De nuevo, una nueva convocatoria de "la ronda", en la que los bloggers cerveceros intercambiamos opiniones y puntos de vista sobre un tema propuesto. Esta vez Iker, desde su blog “Cervecerías de España” nos propone el tema "Festivales y ferias cerveceras" y aunque no quiero
dejar de participar, por no perder esta buena costumbre, reconozco que mi
participación carece de todo interés, por mi corta experiencia, llena de clichés y anclada en el pasado.
¿Festivales y ferias cerveceras? ¿qué
es eso? Creo que nunca he asistido a ninguna… o mejor dicho a ninguna que
mereciera llamarse así, aunque hace muchos años si asistí a algunos eventos que
tenían ese nombre.
En realidad, cada vez me parezco
más a un viejo ermitaño, las circunstancias de la vida y otras responsabilidades
me hacen que me parezca más a la antítesis del aficionado a la cerveza que a
otra cosa: no salgo de bares, no acudo a catas ni cursillos relacionados con la
cerveza y por supuesto, no asisto ni a Ferias ni festivales cerveceros.
Ni lo echo en falta, la verdad,
como se suele decir “ojos que no ven, corazón que no siente” y es que, he
sentido más ambiente cervecero en cualquier mercado francés, donde siempre
había un cervecero artesano intentando vender su producto, que en cualquier
festival o feria a las que he asistido en mi vida.
Me explico, en los últimos 10 años,
no me he bebido ni una sola cerveza en un festival, el último por el que pasé fue
hace 3 años. Fue una iniciativa de los bares de mi barrio. Que aunque en el
nombre ponga “cervecería”, son bares.
El evento desplegó un puñado de
stands, dos de marcas “industriales” bien conocidas, donde solo se podían beber
dichas marcas y luego cada bar tenía el
suyo. Donde podías beber las mismas cervezas que en sus locales, pero más caras
y en vaso de plástico. Por los altavoces música alta y distorsionada, vamos una
experiencia cervecera en toda su magnitud… solución, nos fuimos a uno de los
bares organizadores, donde pudimos tomar unas cervezas tranquilamente.
Seguimos, desde hace muchos años
en mi ciudad se celebra un certamen de la cerveza, que casi podemos considerar como
pionero. La asistencia a las primeras ediciones era obligada, de hecho en las
primeras, los distintos bares y distribuidores hicieron un esfuerzo importante
y se pudo ver alguna novedad en ella.
Pero con el paso de los años se
convirtió en más de lo mismo, mismas cervezas, en vasos de plástico y
básicamente asistíamos un pequeño grupo de aficionados para intercambiar alguna
opinión y tomar una cerveza juntos.
Un año coincidieron vacaciones y
festival en fechas y claro la decisión fue fácil, ¿Qué prefieres ir a Cantillon,
De dolle, Sint Sixtus e ir de cervecerías por Bruselas o quedarte al festival
de la cerveza? Evidentemente me fui de vacaciones… desde entonces nunca he
vuelto a aparecer por esta feria, ni por ninguna (exceptuando la comentada
anteriormente), porque además en verano otro de mis hobbies centraliza mis
viajes y recursos.
El panorama cervecero ha cambiado
mucho desde que yo iba a estos festivales y ferias cerveceras, aquí todavía sobreviven
algunos de los que impulsaron aquellos eventos, pero una nueva generación se ha abierto paso con mayor
empuje y convicción, coincidiendo con el auge del sector en nuestro
país y parece que estos certámenes y este en particular ha pegado un salto de
calidad importante.
No hace mucho veía en las redes
sociales fotos de este evento y lo mucho que ha cambiado… a mejor claro, lo
cual me plantea cierta necesidad de asistir a él. Si no ando recorriendo mundo,
seguro que lo haré.