lunes, 29 de agosto de 2016

MIS CERVEZAS HABITUALES

Tarde o temprano todo aquel que escribe un blog se lanza a un ejercicio de honestidad y desnuda su afición cervecera, confesando cuáles son sus cervezas habituales. Reconozco que en otros blogs han sido de los post que he leído con mayor simpatía y curiosidad.

Así que hoy actualizando mi base de datos cervecera he descubierto que en los dos últimos años había un puñado de cervezas que bebía recurrentemente (más de 10 veces al año) y lo más curioso es que en los últimos 5 años apenas ha cambiado. En un mundo cervecero donde muchos apenas repiten referencias siempre en busca de la novedad no voy a decir que tiene mérito… más bien quizás estoy chapado a la antigua.

Mi momento ha llegado, estas son las cervezas que nunca faltan en mi casa, si alguien pensaba que iba de birrote en birrote quizás se sienta defraudado la realidad es mucho más mundana:


ALHAMBRA RESERVA 1925

Quizás os sorprenda ver esta cerveza por aquí, quizás por nostalgia, es un recuerdo de una época en la que en España las cervezas sabían distintas, más rudas y toscas pero con su encanto particular. Mi primera Alhambra cayó allá en los años ochenta y en aquella época destacaba especialmente frente al resto de marcas nacionales. Desde entonces su sabor apenas ha cambiado y ha sobrevivido en mi frigorífico al desembarco de las cervezas de importación, a las rarezas exóticas y al movimiento craft.



LEFFE BRUNE/VIEILLE CUVÉE

Desde que llegaron de manera masiva a España las cervezas de importación nunca han faltado en mi casa las cervezas de abadía, como alternativa a las trapenses claro. Históricamente opté por Grimbergen, su Optimo Bruno y su Dubbel son algunas de las cervezas que más veces he bebido en mi vida. Pero todo esto cambió cuando la producción de esta marca emigró a Francia, “la nuevas” Grimbergen no fueron de mi agrado y las sustituí por otra marca de inspiración monacal como es Leffe. La Optimo bruno fue sustituida por la Leffe Vieille Cuvée y la Dubbel por la Leffe Brune. Leffe son expertos en fabricar cervezas pensadas para gustar y estas dos son muy "resultonas".



FRANZISKANER WEISSBIER NATURTRÜB

Siempre me ha maravillado esta cerveza, aun tratándose de una marca comercial, posee una calidad incuestionable. Fue mi introducción a las cervezas de trigo y aún hoy pienso que son muy pocas las que pueden mejorar su sabor. A este precio y con estos atributos ¿para qué busca otra cerveza de trigo?



PILSNER URQUELL

Pues como ya he confesado me encantan las pilsner en verano, refrescan y aportan matices sutiles y delicados. En este estilo suelo ser muy purista y no suelo admitir fácilmente Pilsen superlupuladas o utilizando lúpulos o especias ajenos a la tradición, así que al final termino bebiendo una “Bud checa” (Budejovické) o la excelente Pilsner Urquell y si puedo beber su versión sin filtrar… la locura.



LINDEMANS FARO

Las Faro pueden considerarse “el patito feo” dentro de las lambic, evidentemente su calidad no es comparable. Yo las descubrí en mi primer viaje a Bélgica y me sorprendió inicialmente por su afinidad con una bebida tan cercana como era la sidra. Desde entonces nunca falta en mi despensa.



APPENZELLER QUÖLLFRISCH NATURTRÜB

Los viajes siempre son fuente de inspiración para un cervecero empedernido. Si viajas al noroeste suizo, entras en un bar al azar y pides una cerveza es muy posible que te pongan una Quöllfrisch. Así me ocurrió a mí y desde entonces aprovechando que tengo un buen acceso a esta cerveza, la considero indispensable en mi baúl y la bebo habitualmente, además teniendo en cuenta que es una cerveza que envejece sorprendentemente bien.



Voy a terminar nombrando otras cervezas, una que estuvo muchos años entre mis habituales, Judas. Reunirme con mi mejor amigo a beber una Judas y hablar de las cosas de la vida fue un hábito inigualable durante muchos años. Lamentablemente la calidad de esta cerveza ha disminuido escandalosamente en los últimos años y ahora apenas la bebo.

Quería nombrar otras dos cervezas que bebo a menudo pero que no puedo considerar como habituales: Brewdog Punk IPA y Caleya Asturies Pale Ale, esta última como representante de la región donde vivo no podía dejar de nombrarla y es que además está muy rica, muy recomendable.

Y para finalizar, una de esas marcas comerciales que de una manera u otra termino bebiendo irremediablemente cuando no hay otra cosa o cuando salgo con los amigos de ruta, me refiero a una San Miguel, que aparte de llevar mi nombre es un buen refrescante cuando se está sediento.


Pues esto ha sido todo, en próximos post volveré a esas maravillosas cervezas que nos sorprenden pero hoy quería centrarme en lo cotidiano y terrenal. Saludos.