Tras el parón del verano vuelve la Ronda, esta vez invita “HumulusLupulus” con un tema amplio, interesante y con muchos enfoques posibles, como
es la relación entre Macrocerveceras y microcerveceras y los últimos
movimientos surgidos en el mercado que han relacionado a grandes industriales con
pequeñas representantes del movimiento artesanal ¿por qué? ¿cómo es esta
relación? ¿son amigos? ¿enemigos? ¿Qué buscan las macros? ¿tienen miedo?
Nadie debería sorprenderse cuando digo que las empresas son
como seres vivos y que se comportan como tal. Es una vieja idea recurrente en
la economía de empresa.
La ley natural rige los pasos de las empresas y de las cerveceras
también. Ya se sabe el grande come al pequeño y solo sobreviven los mejor
adaptados.
Dentro del ecosistema cervecero tenemos varias especies:
Las enormes industriales son grandes y lentas, necesitan
mucho tiempo para moverse, tienen sus estructuras productivas bien asentadas y
afinadas para producir al mínimo coste.
Las micros son pequeñas y se mueven rápidamente adaptándose y
con capacidad de lanzar nuevos productos con mayor facilidad.
Entre la gigante industrial y el homebrewer, la más pequeñita de las criaturas cerveceras, encontramos "bichos" de todos los tamaños y colores.
Un bicho enorme pocas veces se fija en un microbio que
pulula por el suelo, a no ser que se mueva demasiado, que empiece a crecer rápidamente
o que le pique o le moleste. Así históricamente cuando alguna de estas premisas
ocurría, el grande se comía al pequeño sin ningún problema.
Pero he aquí que la evolución lleva a que algunos de esos
pequeños organismos que se movían localmente para buscar comida, conoce a otros
de su tamaño y descubre que pueden formar una gran manada y así encuentran
ventajas para conseguir comida… ha nacido el movimiento “craft”, “artesanal” o
como queráis llamarlo.
Al principio los dinosaurios industriales ni se enteran, pero cuando lo hacen se ven
sorprendidos por esa manada, suma de pequeñitos, pero que juntos empiezan a tener un tamaño nada desdeñable
y que se mueve tan ágilmente que empiezan a robarle parte de su comida.
Ya se sabe que cuanto mayor es la presa más difícil es
comerse a la otra criatura, por ello entre las grandes industriales rara vez se comen, a no ser que exista una diferencia de tamaño o una de ellas esté moribunda. En las demás ocasiones llevan a cabo asociaciones, no tan numerosas como la manada artesana que nos ocupa.
Ante tal situación algunas “grandes” siguen distintas
estrategias:
la primera es tratar de emular las estrategias de caza de
esa nueva amenaza, ya que parece que funciona (lanzamos líneas de productos con
el nombre de artesanas)… ante tal señuelo algunas presas caen pero pronto todo
el mundo se sabe el truco.
Otra estrategia puede ser espantar a las presas de la “manada
Craft” o presentando señuelos más visibles para las presas y ya que entre ellos
es difícil comerse entran en guerra directa por la comida… ahí tenemos el
ejemplo de Budweiser.
O finalmente algunos grandes entablan asociaciones con ese
nuevo depredador tan eficiente, tendiendo la mano a algunos miembros de la
manada para cazar juntos…bien para seguir consiguiendo comida que cada vez está
más difícil de conseguir para ellos o bien para aprender sus técnicas de caza.
El pequeño tiene la ventaja de tener al lado un “bicho
grande” que evitará que le coman otros grandes, pero si se aleja mucho de la
manada puede ser él el engullido por su nuevo socio.
Pues así como sucede en la naturaleza, el juego de la vida y
la muerte, de la supervivencia y la extinción sigue su cauce… ¿amigos? ¿enemigos? Pues no niego
que en alguna de estas asociaciones se pueda llegar a este punto, pero lo que predomina
es la lucha por la supervivencia y ahí seguimos y seguiremos…
Espero que con todo esto al final los grandes beneficiados seamos
esos seres microscópicos base de la cadena trófica en la que todo se basa… los
clientes, amantes de la cerveza o simplemente bebedores ocasionales.