Mostrando entradas con la etiqueta DOPPELBOCK. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DOPPELBOCK. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de diciembre de 2016

SAMICHLAUS BARRIQUE

Samichlaus es y ha sido una de esas cervezas que me ha acompañado gran parte de mi vida cervecera y una de esas pocas de las que guardo la tradición de beberla todos los años, precisamente el día de San Nicolás.

Pero a pesar de ello, nunca había probado esta versión envejecida en barrica. Así pues, no es raro que haya levantado en mí una expectación que hacía tiempo no sentía al abrir una cerveza.

Samichlaus ya fue protagonista en este blog en un post donde hablé de su historia, de su nacimiento de la mano de Martin Hürlimann, de su desaparición y su resurgimiento en Austria. Os dejo el enlace porque me parece muy interesante. 


Antes de pasar a describir esta cerveza, comentar que a parte de la versión clásica y esta envejecida en barrica , Eggenberg ha elaborado otras tres variantes: Samichlaus Helles, Schwarzes y otra "embarricada" llamada Holzfass (tengo dudas si será la misma Barrique o no), que por desgracia tampoco he probado y que a partir de hoy me pongo como objetivo.


DESCRIPCIÓN

Repasando los datos, es una doppelbock con 14% de contenido alcohólico, Elaborada cada año la noche de San Nicolás, o por lo menos eso dice Eggenberg, para preservar así la tradición original de Hürlimann que a parte del simbolismo, originariamente se trataba de aprovechar las condiciones más óptimas para su elaboración y las bajas temperaturas de la noche invernal suiza se las daban. Posteriormente  ha sido madurada durante un año y esta versión, adicionalmente, ha sido envejecida durante 10 meses en barrica de Chardonay.

Manteniendo como punto de referencias la versión clásica pasamos a describirla:

Es de color marrón rojizo. Al derramarla en la copa crea una fina capa de espuma que desaparece casi al instante, dejando un fino anillo pegado a las paredes de la copa.

El aroma es acaramelado,  afrutado y picante. El alcohol empieza a estar presente, lo estará a lo largo de toda la cata. En realidad, el aroma no se diferencia mucho de la versión clásica y buscando algo que denotara su envejecimiento en barrica me pareció detectar Leves notas a taninos en el fondo.

Es en el sabor donde se notan mejor los efectos de la barrica, esta ha terminado de redondear y pulir la versión clásica de Eggenberg. El sabor es complejo y muy afinado, donde junto a los matices de caramelo, toffe, ciruelas y uvas pasas, se encuentran matices a vainilla que evoca al roble de su envejecimiento.

En boca es densa y la ausencia de carbonatación, potencian la sensación de que te estás bebiendo un licor y no una cerveza. El final igualmente licoroso, es redondeado y la barrica vuelve a dejar su impronta.


CONCLUSIONES

Si te gusta la Samichlaus Classic no puedes dejar de probar esta versión en barrica, te encantará.

Puedo afirmar que me ha gustado más que la versión clásica ejecutada por Eggenberg, aunque no tanto como la mitificada Hürlimann.

Sinceramente no esperaba que la barrica fuese a redondear de esta forma el resultado, pero así ha sido y me alegro por que he disfrutado mucho de ello.

Al igual que su versión clásica, la veo excelente para como bebida licorosa tras una copiosa comida o en todo caso acompañada de chocolate negro.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,75/10



Ficha Técnica:
Fabricante:
 Schloss Eggenberg
Elaborada en:
 Vorchdorf (Austria)
Estilo:
 Doppelbock
Color:
 Marrón rojizo.
Alcohol:
 14% Alc.
IBUs:
 N/A
Temperatura:
 12º C.
Servir en:
 Copa snifter / de cognac.




lunes, 28 de marzo de 2016

AYINGER CELEBRATOR

Un día en una cervecería me tomé una cerveza que se hacía llamar Salvator, su potencia y sabor maltoso, suave y bien equilibrado me cautivó al instante.

A la Salvator le siguieron Optimator, Sympator, Animator, Cambonator, Maximator, Curator, Raucherator, Bajuvator, …y por fin una de mis últimas, una tal Ayinger Celebrator.

Desde entonces esta última se convirtió en una de mis doppelbock favoritas… por que para los que todavía estuviesen  un poco despistados estamos hablando de este estilo germano.

Una terminación del nombre de la cerveza en –ator suele ser    indicador bastante preciso de que estamos ante una cerveza de este estilo. Aunque existen gloriosas excepciones como la Weihenstephaner Korbinian.

Una de las anécdotas que me gusta contar cuando estoy bebiendo una doppelbock es la que dio origen a este estilo… venga la cuento:

Pues la historia tiene su origen en la Orden de San Francisco de Paula, que allá por 1627 se establecieron en Munich desde Italia. Como otras congregaciones, preocupados por el ayuno en Cuaresma elaboró un “pan líquido”, una cerveza realmente fuerte.

Fuente: paulaner.com
Temerosos de que el Papa les pudiera acusar de romper el periodo de abstinencia decidieron enviar un barril a Roma para que está cerveza recibiera la bendición del Santo Padre.

Desgraciadamente/afortunadamente, un viaje largo y caluroso arruinó totalmente el brebaje… cuando el Papa lo bebió no pudo más que confirmar que aquella cerveza era lo suficientemente mala… una verdadera penitencia propia del periodo de Cuaresma y dio su visto bueno.

Quizás si la cerveza hubiera llegado en buen estado hoy no estaríamos hablando de este estilo, aunque yo prefiero pensar que su sabor hubiera cautivado al Papa y hubiera dado su beneplácito igualmente.


AYINGER CELEBRATOR

Pues sí, en realidad Ayinger Celebrator fue de las últimas doppelbock que se unieron a la larguísima lista de cervezas de este estilo que he probado, eso sí, hace ya bastantes años.

Impulsado por los buenos comentarios que leía y escuchaba por doquier. Solo hace falta echar un vistazo a las webs de rating o realizar el sencillo ejercicio de preguntar a aficionados al mundo de la cerveza para recibir un feedback repleto de piropos… “la reina de las doppelbock”. Al margen de las buenas opiniones de los aficionados, tiene un extenso curriculum de premios y menciones.

Por dar unas notas de cata, diré que tiene una excelente apariencia. Marrón oscura, muy oscura con algún destello ámbar/rojizo. Espuma beige cremosa que inicialmente crece pero que en un momento se reduce a un anillo de algo menos de un dedo.

Huele a maltas tostadas. Caramelo, frutos secos, pasas y un toque de alcohol al final. En el sabor dominan las maltas, es complejo con muchas capas ligeramente dulces y tostadas. Delicadamente acaramelada, pero nada empalagosa, de hecho no es tan dulce como otras doppelbock que conozco. El amargor del lúpulo equilibra el sabor a la perfección y quizás aquí está la clave. En boca es sedosa y suave. El alcohol está bien integrado. El final es seco y tiene alguna nota a café.

Evidentemente se encuentra entre mis favoritas pero desprovista de experiencias ligadas a recuerdos, viajes y anécdotas, no ocupa el mismo lugar en mi corazón cervecero que otras doppelbock.

Siempre la he visto como una cerveza excelente para acompañar comidas a mi me entusiasma lo mismo acompañando a marisco o pescado que a un buen chuletón de buey o un cordero asado y así se ha convertido en una de las cervezas comodín a la hora de acompañar comidas.

La verdad que me suelo resistir a algunas de estas cervezas que todo el mundo habla bien de ellas y que reciben menciones especiales en ratings, listas y concursos. Pero en este caso, he de reconocer que son bien merecidos. Sin duda una magnífica cerveza, de sobresaliente… no podía dejar pasar la oportunidad de hablar de ella, aunque existan miles de artículos en la red.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 9,25/10




Ficha Técnica:
Fabricante:
Brauerei Aying.
Elaborada en:
Aying (Alemania).
Estilo:
Doppelbock.
Color:
Marrón oscuro.
Alcohol:
6,5% Alc.
IBUs:
N/A
Temperatura:
12º
Servir en:
Jarra Dimpled/Copa Stem.