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sábado, 13 de noviembre de 2021

¿EL MOVIMIENTO CRAFT MATO AL PEQUENO CERVECERO TRADICIONAL?

¿Nunca habéis deseado volver a realizar de nuevo ese viaje de la juventud que cambio vuestras vidas?

Tras el duro paso de la pandemia y la verdad, un mercado cervecero actual que considero bastante aburrido, sentí la necesidad de conocer que había sido de aquellos pequeños cerveceros tradicionales que elaboraban productos locales que descubrí en mis primeros viajes por Europa. Siempre he supuesto que fueron arrasados por la nueva corriente Craft reclamando ese espacio de lo artesanal elaborando unos estilos ya universales.

Previo al viaje, un esfuerzo de investigación bastante importante, partiendo de mi vieja agenda llena de nombres y comentarios de cervezas que nunca llegaron a ratebeer ni nada que se le pueda parecer. Tras más de 25 años, una crisis económica, la Revolución Craft y la pandemia lo lógico hubiera sido que casi la totalidad de ellos hubieran desaparecido, pero sorprendentemente algunos seguían existiendo, al menos de nombre. 

Así pues, inicie el viaje que podría sacarme de mi apatía actual por el mundo cervecero y reeditar todo aquello que en su día me hizo decantarme por la cerveza frente al vino, a pesar de haber nacido en una familia más cercana a este último.

Cruzamos los Pirineos, entre las primeras visitas una muy especial. Llegamos a la granja, con la emoción que se siente al reeditar viejas sensaciones. El dueño ahora es un anciano curtido por el trabajo en el campo, pero nos recibe un joven. 

- ¿Seguís elaborando el queso de cabra y aquella maravillosa cerveza?

- Por supuesto, entre por aquella puerta, allí le atenderán.

El sueño de aquel anciano hecho realidad: granja ecológica, productos bio y aprovechando todos los subproductos de la pequeña producción para el resto de actividades ganaderas y agrícolas de la zona, creo que a esto se le puede llamar sostenibilidad sin ningún lugar a dudas. Y por supuesto una de mis cervezas favoritas, elaborada como siempre, estás son las cosas que todavía te hacen pensar que la tradición tiene lugar en este mundo tan globalizado.

Si el viaje hubiera acabado me hubiera llevado una visión totalmente distorsionada de la realidad. A partir de aquí, el resto de visitas fue un poco desconcertante. Pequeñas cerveceras locales que habían aguantado los avatares de estos últimos años, pero cuando llegabas lo primero que te ofrecían era su producto estrella .... una IPA?

Vamos pasando a otros países, pequeño paso por Italia, Suiza, zona norte de Francia para llegar a Bélgica, donde salvo las excepciones que todos conocemos, me encuentro con unas cerveceras que empiezan a rendirse a los estilos universales.... 

Huyendo del mundo actual cervecero y me encuentro que lo más profundo de la producción tradicional local me ofrecen productos bien conocidos. Mejores o peores copias y reediciones de las cervezas que podemos encontrar en cualquier cerveza de moda cervecera... está claro, renovarse o morir. 

Como es lógico en la mayoría de lo pequeños negocios tradicionales ha habido un cambio generacional o se han tenido que adaptar a los nuevos tiempos, la supervivencia está en juego. Algunos, lo más afortunados, han podido crecer y nada tienen que ver con el negocio que conocí hace décadas, ahora tienen grandes y modernas instalaciones y ya no te recibe el cervecero en persona sino un empleado que en muchos casos ni siquiera sabe como se elabora el producto del que está hablando.

Me siento un poco defraudado a no ser por  que todavía algunos de ellos todavía guarda entre sus recetas "la cerveza del abuelo", ese producto de otro tiempo, peculiar, tosco y único que a mi me hace sentir la autenticidad a la hora de beber una cerveza.

Llegamos a Alemania, es como si hubiésemos llegado a un universo paralelo donde la cerveza "craft" y los estilos universales no fuesen cerveza, sino un producto distinto, al que no pudiésemos llamar cerveza. Ni el más mínimo acercamiento o intento de elaborar una IPA o una Imperial Stout.

El modelo cervecero Alemán sigue vigente fiel a sus viejas costumbres e inalterable. Bien es cierto que sus productores tradicionales superan en tamaño y medios a los pequeños elaboradores de media Europa y eso les ha permitido junto con una clientela inalterable, superar cualquier amenaza. Aquellos lugares que visité hace décadas siguen ahí y aparentemente con buena salud.

Es más para mi satisfacción, perdura el viejo modelo de restaurante que elabora su propia cerveza, especialidad de la casa. Lugares donde se respira la verdadera tradición cervecera alemana.

Tampoco quería abandonar Alemania sin visitar algún nuevo productor que han aparecido con los nuevos tiempos, fieles de la cultura "Craft" que se siente como un verdadero gueto donde incluso la legislación incluye sus productos fuera del termino "cerveza". De todas formas nos dicen "Algo está cambiando" sin saber que a mi sus palabras me producen cierta decepción, sus IPAS, Stouts, Brown ales, etc, me parecen el mismo producto que puedo encontrar a pocos kilómetros de mi casa, nada especial.

Al final, regresé a casa con cerca de 200 cervezas, muchas ponián en la etiqueta IPA, Barrel aged, "Edición limitada", este es el mundo que cervecero que nos ha tocado vivir, la globalización ha llegado al mundo cervecero más allá de las grandes corporaciones cerveceras y lo cierto que cada vez tienen menos sentido aquellos viajes "epicos" por europa en busca de cervezas únicas.

Muchos aficionados a la cerveza, entre los que me incluyo, repetimos comoun mantra que vivimos unos tiempos inmejorables para la cerveza, pero eso ha tenido un coste y la globalización de la cerveza artesanal nos está privando de la "biodiversidad cervecera" que algunos apreciábamos tanto. Las especies invasoras bien las conocemos IPAS y demás estilos de moda que terminan por echar del mercado a las especialidades locales.

Regresando a aquella vieja pregunta que me hacía en un artículo allá por 2010 ¿el cervecero artesanal (craft) y global matará al pequeño productor local y tradicional? la respuesta es obvia y tiene también respuesta en la analogía de la ley natural, "evolucionar o morir".


domingo, 15 de septiembre de 2019

5 AÑOS, 5.000 CERVEZAS


Siempre he repudiado lo pretencioso y engañoso de esos titulares que nos encontramos a diario por las redes y que solo buscan que hagas click en el enlace cargado de publicidad para descubrir que el contenido casi nunca está a la altura de lo esperado. Permitirme que por una vez me una a esta mala práctica… Evidentemente no he bebido 5.000 cervezas en 5 años.

En realidad, el título de este post hace referencia a dos eventos cerveceros personales que se dan la mano hoy y que quería compartir con todo aquel que haya entrado en este blog siguiendo la pequeña trampa del titular.

Pues sí, se cumplen 5 años desde que escribiera por primera vez en este blog, pero además coincidiendo con este hecho mi registro de cervezas dice que he probado 5.000 cervezas distintas.

Cinco años: Este blog, hoy “cuasi-abandonado” nacía hace 5 años, en unas circunstancias personales y vitales muy distintas a las actuales. Siempre había “amenazado” con escribir un blog de cerveza y finalmente se materializó un 15 de septiembre de 2012.

Digo “casi-abandonado” porque muchos de vosotros sabéis de mi dedicación contestando dudas, consultas o comentarios que me llegan casi a diario de un pequeño grupo de personas que al igual que yo se encuentran muy implicadas en el envejecimiento de cervezas, otras simplemente buscan referencias de alguna cerveza o algún lugar de los que he visitado.

He de confesar que este blog cesó su actividad en parte “víctima de su éxito”. Nunca pretendí grandes audiencias y llegó un momento que era incapaz de hacer frente a una cantidad de visitas que generaban consultas, trabajo y tiempo extra que no podía asumir, al final esto es una afición y no un trabajo.

En ningún momento se me ha pasado por la cabeza cerrarlo definitivamente, ya que eso me permite escribir aquello que me apetezca siempre que quiera y así seguirá, aunque los blogs estén en desuso y la manera de crea y transmitir en la red contenidos haya cambiado a otras formas.

Cinco mil cervezas: He de reconocer que he forzado para que coincidiera en fecha con el aniversario de este blog. Desde hace unas semanas me había percatado de que me acercaba a la cifra redonda de las 5.000 cervezas distintas y que mejor forma de llegar a ella que celebrando el aniversario de “El Baúl de las Cervezas”.

Esta cifra puede parecer enorme a los ojos de un bebedor convencional o modesta a los de un beerhunter de la época actual. En realidad, sigo siendo bastante tradicional, vuelvo una y otra vez a aquellas cervezas que me gustan y no desperdicio recursos ni fuerzas en probar siempre cervezas distintas, aunque mi curiosidad innata me lleve a probar cualquier cerveza que se cruza en mi camino.

Así pues, esas 5.000 cervezas son fruto de toda una vida bebiendo esta bebida, desde que un día de los primeros años 90 se me ocurrió recoger todas las cervezas que había probado en una hoja de cálculo “Quattro Pro” y que posteriormente se transformó en un “Excel” que ha ido creciendo sin prisa, pero sin pausa.

Por esas 5.000 cervezas han pasado las cervezas industriales españolas y extranjeras, las cervezas de importación que empezaron a llegar a España, las cervezas tradicionales y locales fruto de mis viajes y en los últimos años las cervezas globales del movimiento craft.

Podéis pensar que buscaría una cerveza especial para celebrarlo, pero ante mi incapacidad de decidirme por una de las que tengo en mi baúl, he intentado que todo fluyera de manera natural, así que he elegido aquello que más me apetecía de lo que tenía en el frigorífico en este momento, eligiendo una soberbia “Aupa Tovarich Aged 14 months in porto barrels” que compré en mi reciente visita a la fábrica de Laugar.

Pues nada más, si habéis llegado hasta el final de esta entrada, aun sabiendo que nada tenía que ver con vuestras expectativas del título, agradezco la atención prestada.

Saludos

lunes, 31 de diciembre de 2018

2018: AUTOSUFICIENCIA, SUPERVIVENCIA E INDIFERENCIA


Llega el fin de este 2018 y el momento de hacer balance de cómo ha sido cerveceramente hablando. Recopilar que cervezas he bebido, a que fabricantes he visitado y en qué lugares cerveceros he estado, así como un pequeño análisis del momento actual del mundo de la cerveza.


AUTOSUFICIENCIA

Me alegra enormemente ver las estadísticas de este año, donde el 26% de las cervezas que he bebido han sido cervezas elaboradas en mi tierra, Asturias. Por encima de países como Alemania, Francia, Reino Unido, etc y solo superada por Bélgica. 

Una mezcla de nostalgia me invade al pensar que hace muchos años, en Asturias, se había dejado de elaborar la última superviviente de otra época y que incluso en España era difícil de buscar referentes cerveceros de calidad, por suerte hoy en día esto ha cambiado. Sin duda, hoy por hoy podría ser "autosuficiente cervecero" tan solo con los productos que se elaboran en mi región, quizás tan solo echaría en falta algún estilo en particular.

Pero todavía me invade de sorpresa y orgullo al comprobar que las tres cervezas que más veces he bebido durante el 2018 han sido elaboradas en Asturias: Cotoya Original, Berrea Blonde y Caleya Pale Ale, por ese orden, han sido mis cervezas de este año.


En cuanto a mi afición de envejecer cervezas, durante este 2018 se han cumplido 10 años de la nueva ubicación de mi bodega, eso me ha permitido beber un aluvión de cervezas que han estado en guarda durante este periodo, algunas con mayor éxito que otras y comprobar que el lugar parece mínimamente apto para envejecimientos prolongados.


SUPERVIVENCIA

Ahora hablemos de este blog… requiere ponerse un poco serio. Apenas 12 post publicados este año, frente a los 70, por ejemplo del año 2015. Es un triste bagaje para un año en el que por falta de tiempo y motivación se he ido abandonando la publicación de opiniones y vivencias.

A pesar de todo, quiero pensar en este periodo como una etapa de supervivencia y aunque bien es cierto que otros medios en las redes sociales más inmediatos y atractivos al lector y aficionado de cerveza, creo necesaria la labor del blog escrito más allá de una foto o un fugaz comentario. 

Se necesitan artículos y análisis más concienzudos que nutran al resto de redes sociales de contenido y creo que en parte esa función debe recaer sobre los blogs especializados en el mundo de la cerveza… así que la supervivencia de este blog queda asegurada, aunque el número de publicaciones no sea la de antaño.


INDIFERENCIA

Y a todo esto el mundo de la cerveza actual ha seguido evolucionando en torno a esa dicotomía industrial-artesanal.

Al final, las primeras han seguido esas dos estrategias que bien saben hacer: comprar y sustituir. Así hemos visto como muchas cerveceras craft han sido adquiridas o han firmado acuerdos con grandes corporaciones y hemos observado como los stands de los supermercados se han llenado de productos industriales que trataban de emular a los artesanales pero adaptados a los gustos del consumidor medio.

Por su parte, el mercado de la cerveza artesanal sigue involucrado en esa vorágine sin retorno, su cliente pide novedades pues démosles novedades. Las distintas cervezas se suceden a una velocidad de vértigo sin capacidad para valorar adecuadamente ni de repetir aquello que nos ha gustado… paren el tren que yo me bajo.

Desarrollo de “supuestos” nuevos estilos que no han hecho más que estirar el concepto de IPA como estilo abanderado de movimiento craft…. Tras las NeIPAs, este año nos han invadido las Brut IPA… Personalmente creo que la obligación de sacar nuevos productos que da la vida a este sector puede también acabar con él.

Y ante todo esto mi actitud ha sido de indiferencia, he llegado a un momento de mi vida que soy más práctico que idealista, recuerdo aquella frase de Groucho Marx “Estos son mis principios, si no le gustan aquí tengo otros”, no me meto en batallas improductivas y prefiero quedarme con que nunca hemos tenido más lugares donde beber una cerveza, ni hemos tenido tal acceso a esta bebida y eso es bueno para el aficionado a este mundo. Sin duda uno de los mejores momentos de la historia de esta bebida... aunque para ello necesitemos tener la cartera bien llena.

Quiero terminar con mis compañeros de la blogosfera. La guerra industrial-artesanal también ha llegado a los blogs españoles, visto desde la distancia, los posicionamientos se han radicalizado, entre aquellos que defienden a ultranza el movimiento craft y aquellos que simplemente son generalistas, generando cierta crispación que hace años no veía. Mi actitud, la indiferencia.

Pero lamentablemente mi indiferencia ha llegado hasta el punto de apenas leer nada de lo que se publica sobre cerveza y eso incluye algunos de los blogs que llevo leyendo durante años, me propongo para este 2019 volver a ser seguidor de lo mucho y de gran calidad que se publica sobre cerveza, también en lengua española.


FELIZ AÑO 2019!!!

lunes, 1 de enero de 2018

FELIZ Y PROSPERO 2018!!!

Y llegó el 2018 disfrutando de una maravillosa Boon Oude Geuze VAT 79, redonda y delicada. Inicialmente me pareció una cerveza sencilla, pero al escepticismo inicial, a cada sorbo, le fue sustituyendo una conciencia de mi error inicial. Aun así, nada excepcional aunque se me ocurren pocas cervezas mejores para celebrar el comienzo del año.

Y mientras bebía, aprovechando la llegada del año, pensaba en cómo dar un giro a este blog. Reconozco que el 2017 ha sido un año un tanto irregular y en el que este espacio para la cerveza que me gusta ha vagado sin rumbo y con cierta discontinuidad.

Así que era el momento de pensar en darle un nuevo impulso, lo primero que se me ocurrió fue un cambio estético, pero sigo dándole vueltas y no encuentro un diseño que consiga plasmar el perfil que quiero darle a "El Baúl de las Cervezas"… quizás para el 2019.

Sí voy a tomar una decisión que ya me planteé a lo largo del pasado año y no es otra que eliminar la sección en la que repasaba las principales cervezas que había bebido durante cada uno de los meses. 

En cierto modo ha perdido sentido al cobrar actividad mi perfil en la red social Untappd, de la que a partir de ahora tenéis un enlace en este blog y ver en cualquier momento que cervezas bebo y cuál es mi opinión sobre ellas. Trataré de ir subiendo aquellas cervezas que ya he valorado en este blog para tener un listado más completo.

Una vez eliminado el retraso y el hueco que ocupaba este resumen, queda más espacio para publicaciones más incisivas sobre algunas cervezas en particular y para incrementar el número de publicaciones, objetivo que me marco para este 2018.

También he añadido un enlace a la página de Facebook desde donde trataré de dar mayor difusión, no solamente a las publicaciones y el blog sino a opiniones, noticias y referencias. Si deseáis seguirme ya sabéis solo tenéis que darle al “me gusta”.

Tengo en mente publicar a lo largo del año una nueva sección en este blog, en la que añadiré los ranking de mis cervezas favoritas, es simplemente una curiosidad, pero deseaba tener un lugar donde plasmar dichas listas y ese lugar será este blog.

El envejecimiento de cervezas seguirá siendo el eje central de este blog, continuando con la serie de entradas que comencé a publicar en la última parte del 2017. Intentaré aportar mi opinión y mi experiencia e iré contando el resultado de mis distintas pruebas con las cervezas que dejo en guarda.

En relación con el envejecimiento, quería volver al viejo objetivo de mantener en este blog un listado actualizado de las cervezas que tengo en mi bodega, señalando añada y objetivo de envejecimiento.

Igualmente seguiré contestando a las numerosas consultas que hacéis sobre este tema a través del email del blog baúl.cervezas@gmail.com y el perfil de Facebook.


Pues solo me queda desearos un FELIZ Y PRÓSPERO 2018!!!



viernes, 15 de septiembre de 2017

SER BLOGUERO

El Baúl de las Cervezas cumple tres años, teniendo en cuenta que la vida media de un blog amateur suele estar en torno a 5 años, podemos considerar que este blog se encuentra ya en su madurez.

Según muchos, estamos en un momento crítico para los blogs, la aparición de nuevas plataformas y redes sociales hacen tambalear al formato clásico. La inmediatez y la posibilidad de transmitir una idea sencilla que se puede consumir en segundos frente a contenidos que requieren una “inversión” de tiempo que no todo el mundo está dispuesto a ofrecer, han hecho que muchos blogueros se hayan pasado a otras formas de expresar su afición o simplemente desistir ¿Facebook mató a la estrella de los blogs? Sinceramente a pesar de todo, no lo creo.

Se habla de que la era dorada de los blogs cerveceros españoles ya ha pasado, esa generación que nació con la llegada del movimiento craft/artesanal allá por 2010. Es cierto que muchos de aquellos blogs han desaparecido, alguno se ha reconvertido y se ha dedicado profesionalmente a su pasión y otros simplemente desaparecieron por fatiga o por que la experiencia vital del bloguero le llevó por otros derroteros. Todo forma parte del ciclo de vida de los blogs, creo que como lector y aficionado ya he conocido tres generaciones de blogueros, quizás cuatro… y siempre habrá una nueva generación que siga transmitiendo su pasión a todo aquel que quiera leerles.


Pero ¿qué es ser bloguero? ¿Por qué alguien dedica parte de su ocio a escribir sobre cerveza u otra afición? Porque motivaciones hay muchas, incluso quien tiene la errónea percepción de que siendo bloguero va a recibir premios, regalos, beber cerveza gratis y cada vez que va a entrar en una fábrica los elaboradores le harán una reverencia no vaya a ser que luego escriba una mala crítica, forma parte del mito de los blogueros y eso solo está al alcance de muy pocos "influencers".

La realidad es bien distinta, en España la mayoría de los blogueros somos amateurs, tenemos un número de visitas modesto y contamos con muy poca o nula influencia sobre el mercado. En la mayoría de los casos solo nos mueve la necesidad totalmente altruista de escribir sobre aquello que nos gusta.

En mi caso, tras más de 25 años con la cerveza como afición, visitando fábricas en mis vacaciones y amenazando desde los años 90 con escribir un blog sobre cerveza, fue la necesidad de llenar mi tiempo con algo que me hiciera sentir activo. Nunca antes tuve la necesidad de hacerlo, de haberlo hecho podía haber sido un pionero o tener un blog realmente interesante. A comienzos de siglo no había muchas webs en Español que narraran o descubrieran ni la mitad de cervezas, fábricas y lugares que visitaba.

Desde el principio tuve unos principios fundamentales: iba a ser totalmente amateur y libre para publicar cuando y como me apeteciera. No quería llenar mi blog de absurda publicidad, tampoco quería aceptar ningún tipo de compensación o soborno por publicar u obtener de mí un post o una buena reseña.

Desde ese momento solo he aceptado cervezas gratis a cambio de dar mi opinión, en la mayoría de los casos cervezas todavía no comercializadas o a punto de hacerlo o de homebrewing y que solo querían conocer mi opinión a título personal y nunca como pago por alguna reseña positiva. Bien es cierto que si la cerveza me gustaba de una manera o de otra terminaba por aparecer en este blog.


Porque otra de mis directrices desde el principio ha sido publicar solo aquello que me gusta, siempre quedarme con el lado positivo y nunca hacer críticas negativas, como siempre he dicho, aquello que no me gusta no tiene cabida en este blog y es que ¿quién soy yo para hacer una mala crítica? ¿Por qué jugar con lo que da de comer a otras personas?

Esta es mi forma de entender esto de ser bloguero, pero hay muchas otras todas perfectamente válidas y respetables.  Poder expresar libremente tu opinión, incluso aquellas reseñas negativas, también forman parte de la esencia del bloguero como signo de su independencia e imparcialidad. Igualmente es lícito tener mediante publicidad algún ingreso, que evidentemente no suele compensar el trabajo que supone la actividad bloguera.

Finalmente, no quiero dejar de comentar unas palabras de Rodrigo Valdezate (Editor Coordinador del blog “El jardín del lúpulo”) en el que pedía un poco más de reconocimiento por parte del sector a los blogueros cerveceros españoles y que en las redes sociales hicieron correr ríos y ríos de comentarios. 

Posiblemente sus palabras fueron malinterpretadas como una petición de premios, regalos, contraprestaciones, etc, y tras las cuales dejan entre ver una gran realidad, y es que en un país en el que hay una ausencia de prensa especializada (ahora solo me viene a la mente la revista Bar & Beer, que por cierto detrás de ella se encuentra uno de los blogueros más destacados sobre cerveza en este país), son los blogs los que ocupan ese hueco divulgativo y como tal muchas veces se desprecia su labor.


Por hoy nada más, espero seguir muchos años más, lo haré hasta que no encuentre motivación para hacerlo, reconozco que ver las miles de visitas que recibe este blog da vértigo pero es un aliciente más para escribir. Muchas gracias!!!




miércoles, 30 de agosto de 2017

EDITORIAL POST-VACACIONAL

La lluvia de los últimos días nos anuncia que el verano llega a su fin, caldo de cultivo para ser inoculados por la terrible depresión post-vacacional. Es momento de sentarse a escribir y poner de nuevo en marcha este blog.

Las vacaciones ya quedan atrás, son un periodo de descanso, pero también un buen momento reflexionar y ver como se plantea el nuevo año bloguero. Además, si viajas a otros países también es inevitable tantear la cultura cervecera de otros lugares del mundo y contrastarla con la realidad local y nacional.

En esta ocasión pude “tocar” hasta 6 países (Francia, Suiza, Italia, Austria, Liechtenstein y Alemania). Las ya clásicas y obligadas visitas a La Debauche y BFM, así como otro puñado de productores locales que no conocía. Supermercados, tiendas especializadas y sobre todo bares, brewpubs y restaurantes nos dan una idea de lo que se mueve cerveceramente hablando en cada lugar.

Podría escribir un largo post describiendo un sinfín de visitas, cervezas y anécdotas, pero prefiero ir desgranando todo ello a medida que vaya bebiendo las cervezas que he traído en el maletero del coche. Hoy prefiero dejar una serie de preguntas y reflexiones:

- IPAs, Imperial Stouts, Barley wine y multitud de cervezas artesanales compartiendo stand con las cervezas tradicionales e industriales… así se las gastan los supermercados de otros países como Francia, Austria, Suiza…

- ¿Para cuando una Mahou IPA o una Imperial Stout Damm? En Europa marcas de gran consumo ya se han lanzado a fabricar estas especialidades y más… aunque he de decir que con resultados más bien discretos.

- Sigo sin entender la política de algunos fabricantes ¿Cómo puede ser posible que sus cervezas tengan un precio más barato en la tienda próxima o en el supermercado cercano que en su “Factory shop”… ya llevo varios años observándolo y tristemente cada vez es más generalizado.

- Echo en falta la autenticidad y tradición de los brewpubs/restaurantes de la órbita germana… gracias a ellos he vuelto a recuperar el gusto por sus cervezas locales, tradicionales y de gran calidad. Parece mentira que tengan esas valoraciones tan bajas en las webs de rating.


Pero en el fondo me he quedado con la sensación de que a nivel de movimiento “artesanal” en España estamos muy bien posicionados a nivel europeo, las cervezas que se elaboran por las nuevas micros españolas están a un buen nivel, contamos con tiendas especializadas y cervecerías de nueva hornada que nada tienen que envidiar a las que he visto en este viaje.

Y es quizás la vertiente más ligada a la tradición en la que nuestro panorama cervecero flaquea. Nuestra tradición cervecera se encuentra ligada a las cervezas de gran consumo y las tapas y eso no podemos cambiarlo.

Y sin más doy por inagurada la temporada bloguera 2017/2018.








martes, 4 de julio de 2017

CEMENTERIO DE CERVEZAS

Llevo más de 20 años envejeciendo cerveza en casa. A lo largo de estos años he cometido más errores en la guarda de los que os podéis imaginar y con ellos no solo se iba una cerveza, sino todo ese tiempo que estuvo guardada y ya se sabe que el tiempo es oro.

Cuando ocasionalmente alguien en algún foro o en las redes sociales comparte su bodega de cervezas, casi siempre se me “cae el alma al suelo” al comprobar que la gran inmensa mayoría de las personas, incluso aquellos que se supone deberían ser expertos, siguen cometiendo aquellos errores que yo cometí y que todavía en ocasiones sigo cometiendo.

Por eso no está de más compartir unas pequeñas ideas y consejos que pueden evitar, utilizando una expresión que leí hace tiempo, que nuestra bodega se convierta en un verdadero cementerio de cervezas, donde perecen lentamente aquellas que un tiempo fueron deliciosa y extraordinarias y que el paso del tiempo ha terminado por echar a perder… no se merecían acabar sus días así.

Es un tema complejo, por naturaleza los aficionados a la guarda de cerveza tendemos a pensar de una determinada forma, solemos tener las mismas carencias y por supuesto, hay creencias populares que se transmiten de generación en generación y que en realidad no hacen mucho bien a nuestras bodegas.

Como primera reflexión, siempre tenemos que tener presente cual es el objetivo que perseguimos con el envejecimiento de cervezas en casa. Evidentemente no es beber una cerveza en mal estado dentro de unos años y más cuando podríamos beberla hoy mismo en las condiciones “deseadas” por el fabricante.

Al menos para mí, el objetivo es beber una cerveza única y distinta, con unas cualidades que solo el tiempo puede dar, incluso en muchas ocasiones una cerveza que me guste más que la misma cerveza sin envejecer y por supuesto en plenas condiciones de consumo, a pesar de que lleve "caducada" hace años.

Es decir, en realidad no buscamos que envejezca sin más (imbebible y deteriorada), ni que se conserve en perfecto estado sin evolución (para eso la meteríamos directamente en el frigorífico). Sino que envejezca con salud y “buena presencia”… una especie de Sean Connery, Sharon Stone o Richard Gere, aportando nuevos y atractivos matices con el paso de los años.


El primer error que solemos cometer es esa tendencia a llevar directamente a la bodega esas cerveza carísimas y únicas, que ni siquiera hemos probado. Ediciones limitadas, exclusivas, “Barrel aged”… verdaderos monstruos que ocupan los primeros puestos en las webs de ratings.

Estas cervezas ya se encuentran en perfecto e inmejorable estado de consumo, por algo ocupan esos puestos en el imaginario del aficionado a la cerveza. Por lo general son cervezas caras o incluso de precios prohibitivos… entonces ¿por qué jugárnosla con la cantidad de factores que pueden influir y que por lo general solemos desconocer?

Muchas veces esperamos una ocasión especial para beberla, pero si ese es el destino, afirmo rotundamente que la mejor opción es meterla en frigorífico hasta que llegue ese momento, intentando así que sus propiedades pierdan lo menos posible.

El coste medio de la botella de mi baúl de las cervezas (aquellas que guardo para envejecer) ronda los 2,5 euros/botella (a precios corrientes) y eso que entre ellas hay alguna cerveza importada de USA cuando era algo prohibitivo y algunos “carpichos” de estas ediciones especiales de las que hablo.

Con esto no quiero decir que estas cervezas excepcionales no se envejezcan o que no sean adecuadas, posiblemente si lo sean y con buenos resultados. Pero la realidad es que podemos tener una buena bodega con cervezas relativamente baratas y asumiendo menos riesgos.

Lógicamente este consejo tiene excepciones si de la cerveza exclusiva X, poseo 20 botellas, y veo que tienen potencial para el envejecimiento, yo por lo menos no me resistiría a guardar algunas de ellas e ir consumiéndolas a 3, 5 o 10 años, en función de su potencial y características.


El segundo error ya lo he comentado en el punto anterior y muchas veces es derivado de este. Tenemos la extraña costumbre de dejar en guarda esa cerveza que nunca hemos probado, únicamente por que a ojo parece ser buena para envejecer… y mis preguntas son ¿cómo podremos saber si ha evolucionado a mejor? ¿Cómo podremos disfrutar de su evolución si ni siquiera sabemos cómo sabía en origen? Y un punto que tratare más tarde ¿cómo podremos determinar su potencial para el envejecimiento si no la probamos previamente? Cierto, la etiqueta y características de la cerveza pueden darnos alguna pista.

Yo personalmente, no me fio de los comentarios de otros aficionados, llamarme desconfiado. Me gusta probar, analizar y determinar por mí mismo que cervezas merece la pena envejecer, con el paso de los años se va adquiriendo cierta experiencia y aprendiendo con que perfiles se obtienen ese resultado que más nos gusta.


Tercer error: solemos acumular para su guarda cervezas en cantidades desmesuradas y sin razón, como si nuestra bodega fuera un refugio nuclear que tuviera que abastecernos de esta bebida el resto de nuestras vidas. Lo cierto es que prestamos poca o ninguna atención al número de cervezas que tenemos en guarda y esto es sumamente importante si queremos evitar que nuestra bodega se convierta en un verdadero cementerio de cervezas.

Aquí no hay un número óptimo ya que dependerá de nuestra capacidad de consumo y más teniendo en cuenta que a la mayoría de nosotros también nos gusta probar cervezas frescas.

Es interesante trabajar con dos conceptos: “verticalidad” (misma cerveza de distintos años) y “horizontalidad” (cervezas de un mismo año). Hay que ponerlos en relación y hacer un verdadero planning de envejecimiento. Cada cerveza que entra en nuestra bodega debe ir con su objetivo de envejecimiento y año de consumo.

Esto nos llevara a un tamaño apropiado, ni muy grande ni mi pequeño, actualmente mi bodega suele tener un número más o menos constante entre 130-150 botellas. Este número me permite consumir alrededor de unas 30 cervezas envejecidas al año, más imprevistos , visitas y celebraciones. Entre ellas varias líneas verticales de la misma referencia para poder comparar distintos años.  De algunas mantengo reposición constante para beberlas al llegar a cierto envejecimiento que he descubierto que es el más apropiado o me gusta especialmente.



Cuarto error: Nos falta formación, experiencia y conocimientos, incluso entre los aficionados al envejecimiento más experimentados.

La mayoría de nosotros no hacemos un análisis de potencialidad de envejecimiento de cada cerveza que pensamos dejar en nuestra bodega, desconocemos o no entendemos los procesos químicos y biológicos que rigen el envejecimiento y como afectan los factores externos.

Tendemos a pensar de una manera simplista, que esto de envejecer cerveza es elegir una cerveza con alta graduación alcohólica, dejarla en un lugar oscuro y fresco y ya está todo hecho. Todavía me sorprendo de que la mayoría de estas cervezas no se vayan por el fregadero… claro después de tenerla guardada 10 años a ver quién es el valiente que declara abiertamente que era una cerveza imbebible… con lo que nos costó.

En serio, no lo digo gratuitamente, ¿Cuántos podríamos responder a la pregunta de qué cerveza es más apropiada para envejecer una lager o una ale? ¿una que ha sido elaborada con lúpulo simcoe o otra elaborada con nugget? ¿con mayor o menor graduación alcohólica? ¿con o sin bretts? ¿con maltas tostadas o sin ellas? ¿que densidad deben tener? ¿a qué temperatura, con qué cierre y en qué posición debo conservarlas?... y lo más interesante ¿por qué?

Personalmente antes de meteros en foros sobre envejecimiento de cerveza os recomiendo leer el libro “Vintage Beer” de Patrick Dawson, tiene todos los conocimientos necesarios para posteriormente leer con aprovechamiento un montón de artículos, más técnicos, que existen en la red y por supuesto para valorar y ser crítico con los comentarios y recomendaciones que se lanzan habitualmente en foros y redes sociales sobre este tema.


Otro día trataré de profundizar más en alguno de estos puntos y en las claves para obtener buenos resultados. Hoy simplemente mi idea era exponerlos de manera genérica estos comportamientos generalizados, en mi opinión errores, que todos o la mayoría hemos cometido en algún momento.

En serio, no nos convirtamos en “creadores de cementerios de cervezas”, este auténtico elixir de los dioses se merece que lo consumamos y lo disfrutemos plenamente. La próxima vez que penséis en diseñar vuestra bodega o guardar determinada cerveza para que envejezca espero que este artículo os sirva de ayuda, yo solo he tratado de extraer esos consejos que mi experiencia ha dictado.


viernes, 2 de junio de 2017

FERIA DE LA CERVEZA ARTESANA EN EL SUPERMERCADO

No hay nada como que una gran superficie como Lidl ponga en marcha una campaña, le pegue la etiqueta de “Cerveza artesana”, coloque en sus stands miles de botellas de cerveza a precios muy competitivos y haga varios vídeos de promoción, en mi opinión simpáticos y llenos de humor, para que los aficionados a esta bebida saltemos por los aires y nos pongamos a generar ríos y ríos de polémica y controversia en las redes sociales... simplemente somos así.

Creo que a lo largo de este blog he dejado mi postura clara ante este tipo de eventos. Forjé mi afición cervecera en las campañas de este tipo que realizaba asiduamente una gran superficie hace unos años, gracias a la cual probé por primera vez muchas cervezas de otros países que por entonces eran inaccesibles, así que una vez más, voy a revindicar este tipo de eventos.

Como punto de partida unas ideas muy generales sobre esta campaña:

- Lidl como otras grandes superficies se encuentran orientadas al gran consumo, la mayoría de sus clientes no son avezados aficionados a la cerveza.

- Es evidente que “lo artesano” está de moda y  se quieren aprovechar del éxito y el crecimiento de la cerveza artesana para vender y atraer a personas a sus establecimientos.

- No calificaría a las cervezas incluidas en esta campaña como “artesanales” pero este término vende. Son en su mayoría marcas clásicas que llevan muchos años en el sector cervecero británico y belga y que cuentan con productos que pueden calificarse como clásicos.

- Alguien ha visto en el spot publicitario un ataque a la cultura cervecera craft ridiculizando a los que intentan escudriñar matices y sabores en la cerveza. Personalmente pienso que es una cuestión de intencionalidad, mientras que en aquel famoso anuncio de Budweisser si había un ataque claro en este caso no lo detecto.



Pero, esto es ¿bueno malo regular…?

- Para la gran superficie es bueno, solo hay que ver la de personas que normalmente no compran en esta superficie y han comprado cervezas de esta campaña. No sé si habéis aparecido días después por el supermercado, pero la sección estaba arrasada. 

- Para los consumidores no aficionados a la cerveza, les permite un primer contacto con con algo que piensan que es “artesanal” que, aunque no lo sea, son cervezas lo suficientemente distintas a lo que beben normalmente que pueda ser una ventana abierta a adentrarse más en el mundo de la cerveza.

- Para los que ya somos aficionado a esta bebida, nos permite el acceso a cervezas que normalmente no vemos por estos lares. Algunas verdaderos clásicos en sus mercados de origen y además a un precio muy competitivo.

- Para el mundillo de la cerveza “artesanal” como ya dije antes puede ser una puerta de entrada hacia sus productos una vez que mucha gente descubre que hay más mundo más allá de las típicas cañitas y la lata de cerveza de marca de gran consumo.

Mi modesta compra en el Lidl.

Estoy completamente convencido de que comprar en una gran superficie puede ser totalmente compatible con una actitud de consumidor comprometida con el comercio local tradicional y especializado. Por suerte para estos últimos siempre quedará un lugar donde los primeros no pueden llegar (trato personalizado, calidad, profesionalidad y conocimiento del producto) y esas deben ser sus bazas.

Así pues, no entiendo la polémica, muchas personas metidas en el mundillo de la cerveza "artesanal" creo que han visto esto desde una perspectiva muy limitada. Ven en esto una amenaza, cuando deberían ver una oportunidad entregada en bandeja para dar mayor difusión a sus productos.

En cualquier caso, como ya he comentado, no veo más que un aprovechamiento de un término como el artesano y no una intención real de competir en este mercado.





sábado, 25 de marzo de 2017

CERVEZA CON SABOR A…


- Por fin!!! Una cerveza de verdad!!!
- ¿de verdad? ¿no te entiendo?
- Sí, una cerveza que sabe a cerveza. Últimamente las cervezas parecen pizzas, llevan de taodo, pero no saben a cerveza.

Estas palabras dichas por alguien a quién le gusta la cerveza, pero ajeno al mundo cervecero y a sus modas, dan pie a una reflexión. Ciertamente, no es algo nuevo que a la cerveza se le añadan ingredientes para darle nuevos matices y sabores.

Ya en los albores de la historia de la cerveza se les añadió de todo: hierbas, especias, flores, etc para compensar el extremo dulzor de la malta. Hasta que llegó el lúpulo y se convirtió de pleno derecho en un ingrediente indispensable de la cerveza.

Otros ingredientes, sin ser indispensables dentro de la receta de esta bebida se han incrustado en nuestro ideario y definen a las cervezas de determinados estilos, por ejemplo, ¿que serían algunas lambic sin sus versiones de frutas?

Pero a partir de aquí entramos en terreno peligroso, bien es sabido la adición de café para potenciar los matices torrefactos de la  malta tostada en las stouts, caramelo en algunos estilos belgas, de frutas en las India Pale Ales para lograr ese punch tropical o de licores destilados para darle a la cerveza un perfil más alcohólico…. Ya no digamos verdaderas aberraciones como cerveza con sabor a pizza, a jamón ibérico, etc.

Pero ¿dónde está el límite? Reconozco que alguna de mis cervezas favoritas son lo que son gracias a unas cantidades ingentes de algún ingrediente que poco o nada tiene que ver con la elaboración de cerveza.

¿Es lícito? Puede que simplemente se trate de lograr nuevos sabores distintos a los convencionales, quizás matices que no se podrían alcanzar con los ingredientes tradicionales… eso es evolución del producto. Pero en el peor de los casos pueden tratar de enmascarar una elaboración mundana mediante la adición de ingredientes que desvían nuestra atención de la cerveza.

Es cierto, está de moda, siempre echo un vistazo en las redes sociales, los foros cerveceros y al leer frases de “un verdadero zumo de frutas” o “grandísimo expreso” o comprobar las valoraciones tan positivas que se hacen en las webs de ratings de determinadas cervezas no sé si reír o llorar.

La pregunta es ¿esto es bueno para la cerveza? Quiero decir, ¿empezamos a valorar la cerveza por otros ingredientes añadidos y no por la cerveza en sí?

¿Qué nos pasa? ¿nuestra cultura cervecera ha caído a niveles tan básicos o los aficionados a la cerveza nos hemos convertidos en unos autómatas en manos de no sé qué intereses que alabamos todo aquello que lleva por nombre cerveza?

Reconozco que no estoy libre de culpa, por eso este post lleva implícito una buena carga de autocrítica, muchas veces he dicho esas mismas frases y me he visto embaucado por elaboraciones que llevaban más fruta que los zumos que tomo por la mañana, pero aun así voy a tirar la piedra: “No me gusta y creo que es una traición a las buenas artes cerveceras”.

En cierto modo, esto enlaza con una conversación que tuve hace poco por las redes sociales, una persona con muy buen criterio decía “yo prefiero tomarme un café, un zumo o un oporto antes a una cerveza que contenga esos mismos sabores”.

Llamarme anticuado, purista o lo que queráis, en realidad no me importa, pero a mí me gusta que los sabores tostados, torrefactos, a chocolate y café provengan de la utilización de maltas tostadas. Los sabores tropicales, florales y herbales de la variedad del lúpulo utilizado. Los sabores afrutados de la levadura o del lúpulo y que si se añade “algo más” sea únicamente para dar un ligero matiz o redondear la receta, pero creo que ningún caso ser el eje central o el protagonista absoluto de la cerveza.

Y sí, yo personalmente, también prefiero beber un zumo de mango a una cerveza con cantidades ingentes de esta fruta, un buen café a una cerveza con kilos de este ingrediente y un excelente whisky a una cerveza a la que se han añadido litros de un mal representante de este destilado.


sábado, 4 de marzo de 2017

ATTACK THE KRAB!!

Hoy voy a escribir un post muy especial, de esos que tengo millones de razones para escribir, quizás más y que hoy me pregunto por qué no he escrito antes. Hoy voy a escribir sobre Attack the krab, un proyecto que aúna cerveza y lucha contra el cáncer.

Puede sonar oportunista, pero llevaba mucho tiempo queriendo escribir algo sobre esta cerveza, pero desgraciadamente nunca llegó a cruzarse en mi camino. Como dicen que nunca es tarde, me han dado una nueva oportunidad elaborando una nueva edición, esta vez bajo el nombre de “Attack the Krab!! Meeting Edition”.


Pero, centrándonos, ¿Qué es esto de “Attack the Krab!!”? Pues es un proyecto cuyo objetivo es financiar la investigación contra el cáncer, nacido de la mano de impliK2 con Susana Giner y María de 2D2DSpuma e impulsado por Jorge Solana, compañero autor del Blog CERVERIANA. Que ha contado, en sus distintas ediciones, con la colaboración de varios elaboradores de cerveza.

Los beneficios de este proyecto ayudan a financiar la labor investigadora contra cáncer de ovario del Institut de Recerca biomédica translacional (Hospital Vall d’hebrón). Sí, investigación, esa palabra que parece mágica en boca de políticos y autoridades, pero a la que se apoya muy poco, a pesar de su importancia y de todo el talento que rebosan nuestros investigadores.

Así, en el año 2015 nació este proyecto con la palabra “ilusión” por delante y con la elaboración de la primera edición de “Attack the Krab”. Una Scotch Ale (Wee Heavy) de 8,5% ABV, con cilantro y cardamomo que contó con la colaboración de Pep (Santa Pau de Girona) y Julián Lozano (El Oso y el Cuervo).

De esta cerveza se elaboró un segundo lote, una Red Ale de 7,4% ABV, con raíz de regaliz y solo en barril con motivo del BBF 2016 y dar a conocer este proyecto en dicho evento.

Y finalmente, en enero de este año ha salido a la luz, la segunda edición “Attack the Krab!! Meeting Edition”. Si la primera edición era una cerveza para los “más cerveceros”, en esta segunda se ha pensado en un estilo más accesible a todo el mundo, como es una Red Ale de 5% de contenido alcohólico.

Nuevamente se ha contado con la colaboración de Julián Lozano (El Oso y el Cuervo) y de los ilustradores Carlos Azagra y Encarna Revuelta para el diseño de la etiqueta.

Así pues, desde este blog os animamos a cómprala y disfrutar por partida doble, de una buena cerveza y de estar colaborando con este proyecto. Imaginaros que gracias a ello se da un nuevo e importante paso en la lucha contra esta enfermedad… ¿por qué no?

Tomando prestada la frase de Jorge Solana, este proyecto va de “ilusión” por la vida, por la amistad, por un mundo mejor, por los que ya no están aquí y por los que queremos que se queden…

No quiero finalizar estas líneas sin felicitar y dar la enhorabuena a todos los que han aportado su granito de arena en “Attack th Krab!!”. En especial a Jorge y Susana, a quienes sigo desde hace tiempo, personas muy inspiradoras y que me han permitido escribir este post. Gracias!!!