Tarde o temprano todo aquel que escribe un blog se lanza a
un ejercicio de honestidad y desnuda su afición cervecera, confesando cuáles son
sus cervezas habituales. Reconozco que en otros blogs han sido de los post que
he leído con mayor simpatía y curiosidad.
Así que hoy actualizando mi base de datos cervecera he
descubierto que en los dos últimos años había un puñado de cervezas que bebía recurrentemente
(más de 10 veces al año) y lo más curioso es que en los últimos 5 años apenas ha
cambiado. En un mundo cervecero donde muchos apenas repiten referencias siempre
en busca de la novedad no voy a decir que tiene mérito… más bien quizás estoy
chapado a la antigua.
Mi momento ha llegado, estas son las cervezas que nunca
faltan en mi casa, si alguien pensaba que iba de birrote en birrote quizás se
sienta defraudado la realidad es mucho más mundana:
ALHAMBRA RESERVA 1925
Quizás os sorprenda ver esta cerveza por aquí, quizás por
nostalgia, es un recuerdo de una época en la que en España las cervezas sabían
distintas, más rudas y toscas pero con su encanto particular. Mi primera
Alhambra cayó allá en los años ochenta y en aquella época destacaba
especialmente frente al resto de marcas nacionales. Desde entonces su sabor
apenas ha cambiado y ha sobrevivido en mi frigorífico al desembarco de las
cervezas de importación, a las rarezas exóticas y al movimiento craft.
LEFFE BRUNE/VIEILLE CUVÉE
Desde que llegaron de manera masiva a España las cervezas de
importación nunca han faltado en mi casa las cervezas de abadía, como
alternativa a las trapenses claro. Históricamente opté por Grimbergen, su Optimo
Bruno y su Dubbel son algunas de las cervezas que más veces he bebido en mi
vida. Pero todo esto cambió cuando la producción de esta marca emigró a
Francia, “la nuevas” Grimbergen no fueron de mi agrado y las sustituí por otra
marca de inspiración monacal como es Leffe. La Optimo bruno fue sustituida por
la Leffe Vieille Cuvée y la Dubbel por la Leffe Brune. Leffe son expertos en fabricar cervezas pensadas para gustar y estas dos son muy "resultonas".
FRANZISKANER WEISSBIER NATURTRÜB
Siempre me ha maravillado esta cerveza, aun tratándose de
una marca comercial, posee una calidad incuestionable. Fue mi introducción a
las cervezas de trigo y aún hoy pienso que son muy pocas las que pueden mejorar
su sabor. A este precio y con estos atributos ¿para qué busca otra cerveza de
trigo?
PILSNER URQUELL
Pues como ya he confesado me encantan las pilsner en verano,
refrescan y aportan matices sutiles y delicados. En este estilo suelo ser muy
purista y no suelo admitir fácilmente Pilsen superlupuladas o utilizando
lúpulos o especias ajenos a la tradición, así que al final termino bebiendo una
“Bud checa” (Budejovické) o la excelente Pilsner Urquell y si puedo beber su
versión sin filtrar… la locura.
LINDEMANS FARO
Las Faro pueden considerarse “el patito feo” dentro de las
lambic, evidentemente su calidad no es comparable. Yo las descubrí en mi primer
viaje a Bélgica y me sorprendió inicialmente por su afinidad con una bebida tan
cercana como era la sidra. Desde entonces nunca falta en mi despensa.
APPENZELLER QUÖLLFRISCH NATURTRÜB
Los viajes siempre son fuente de inspiración para un
cervecero empedernido. Si viajas al noroeste suizo, entras en un bar al azar y
pides una cerveza es muy posible que te pongan una Quöllfrisch. Así me ocurrió
a mí y desde entonces aprovechando que tengo un buen acceso a esta cerveza, la
considero indispensable en mi baúl y la bebo habitualmente, además teniendo en
cuenta que es una cerveza que envejece sorprendentemente bien.
Voy a terminar nombrando otras cervezas, una que estuvo muchos
años entre mis habituales, Judas. Reunirme con mi mejor amigo a beber una Judas
y hablar de las cosas de la vida fue un hábito inigualable durante muchos años.
Lamentablemente la calidad de esta cerveza ha disminuido escandalosamente en
los últimos años y ahora apenas la bebo.
Quería nombrar otras dos cervezas que bebo a menudo pero que
no puedo considerar como habituales: Brewdog Punk IPA y Caleya Asturies Pale
Ale, esta última como representante de la región donde vivo no podía dejar de
nombrarla y es que además está muy rica, muy recomendable.
Y para finalizar, una de esas marcas comerciales que de una
manera u otra termino bebiendo irremediablemente cuando no hay otra cosa o
cuando salgo con los amigos de ruta, me refiero a una San Miguel, que aparte de
llevar mi nombre es un buen refrescante cuando se está sediento.
Pues esto ha sido todo, en próximos post volveré a esas
maravillosas cervezas que nos sorprenden pero hoy quería centrarme en lo
cotidiano y terrenal. Saludos.
Ganas nos da de ir pidiendo Quöllfrisch por los bares hasta lograr probarla!
ResponderEliminarjaja hacía tiempo que no me reía tanto con un comentario... ya te llevo yo una Quöllfrisch la próxima vez que pase por Pucela.
EliminarSaludos!!!
Yo siempre digo lo mismo, me gusta probar cosas diferentes pero siempre hay unas cuantas cervezas "fijas" que apetece beber habitualmente. En mi caso rara es la semana que no se viene alguna Pilsner Urquell a casa del supermercado, y es que además pocas le hacen sombra (y en calidad/precio ya ni te cuento). No soy mucho de trigo, pero en verano Hoegaarden y Schneider Weisse Tap1 también son habituales (las prefiero a Paulaner).
ResponderEliminarCon la 1925 me ha sucedido algo "extraño", ha pasado de gustarme bastante a resultarme muy cabezona, es beberme una y ya lo noto en la cabeza, y el caso es que pensaba que era yo, pero comentándolo con amigos no soy el único, así que prefiero otras...
Esa Quöllfrisch ni idea, pero si la veo por ahí seguro que la compro para probarla :-)
Un saludo!
Hombre a mí también me gusta probar cosas nuevas, y también si algunas de mis cervezas favoritas fuesen más fáciles de conseguir o más baratas, las bebería todos los días.
EliminarPero mi realidad es que estas son las que más bebo. Hoegaarden es otra de las que estuvo a punto de entrar en la lista. Desgraciadamente no tengo buen acceso a las Schneider sino alguna caería.
Yo todavía no he sentido ese efecto cabezón de la 1925, pero ahora que lo dices también conozco algún amigo que antes la bebía habitualmente y ahora no... quizás tenéis razón, la próxima estaré atento.
La Quöllfrisch es la rareza de la lista, es una cerveza de mucho éxito, pero al fin y al cabo local. Es una especie de kellerbier/Landbier dulce con notas a hierba y levadura... para mí es una buena cerveza de sesión en su concepto más amplio.
Saludos!!!
Pues coincidimos en las 4 primeras (aunque no en la variedad de Leffe). Alhambra me parece una cerveza que sobresale con creces de la media industrial y una Urquell siempre está rica, rica...
ResponderEliminarSaludos Miguel!
Hola Rul, creo que es una cuestión generacional, los que crecimos con ciertas cervezas seguimos bebiendo muchas de ellas. Estaría bien conocer las cervezas habituales de los veinteañeros cerveceros.
EliminarSaludos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCoincido con varias: alhambra, leffes (aunque soy mas de la blonde), franziskaner. La que no me dice mucho, y se que en eso voy contracorriente pero que le voy a hacer si asi son mis gustos, es la urquell, no me dice mucho la verdad. Tambien me suele gustar tener a mano siempre alguna chimay, duvel, black coupage y delirium, facilmente disponibles en super y muchas veces de oferta
ResponderEliminarHola josé Antonio,
EliminarSolo comentarte que las Chimay también las bebo muy habitualmente, cervezas de esa calidad y fáciles de conseguir tienen que estar siempre en casa, lo que pasa es que siempre termino comprando la chimay azul y como es una cerveza que me gusta envejecer casi siempre va directamente al baúl a esperar unos añitos y no la bebo de forma tan habitual.
Duvel también la bebo bastante habitualmente y la delirium no sé que pasa que casi nunca la encuentro por ahí, pero en todo caso no la bebería tan a menudo.
Saludos