Mostrando entradas con la etiqueta BARRICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BARRICA. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de diciembre de 2020

QUINTINE VINTAGE 2019

En alguna de mis primeras visitas a Bélgica descubrí Brasserie Ellezelloise, una pequeña granja donde desde principios de los años 90 Phillipe Gérard elaboraba sus cervezas, de las cuales dos llamaron mi atención: Su Quintine blonde, de la cual descubrí que si la dejaba al menos dos años de guarda se convertía en una cerveza maravillosa y su Hercule, por aquel entonces difícil encontrar en Bélgica una cerveza negra de esta calidad.

Han pasado más de 20 años de aquello y mucho han cambiado las cosas, para empezar en el año 2006 fue comprada por Brasserie des Géants, que elabora  cervezas tan conocidas como La Gouyasse o las Goliath. Por suerte, todavía podemos disfrutar de sus cervezas puesto que Brasserie Ellezelloise se mantiene como centro de producción y con cierta independencia, dentro de Brasserie des Legendes, nombre que auna a a las dos cervecerías.



Es más, hace unas semanas llegaron a mi Baúl tres variedades envejecidas en barrica, para mí novedosas y de presentación elegante y cuidada que han sido la excusa perfecta para escribir este post.

La verdad que no cuento con mucha más información que la que aporta la etiqueta y mis impresiones, ni siquiera en la página web de la cervecera hace alusión a estas cervezas, quizás por su carácter excepcional.


QUINTINE VINTAGE B.A. RHUM

Me gusta dejar para dejar lo mejor para el final y quizás por ello comencé mi degustación por esta variedad envejecida en barricas de ron. Los envejecimientos en ron no suelen encontrarse entre mis favoritos.

Cerveza de 10,5 ABV de contenido alcohólico, con un embarricado de 5 meses y 25 IBUs. Buscando información encontré que se utiliza su Quintine de Nöel, pero tras probarla no estoy seguro de ello.

Quintine Vingate B.A. Rhun
De color ambar oscuro con destellos rojos, turbio y fina capa blanca que pronto se convierte en un anillo que perdura durante toda la degustación

En el aroma sorprende la complejidad, se nota el embarricado con leves notas a vainilla, toque láctico junto a las maltas y notas afrutadas tipo ciruela que están en un segundo plano.


Sabor ácido, es lo que más sorprende inicialmente, no me esperaba este perfil, de hecho, había añadido el matiz láctico del aroma con un poco de cautela. Para equilibrar notas maltosas y afrutadas. El toque licoroso del embarricado en ron es casi inapreciable hasta que la cerveza va adquiriendo temperatura. 
Sensación en boca vinosa y delicadamente picante, aunque no es muy corpulenta, la sensación en boca es lo suficientemente gruesa para que se convierta en una cerveza de trago lento y reposado.

Compleja y elaborada con buen gusto. Para mi sorpresa adelanto que esta ha sido la que más me ha gustado de las tres variedades.


QUINTINE VINTAGE B.A. BOURGOGNE BLANC

Cerveza de 6% ABV de contenido alcohólico y 24 IBUs ya muestran un perfil distinto a las otras dos variedades. El embarricado ha sido también de 5 meses.

Quintine Vingate B.A. Bourgogne Blanc
Cerveza rubia con destellos verdosos, ligeramente turbia. Mayor carbonatación y un dedo de espuma blanca.

En el aroma el embarricado es más apreciable, madera y las típicas notas acidas y afrutadas del vino blanco.

El sabor comienza con notas afrutadas tipo manzana Golden Smith donde van entrando las notas ácidas de manera ligera hasta un final deliciosamente ácido y picante de duración medio-largo. En toda esta evolución son las notas amargas las que buscan el equilibrio. Al igual que en la anterior todo bien integrado. 

Durante esta descripción en algún momento me he visto tentado a escribir la palabra “bretts”, quizás debido al toque que da la barrica en esta cerveza, aunque no me he atrevido y lo dejo como una pincelada adicional. En boca es una cerveza más fina que la anterior, pero sigue siendo una cerveza picante.

Ciertamente aunque es una cerveza distinta a la embarricada en ron se ve un mismo hilo argumental y sorprende de nuevo la integración y equilibrio de todos sus matices.


QUINTINE VINTAGE B.A. COGNAC

En esta ocasión hablamos de una cerveza de 10,5% ABV, con un embarricado de 6 meses y 27 IBUs.

Quintine Vingate B.A. Cognac
Color ambar oscuro, turbio y con una carbonatación más viva que crea una capa de medio centímetro de espuma blanca de mayor permanencia que en las dos Quintine anteriores.

El aroma toma unos derroteros distintos, incluso si la comparamos con la Quintine Vintage Rhun. Aquí el perfil afrutado a ciruelas y guindas cobra mayor protagonismo, la madera y el cognac se hacen más presentes.

Al igual que las dos cervezas anteriores hay cierta complejidad, de entrada dulce afrutado a ciruelas, pasas para posteriormente hacerse más evidentes las notas ácidas, pero aquí aparecen como novedad los frutos secos, y el embarricado quizás es más evidente pero sin tapar al resto de matices, de hecho equilibra el sabor. De nuevo un sabor complejo y equilibrado. En boca, es más áspera y de una corpulencia muy similar a la versión en ron.

La dejé para el final pensando que iba a ser la estrella, pero le falta un punto para logar la integración de sus hermanas. A pesar de todo una gran cerveza.


CONCLUSIONES

La primera conclusión, transmitir mi alegría de que productores ya con cierto recorrido y tradición belga se vayan incorporando a las nuevas tendencias, aportando su “know how” y sacando productos cuidados y atractivos a la vista del bebedor moderno de cerveza.

Como reflejo del hastío que siento últimamente por las cervezas envejecidas donde el efecto del embarricado es demasiado agresivo ocultando totalmente a la cerveza, que entiendo que debe ser la protagonista, han llegado estas tres variedades Quintine como un soplo de aire fresco, tres cervezas ácidas donde el embarricado es perfecto, no altera la esencia de las cervezas sino que ese integra con ellas y eso en estos tiempos es de agradecer para bebedores de la vieja escuela como yo.

¿son cervezas para envejecer? Evidentemente son cervezas que soportarían un envejecimiento de varios años sin problemas (al menos sus versiones de ron y cognac), pero ¿para qué hacerlo? Son tres cervezas muy redondas si acaso la versión vintage Cognac pudiera tener un pequeño recorrido que hiciera integrar aún más sus matices, pero creo que es más recomendable disfrutar el acabado perfecto que han sabido darles desde Brasserie des legendes.

Para terminar, las tres han hecho mis delicias. Espero que en el futuro sigan elaborándolas.




martes, 21 de febrero de 2017

LA TRAPPE QUADRUPEL OAK AGED BATCH #11

Tras el éxito comercial de su cerveza Quadrupel, tanto es así que ahora todos identificamos esta palabra con un estilo de cerveza, La Trappe decidió dar un paso más y en el año 2009 empezó a elaborar y a experimentar con esta cerveza envejecida en distintas barricas de roble, cada lote distinto y con un carácter propio.

En la actualidad llevan ya 26 lotes y cada vez con mayor éxito y aceptación entre los amantes a las cervezas de este estilo. Baste decir, que cuando compré esta caja parecía un exceso pagar 5 euros por una botella de esta cerveza y la última vez que pude ver en una tienda costaba 17 euros.

No recuerdo el número de lote de la primera Quadrupel Oak Aged que probé, se trataba de una cerveza envejecida en barricas de whisky que me pareció soberbia, la siguiente visita a la Abadía de Koningshoeven tenía un objetivo claro, y así en el verano de 2012, en la tienda de la abadía adquirí una caja del lote #11.



LOTE #11: PRIMERAS BOTELLAS.

Las características del lote me resultaban inicialmente muy atractivas: el 55% envejecido en barricas de Malbec (vinos oscuros, frutales y con taninos que me suelen gustar bastante), 40% en roble francés y un 5% con madera de acacia. Con un contenido alcohólico del 10% y presentado en botella de 37,5 cl. y con “corcho” sintético y que proporcionaba un cierre bastante hermético a primera vista.

Sobre el papel una cerveza que sin duda debería ser compleja y tener un buen aroma y atesorar muchos matices distintos y por supuesto una muy buena proyección de cara al envejecimiento.

Inicialmente constaté las dos primeras afirmaciones, el aroma era potente, con cierta presencia alcohólica, y muy complejo. Era fácilmente detectable el vino, la madera en forma de notas a vainilla, el afrutado típico de la versión sin envejecer y las notas tostadas. El sabor igualmente complejo, potente y con clara presencia de taninos. Seguía el mismo perfil que el aroma, pero el alcohol no estaba tan presente como en este. En boca era algo seca y áspera. A tener en cuenta que no era muy corpulenta, lo cual me preocupaba de cara a dejarla envejecer.

Conclusión, de entrada, este lote no era tan espectacular como otros, por ejemplo el lote madurado en barricas de whisky que había probado previamente. Además, era algo aristosa, pero la proyección a un futuro de envejecimiento y guarda era alentadora, con la única reserva de su falta de cuerpo. Haciendo una valoración típica de las catas de este blog sería una cerveza de 8,5 sobre 10.


LOTE #11: EL PASO DEL TIEMPO

Tras dos o tres botellas mi percepción fue cambiando y la complejidad de este lote frente a otros me ha ido embaucando. Claramente no es una cerveza de esas que te enamoran a primera vista, sino de esas que en cada botella vas descubriendo sus atractivos e insinuaciones poco a poco. Tras tres o cuatro botellas creo que ya estaba en disposición de valorarla sobresalientemente.

Lo curioso del periodo de guarda y ya que he tenido la posibilidad de ir analizando cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo, es que inicialmente la progresión en el sabor fue muy lenta. En ninguna de las cervezas que probé durante los 3 primeros años de envejecimiento se apreciaban cambios evidentes.

Fue a partir del cuarto año donde he comenzado a apreciar un pulido muy refinado en aquellos matices que para mi gusto desentonaban en una cerveza de este nivel. De hecho, es de estas últimas botellas donde he podido disfrutar de todo el potencial que podía esperar de esta cerveza.


LOTE #11: 5 AÑOS DE GUARDA

Quiero aclarar, por si hay alguien que quiere “hilar fino”, que la cerveza valorada cuenta con la referencia K23D12 11:27 embotellada a comienzos de 2012, con lo cual, si no cuenta con 5 años de envejecimiento, poco le falta.

Al abrir el corcho, buenas sensaciones, me alegra comprobar que la carbonatación sigue ahí y que la cerveza no se ha echado a perder por una fuga imprevista.

La cerveza tiene un color marrón oscuro con una burbujeante y fina capa de espuma beige que se reduce a un fino anillo casi al instante. En el fondo, algo de poso, el previsto en estos casos debido a la pérdida de las proteínas de la malta con el paso del tiempo.

El aroma muy muy complejo, ha ido tornando hacia un perfil más afrutado y licoroso algo entre ron y oporto, aunque las notas avinadas siguen estando ahí. Se distinguen dátiles, el caramelo y otras notas dulces están totalmente redondeadas e integradas. Al fondo hay algún matiz terroso y especiado.

Es agradable comprobar que el sabor se encuentra muy pulido, al igual que en el aroma, el tiempo ha logrado que los matices se encuentren más integrados y ninguno termine por tapar al resto. Notas maltosas, dátiles, uvas pasas, la madera sigue ahí, los taninos ponen el punto pero más suavizado que en las primera botellas del lote. En boca (y de paso en el aroma) el alcohol se ha suavizado y es muy agradable. Ha perdido cuerpo de manera evidente, de hecho, es el justo para sustentar una cerveza de este “calado”.

La evolución más evidente, de nuevo, es un incremento del perfil licoroso tipo oporto, que se va haciendo más evidente a medida que la cerveza va adquiriendo temperatura. De manera muy suave y placentera para el paladar. En general, cerveza de sobresaliente.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 9/10


CONCLUSIONES

Como gran aficionado a esta serie de estas cervezas envejecidas, en mi opinión este Lote #11 ha sido uno de los mejores de la serie La Trappe Oak Aged, aunque reconozco que es una cerveza a la que hay que dedicarle tiempo para apreciarla, no tan espectacular y directa, pero con muchos encantos… bien es cierto también, que de otros lotes he probado únicamente 1 ó 2 botellas.

El envejecimiento, aunque tardío (a partir del cuarto año) ha tenido su recompensa y ha llegado a ese punto que todos esperamos en cervezas de este tipo. Perfil de oporto una mayor complejidad, pulido de aristas y nuevos matices. Solo una nota negativa y es que ha llegado al quinto año muy justa de cuerpo, quizás en envejecimientos más prolongados pudiera convertirse en un problema.

Como nota al margen, constata que los últimos lotes de esta serie han sido excelentes se nota que ha habido una evolución y aprendizaje en el arte de envejecer en barrica por parte de los cerveceros de La Trappe. Por el contrario, estas ediciones se están convirtiendo en verdaderas cervezas exclusivas y elitistas, cada vez más difíciles de encontrar.





lunes, 30 de enero de 2017

L’ABBAYE DE SAINT BON-CHIEN

En una cervecería lejana, había un pequeño gatito “a trapetes” que respondía con un maullido al nombre de Bon-Chien (buen perro). Mantenía a los ratones lejos de los sacos de malta y era particularmente amable con las visitas entre las que aquel minino se volvió enormemente popular. Desbordaba simpatía sobre todo cuando se ponía a dos patitas y entonces alguien le decía “Bon-Chien” y el respondía nuevamente con un maullido…

Corrían los primeros meses de este siglo y ahí estábamos en medio de un atasco y de repente alguien reparó en el vehículo que teníamos delante…  BFM Brasseríe des Franches-Montagnes – “Miguel ¿la conoces?”

Las caras de mis acompañantes giraron hacia mí esperando que contara vida y obra de aquella cervecería, pero lamentablemente era la primera vez que oía ese nombre.

No tardé en ponerme al día, una vez que salimos del atasco en el primer supermercado que paramos pude adquirir varias de las cervezas de este elaborador.

… el 11 de junio de 2005 aquel cariñoso gatito dejaba huérfanos al personal de BFM. Yo nunca llegué a conocerlo, ya que mi primera visita a la cervecera tendría lugar años más tarde. Se cuenta que los trabajadores organizaron una ceremonia de santificación y en su memoria elaboraron la cerveza más especial de todas las que habían realizado hasta ese momento… L’Abbaye de Saint Bon-Chien había nacido

Cuesta cree que las cervezas de BFM y esta en particular tardaran en calar en un país cervecero como Suiza, Jérôme Rebetez enólogo de formación, comenzó su andadura como cervecero profesional tras ganar un concurso de talentos en el que el premio era poner en marcha el negocio de sus sueños. Quizás más afanado en hacer buena cerveza que en dar a conocerla tuvo una discreta repercusión hasta que en 2009 tuvo que ser "The New York Times" quién descubriera su "Ababye de Saint Bon-Chien" al mundo y de paso a los Suizos... a partir de ese momento todo se precipitó para BFM.

No recordaba la fecha exacta en que probé mi primera “Bon-Chien”, por suerte siempre puedo recurrir a mi registro de cervezas que me dice que fue precisamente durante ese 2009 y todavía ajeno al éxito cosechado "en las américas". Eso sí, recuerdo aquella cerveza como exquisita.


Hay que aclarar que inicialmente había sensibles diferencias entre las distintas añadas, de ahí la necesidad de indicar a que año pertenecía. Cada una era envejecida en barriles de distintas bebidas (vino, whisky, grappa,…).

En la actualidad, cada añada cuenta con su carácter, pero en mi opinión es un producto más homogéneo y es la serie “Grand Cru” la que sirve de expansión a esta serie de cervezas y en las que se experimenta con distintas opciones de barricas, blends y envejecimiento.

Desde aquel 2009 año tras años he tratado de ir probando las distintas añadas, a las que he fallado solo en una ocasión. Hoy toca disfrutar de la correspondiente a 2014.

Una “Abbaye de Saint Bon-Chien” no se bebe todos los días, así que me gusta rodearlo de cierta solemnidad y siempre busco un momento en el que pueda disfrutarla tranquilamente.

Aprovecho para consultar en la web de BFM alguna característica de esta “añada” pero solo encuentro una descripción genérica “Cerveza sour de fermentación mixta madurada un año en barricas que han contenido vino” (hay que decir que para ello suelen utilizar barriles de algunos de los mejores productores de vino suizo).

La derramo en la copa de BFM y observo de nuevo ese color ámbar rojizo, ligeramente turbia y una fina capa de espuma casi inexistente, que rápidamente se reduce a un pequeño anillo. Al acercarla a la nariz detecto su profundo carácter ácido, intento repetidamente detectar algún matiz a madera, sí, ahí está. El sabor es avinagrado, pero no como en esas cervezas que te hacen apretar los dientes y los ojos por su intensidad. Aquí el sabor es brillante, pero a la vez todo muy bien medido. Continuo saboreando el brebaje, hay notas maltosas que sirven de sustento a la acidez y algo picante al fondo. El regusto es afrutado y vuelven a aparecer notas de madera.

Por un momento me traslado mentalmente a mi última visita a BFM… recordando como cogí mi copa de “Bon chien” y me acerqué a la pared donde todavía hoy pemanecen algunas de las fotos de aquel simpático minino. Una inscripción rezaba “Saint Bon-Chien ? 1997 – 11 Junin 2005”, levanté la copa a modo de respetuoso saludo y bebí un sorbo… gran cerveza esta L’Abbaye de Saint Bon-Chien.





miércoles, 28 de diciembre de 2016

SAMICHLAUS BARRIQUE

Samichlaus es y ha sido una de esas cervezas que me ha acompañado gran parte de mi vida cervecera y una de esas pocas de las que guardo la tradición de beberla todos los años, precisamente el día de San Nicolás.

Pero a pesar de ello, nunca había probado esta versión envejecida en barrica. Así pues, no es raro que haya levantado en mí una expectación que hacía tiempo no sentía al abrir una cerveza.

Samichlaus ya fue protagonista en este blog en un post donde hablé de su historia, de su nacimiento de la mano de Martin Hürlimann, de su desaparición y su resurgimiento en Austria. Os dejo el enlace porque me parece muy interesante. 


Antes de pasar a describir esta cerveza, comentar que a parte de la versión clásica y esta envejecida en barrica , Eggenberg ha elaborado otras tres variantes: Samichlaus Helles, Schwarzes y otra "embarricada" llamada Holzfass (tengo dudas si será la misma Barrique o no), que por desgracia tampoco he probado y que a partir de hoy me pongo como objetivo.


DESCRIPCIÓN

Repasando los datos, es una doppelbock con 14% de contenido alcohólico, Elaborada cada año la noche de San Nicolás, o por lo menos eso dice Eggenberg, para preservar así la tradición original de Hürlimann que a parte del simbolismo, originariamente se trataba de aprovechar las condiciones más óptimas para su elaboración y las bajas temperaturas de la noche invernal suiza se las daban. Posteriormente  ha sido madurada durante un año y esta versión, adicionalmente, ha sido envejecida durante 10 meses en barrica de Chardonay.

Manteniendo como punto de referencias la versión clásica pasamos a describirla:

Es de color marrón rojizo. Al derramarla en la copa crea una fina capa de espuma que desaparece casi al instante, dejando un fino anillo pegado a las paredes de la copa.

El aroma es acaramelado,  afrutado y picante. El alcohol empieza a estar presente, lo estará a lo largo de toda la cata. En realidad, el aroma no se diferencia mucho de la versión clásica y buscando algo que denotara su envejecimiento en barrica me pareció detectar Leves notas a taninos en el fondo.

Es en el sabor donde se notan mejor los efectos de la barrica, esta ha terminado de redondear y pulir la versión clásica de Eggenberg. El sabor es complejo y muy afinado, donde junto a los matices de caramelo, toffe, ciruelas y uvas pasas, se encuentran matices a vainilla que evoca al roble de su envejecimiento.

En boca es densa y la ausencia de carbonatación, potencian la sensación de que te estás bebiendo un licor y no una cerveza. El final igualmente licoroso, es redondeado y la barrica vuelve a dejar su impronta.


CONCLUSIONES

Si te gusta la Samichlaus Classic no puedes dejar de probar esta versión en barrica, te encantará.

Puedo afirmar que me ha gustado más que la versión clásica ejecutada por Eggenberg, aunque no tanto como la mitificada Hürlimann.

Sinceramente no esperaba que la barrica fuese a redondear de esta forma el resultado, pero así ha sido y me alegro por que he disfrutado mucho de ello.

Al igual que su versión clásica, la veo excelente para como bebida licorosa tras una copiosa comida o en todo caso acompañada de chocolate negro.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,75/10



Ficha Técnica:
Fabricante:
 Schloss Eggenberg
Elaborada en:
 Vorchdorf (Austria)
Estilo:
 Doppelbock
Color:
 Marrón rojizo.
Alcohol:
 14% Alc.
IBUs:
 N/A
Temperatura:
 12º C.
Servir en:
 Copa snifter / de cognac.




miércoles, 21 de diciembre de 2016

PACK MAHOU BARRICA

Aún reconociendo que en ocasiones bebo cervezas lager comerciales, la mayoría como vestigio de mis comienzos cerveceros, Mahou es una de esas marcas de las que nunca hubiera pensado que “asomarían la cabeza” por este blog... y sin embargo hoy va a hacerlo ¿por qué?


COMERCIALIZACIÓN Y REACCIÓN:

Como la mayoría de los lectores de este blog sabréis, recientemente, Mahou  ha lanzado al mercado dos cervezas envejecidas, una llamada Barrica Original y otra bajo el nombre de Barrica 12 Meses. Este hecho ha generado cierta controversia.

En la prensa y publicaciones digitales frases como “Mahou se hace hípster”, “Mahou se lanza a la conquista de la cerveza artesana”, "La mejor cerveza artesana industrial" (¿oiga? ¿como fue eso?... OMG!!! WTF!!!)… todas ellas frases repetidas en tantos medios diferentes que parecen ser parte de la misma nota de prensa que ha acompañado al lanzamiento de estas cervezas.

Desde el entorno de la cerveza artesanal, el hecho de que una marca comercial se haya atrevido con el envejecimiento en barrica ha originado un aluvión de críticas y mofas en distintas redes sociales y blogs, hay que decir, que muchas de ellas desde un radicalismo desacerbado y falto de argumentos, que en mi opinión deslegitima cualquier opinión vertida al respecto.

Leyendo algunas de estas reacciones hasta pudiera parecer que el hecho de envejecer una cerveza fuera exclusivo de las cervezas artesanas o que una gran empresa con todos los medios a su disposición fuera incapaz de elaborar “sin trampa” un producto de estas características.

Como en muchas otras ocasiones, nos dejamos llevar por nuestra visceralidad y pensamos que para ensalzar un producto hay que desprestigiar el del supuesto adversario y eso no es cierto.

Mahou Barrica

Entiendo que en realidad estas críticas tienen su origen más en quien las fabrica y no tienen como protagonista a estas cervezas, que por cierto, se encuentran lejos de ser las primeras de este tipo elaboradas por una gran corporación cervecera, de hecho en el mercado nacional tenemos varios ejemplos.

Bien es sabido que últimamente Mahou-San Miguel es una de esas corporaciones cerveceras que lleva ya algún tiempo flirteando con el mundo de la cerveza craft/artesana… Founders, Nómada, etc. y eso visto desde el mundo artesanal duele.

No voy a decir que tras todo este revuelo nació en mí la necesidad de probar estas cervezas, pero seguro que en muchos casos ha sido así y mucha gente se ha comprado este pack o estas cervezas únicamente para criticar. Mahou se debe estar frotando las manos con todo esta publicidad gratuita, ya sabéis “que hablen de mis productos, aunque sea mal, pero que hablen”.

De hecho, desde que hace ya meses anunciaron el lanzamiento tenía en mente probarlas, “Curiosity kill the cat” diréis, pero yo soy así. Así que pude adquirir uno de los packs con los que Mahou ha presentado estas dos cervezas.

Pack Mahou Barrica

Y ya que las he probado ¿por que no dar mi opinión en este blog? Bien, nadie es del todo objetivo, pero quiero centrarme en el producto tal cual. Trataré de huir de la guerra artesanal-industrial, tampoco quiero entrar en temas de elaboración, claro está que hoy en día una industria como Mahou podría producir un producto que supiera a cerveza, a barrica, etc y no fuera ni cerveza ni estuviera envejecida realmente en barrica, lo digo por muchas acusaciones vertidas al respecto… “quién esté libre de pecado que tire la primera piedra” podría refutar alguien desde el otro lado.


PACK MAHOU BARRICA:

Pack Mahou BarricaPara empezar he adquirido el Pack que consta de dos botellas de Mahou Barrica Original, una de Mahou barrica 12 meses y una bonita copa con el logo… y todo ello por 4,65 €, precio que me parece excelente.

De hecho, el precio de las cervezas vendidas por separado se encuentra por debajo de los dos euros, incluso para la versión envejecida 12 meses…. Creo recordar que semanas antes en un foro cervecero estábamos hablando de un precio superior a los 5 € y nunca inferior a los 3 €.

Siempre me ha maravillado el mundo de packaging y en este caso también es excelente y no solo cumple con sus cometidos de proteger la copa y las botellas, sino que además da una imagen cuidada y elegante.

Quizás se echa de menos algún detalle más, algún pequeño libro explicando “las bondades” de las cervezas, cata, elaboración o alguna nota más de exclusividad... numerar los packs o algo similar, pero en general la apreciación visual global es excelente.


MAHOU BARRICA ORIGINAL:

Mahou Barrica OriginalEstamos ante una lager envejecida en barrica de roble de 6,1% de contenido alcohólico. De entrada, echo en falta en la etiqueta algo más de información sobre cuánto tiempo ha sido envejecida esta cerveza., solo se puede leer una confusa frase que dice “Matices de madera de roble”. En la web de Mahou tampoco nos lo aclara, aunque buscando por la red he leído en algún lugar que ha sido envejecida durante 3 meses.

He de decir que para poder comparar de manera más objetiva me he armado de valor y en la misma cata he probado también una Mahou 5 estrellas… digo armado de valor por que no es una cerveza que goce de mi beneplácito.

Visualmente esta Barrica Original es intachable, tiene un color dorado oscuro casi ámbar, de apariencia cristalina, carbonatación correcta y una buena capa de espuma blanca. El aroma es muy sutil, demasiado, cuesta sacarle alguna nota a vainilla, frutos secos y algo de malta al fondo. Igualmente en el sabor todo es demasiado débil, si se aprecian ciertos matices derivados de la madera y guarda buen equilibrio con el amargor. En boca es suave, de cuerpo correcto y con un regusto amargo suave y algo seco.

Digamos que es una versión redondeada de la clásica Mahou 5 estrellas, cosa que se agradece pues siempre la he considerado una cerveza muy “aristosa”, esta Barrica Original es más sutil y redondeada, pero en mi opinión se queda a medio camino y aunque es agradable de beber, da la sensación de que falta algo, en cierta medida me ha decepcionado.

En general, notas demasiado sutiles que dudo mucho que un bebedor medio pueda preferirla frente a otras propuestas similares que hay en el mercado o frente a la misma Mahou 5 estrellas, teniendo en cuenta que esta debe costar como el doble.


MAHOU BARRICA 12 MESES (ROBLE FRANCÉS): 

Mahou Barrica 12 MesesEn este caso en la etiqueta nos indica que ha sido envejecida en barrica de roble francés durante 12 meses. Igualmente es una lager, pero en este caso con mayor contenido alcohólico (7% ABV).

Su apariencia es muy similar a la Barrica Original, quizás un poco más oscura, de un tono ámbar, cristalino, con buena carbonatación y una buena espuma blanca. El aroma de entrada me parece extraño, me sorprende por su intensidad. En él, hay mucha madera y maltas tostadas, pero no me resulta del todo agradable. El sabor no es equilibrado, el roble es detectable, directo, claro y sin interferencias… quizás demasiado evidente, mete miedo. Sin una cerveza de base que lo envuelva, el roble se ha adueñado del sabor. Al fondo algún matiz maltoso, acaramelado, afrutado e incluso algunas notas a uvas pasas intentan contrarrestar el sabor sin conseguirlo… pero que no tenga un sabor equilibrado no quiere decir que sea malo, en este caso todo lo contrario, de hecho, hay cierta armonía en el resultado. La sensación en boca es buena, algo licorosa y seca. El regusto a roble y ligeramente amargo es seco y largo.

Personalmente me encanta el sabor a roble. En esta cerveza, me ha recordado al efecto de la barrica de roble en ciertos vinos. Puedo decir que he disfrutado, aunque no me imagino bebiéndola habitualmente, creo que me cansaría de ella rápidamente. Tampoco es para “tirar cohetes” sus argumentos están claros intenso sabor a roble y un contenido alcohólico un poco por encima de una lager normal.

En cuanto a su proyección comercial, la veo un poco “pasada de vueltas”. Por sabor y características sí podría estar orientada a un cliente más entendido, pero este la vería poco atractiva frente a otras propuestas que llegan desde el mundo artesanal, y personalmente no veo que pudiera encontrar su público entre los bebedores de lager habituales. Lógicamente a aquellos que les apasione esta cerveza les recomiendo encarecidamente probar las innumerables propuestas que existen en el mercado donde encontrarán cervezas envejecidas en barrica mucho más interesantes.


CONCLUSIONES:

Sinceramente veo lejos que Mahou pueda o que ni siquiera sea su intención lanzarse a la conquista del mercado de la cerveza artesana con estas cervezas. El mundillo de la cerveza artesanal es ante todo “endogámico” y Mahou lo sabe.

A primera vista parece que Mahou ha dado en la diana, ¿Cuántas personas “no clientes habituales” de Mahou o marcas comerciales han comprado estas cervezas únicamente por el revuelo ocasionado?

En cuanto a las cervezas y el pack hay que destacar su elegante presentación, buen packaging y sobre todo su buen precio. Aunque se podía haber cuidado algún detalle más.

El precio de las cervezas, en torno a 1,50 € de la Mahou Barrica Original y por debajo de los 2 € en el caso de su versión 12 Meses, indica que no es una cerveza encaminada al cliente de cerveza artesanal y más bien encaminado a ampliar el abanico para un cliente habitual de lager, que ha visto como en los últimos años otras marcas comerciales han sacado productos al mercado envejecidos de cierta calidad.

Partir de su cerveza lager para elaborar una cerveza envejecida limita mucho los resultados, aunque, tampoco es excusa ya que existen lagers envejecidas en el mercado de sobresaliente. El resultado es más bien discreto, Barrica original se queda excesivamente corta, aporta algún pequeño matiz a madera que no justifica el incremento de precio sobre la cerveza original.

Sin embargo, su Barrica 12 meses peca de lo contrario, se pasa de largo y entiendo que es una cerveza que no tendrá una proyección tan clara como la de su Barrica Original, de hecho a parte de la contenida en este pack no he logrado encontrarla en botella individual.


Para finalizar, ¡por qué no decirlo!!!, he disfrutado bebiendo este pack, aunque ninguna de estas dos cervezas pasará a formar parte de mi portfolio habitual. Existen muchísimas cervezas de este tipo mucho más atractivas, aunque como cliente aplaudo este paso que ha dado Mahou. Un mayor abanico de posibilidades de elección nunca es malo para el cliente.