Mostrando entradas con la etiqueta WATERLOO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta WATERLOO. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de marzo de 2016

MIS CERVEZAS DE FEBRERO 2016

MONT BLANC LA ROUSSE

Elaborada a los pies del Mont Blanc muy cerca de Chamonix, por el fabricante que lleva el mismo nombre de la cumbre alpina, de donde se obtiene el agua utilizada en su elaboración. En mi opinión, su mejor cerveza, aunque adolece de las mismas debilidades que otros productos de esta marca. A pesar de todo, una cerveza de la que se puede disfrutar plenamente.

En el sabor se nota el buen trabajo que se ha hecho con las maltas (trigo, cebada y avena), el resultado es un sabor maltoso con notas a fruta y caramelo. Tiene un toque especiado y el amargor es casi indetectable, lo cual desequilibra un poco el resultado además de su manifiesta falta de “punch” y cuerpo. Por el contrario, se convierte en una cerveza muy fácil de beber y disfrutable sin muchas pretensiones.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7,25/10


TO ØL BLACK MARIA

Los daneses de To Øl ya se encuentran posicionados en mi mente como un gran elaborador de cervezas oscuras. Así que al abrir esta oscura y opaca black IPA sabía que me iba a encontrar una gran cerveza. Como viene siendo habitual fabricada en la fábrica belga de De Proef.

Así que, como cabía esperar, estamos ante una cerveza de impresionante apariencia de color negro brillante y una bonita espuma beige persistente que va dejando unas buenas lazadas. En el aroma, café, maltas tostadas y una pizca de lúpulo y notas herbales. En el sabor predominan los mismos matices. Es cremosa y equilibrada. No es el cervezón de otras creaciones de To Øl, el listón está muy alto, pero es una buena cerveza.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7,5/10


WATERLOO DARK STRONG

Hace tiempo dediqué un post a las cervezas Waterloo, de hecho, uno de los más leídos de este blog. Supongo que mucha gente entra por error tratando de buscar información sobre la famosa batalla en la que Napoleon salió derrotado o quizás sobre la también famosa canción de ABBA, jeje.

Producto estrella, supuestamente heredera de aquella “cerveza prima” la cual supuestamente bebieron las tropas del Duque de Wellington antes de enfrentarse a Napoleón en Waterloo. Echando un vistazo a mis antiguas notas estoy en duda si está es aquella a la que llamaban Waterloo 8 Dubbel, ya que mis notas de entonces coinciden bastante con lo que observo en esta:  aromas y sabor a frutas oscuras, caramelo y algo de chocolate. Alcohol evidente, buen cuerpo y algo pegajosa en el paladar. Buena, pero no me entusiasma.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7,5/10


LEFFE VIEILLE CUVEE

Tengo que contarlo, entre mis habituales en casa para el día a día, siempre tenía en mi frigorífico Grimbergen Dubbel y Optimo bruno, pero cuando la producción se trasladó a Kronnenburg opté por sustituirlas y tras muchas pruebas elegí a Leffe (InBev) con su bruin y esta Vieille Cuvée.

Podríamos calificarla como una típica belga "Dark strong ale" con un toque a abadía clásico. Lo cierto es que esta Vieille Cuvée tiene todos los argumentos que entusiasmaron mis primeros pasos en las cervezas de importación. Esas notas típicas de las cervezas de abadía, las maltas ligeramente tostadas, con notas a caramelo, afrutada, especiada y ligero amargor para terminar. El alcohol presente, como debe estarlo en estas cervezas. Buenísima opción, buena, bonita, barata y fácil de encontrar en los supermercados.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8/10


BREWDOG OLD WORLD RUSSIAN IMPERIAL STOUT

Reconozco que me acerqué con cierta apatía a esta cerveza, a pesar de las buenas críticas que había oído de ella, últimamente había perdido un poco el interés por las creaciones de Brewdog. Pero esta cerveza se ha ganado bien, estar en esta selección del mes y es más creo que su valoración podría ser incluso más alta.

Si os describo la cerveza no os voy a contar nada nuevo: color negro, espuma marrón de buena consistencia, pero que se reduce en pocos minutos a una fina capa, eso sí dejando una buena lazada. En el aroma maltas tostadas, café, chocolate y notas a caramelo. Todo ello también presente en el sabor, donde además podemos descubrir algo de regaliz. Cremosa, suave y final largo y seco a regaliz. Equilibrada, alcohol bien escondido y sobre todo muy agradable de beber.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8, 5/10


RODENBACH GRAND CRU

Esta masterclass, destacada en su estilo, siempre ha sido de mis favoritas, aunque con el descubrimiento de otras creaciones de Rodenbach poco a poco la fui aparatando, eso si, sin dejar de reconocer su  gran calidad y una inmejorable opción, increíblemente mejor que la versión básica y sin el elevado precio de la versión vintage, que a mí por lo menos me entusiasma más que esta.

Nunca la he considerado de una apariencia impecable, color entre marronuzco y ámbar oscuro, ligeramente turbia y esa espuma raquítica y fugaz que deja esos pegotes en la copa. Pero lo mejor está por llegar, el aroma sublime, vinoso, afrutado y ácido. El sabor completa lo impresionante de esta cerveza. Matices dulces afrutados, cítricos y un final seco con ligero amargor y roble. Intensa, compleja y equilibrada, no se puede pedir más.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,75/10


CANTILLON ROSÉ DE GAMBRINUS

Qué poco duran las Cantillon en casa, al final termino por arrepentirme, pero es que me gustan tanto. El caso es que llegue de Bélgica cargado de ellas y ya solo me queda una. Por segundo mes consecutivo elijo una Cantillon como cerveza mejor valorada del mes. Me confieso un enamorado de sus cervezas, así que ya sabéis tomar con cautela mis palabras.

Elaborada con frambuesas, en cuanto la hueles ahí están junto a la acidez y unas notas a madera. En boca es vibrante, la frambuesa marca su sabor sobre todo al principio para después entremezclarse con ese toque tan característico de Cantillon, seca y con la acidez bien marcada. Está deliciosa no digo más.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 9,25/10


domingo, 18 de enero de 2015

DESMONTANDO A WATERLOO

No hace mucho tiempo comentaba a un compañero blogguero mi primera y hasta ahora única experiencia con la cerveza Waterloo. Fue, como no podía ser de otra forma, en Waterloo, en la tienda del museo que rememoraba la famosa batalla.

Por entonces, bastante mejor conocedor del panorama cervecero belga de lo que soy ahora, me  invitaron a que probara sus variedades de cerveza, desconfiando de que nunca hubiera oído hablar de dicha cerveza.  

Me pareció un producto más elaborado ”ad hoc” para los despistados turistas, que sacado de la tradición cervecera local, como trataban de destacar una y otra vez. La verdad, es que no me entusiasmó demasiado, tomada en la tienda del museo y en vasos de plástico tampoco me extraña. Encima tanto las botellas como los bonitos packs tenían un precio que consideraba abusivo, así que ahí quedo todo.


Recuerdo que al volver a España investigué quien era el fabricante y constaté que era una cervecería de las grandes, lo cual confirmó mi teoría de que a pesar de lo que pusiera el panfleto publicitario que me dieron, era una cerveza elaborada para turistas.

Hace unos meses, tras muchos años sin haber escuchado nada sobre esta marca, me encontré con varias reseñas donde se atribuía la cerveza a John Martin. Pero lo que realmente me sorprendió fue ver las buenas opiniones que despertaba y que hubiese conseguido abrirse paso dentro de las cervezas belgas… ¿pero realmente era una cerveza para turistas? Investiguemos un poco:

Una de las cosas que más me hizo desconfiar fue el eslogan de “La cerveza de la victoria” y defender que las tropas aliadas dirigidas por el Duque de Wellington bebieron esta cerveza antes de enfrentarse a Napoleón, me parece poco menos que pretencioso, sino inventado directamente.


Lo cierto, es que investigando un poco por la red llegamos a que desde la Edad Media existieron numerosas cervecerías en la zona la mayoría de carácter familiar y local.

Entre ellas, ya en la época de la batalla existen referencias a la “Brasserie Du Marché” en Braine-l’Alleud, a la cual atribuyen los orígenes de la cerveza Waterloo y que estuvo históricamente asociada la imagen de Napoleón.

Su cerveza negra, conocida como “Prima”, de poderes medicinales y que daba energía y valor a enfermos y soldados. Con lo cual, no es difícil imaginar que las tropas aliadas se establecieran, los días previos a la batalla, cerca de la cervecería y bebieran de aquella cerveza, aunque no he encontrado más referencias históricas que las de la propia Cervecería Waterloo.


Pero “Brasserie Du Marché” cerró sus puertas en 1971 y hubo que esperar a principios de este siglo para que unos inversores relanzaran la histórica “Brasserie” o por lo menos su nombre. Entre ellos una elaboradora de peso como es DuBocq. De aquella época data mi visita a Waterloo y es más que posible que estuviesen lanzando sus nuevos productos en aquella cata en la tienda museo.

A pesar de consultar distintas fuentes no he podido confirmar, si esta nueva “Brasserie Waterloo” siguió la misma receta histórica de las cervezas “Du Marché” o simplemente se aprovecharon del nombre y es que aquí esta el “quiz” de la cuestión.


Finalmente en noviembre de 2013, las cervezas Waterloo pasaron a formar parte de las marcas del grupo John Martin, en cuya web se sigue contando, como no, la vieja historia de “la cerveza de la victoria” y su intención de preservar esta cerveza insignia de la región de Bravante.

En cualquier caso, viendo las buenas opiniones que despiertan estas cervezas, creo que debería probarlas de nuevo y más teniendo en cuenta, que recientemente Waterloo Brewery ha sido incluída en la prestigiosa selección de "Finest Beers".



Fuentes: 
Todas las imágenes han sido extraídas de la web www.belgian-beer-tradition.com 
La información ha sido consultada en distintas webs, entre ellas:
http://www.waterloo-brewery.com
http://www.belgian-beer-tradition.com
http://anthonymartin.be/