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miércoles, 25 de enero de 2017

DE BRABANDERE 1894

Primera cerveza de este año 2017, no por casualidad, desde que la probé por primera vez le vi grandes virtudes como cerveza especial para celebraciones. No es una cerveza al uso y por eso creo que a pesar de que ya han pasado varias semanas desde que la probé debía tener un lugar en este blog.

Remontándonos a cuando adquirí esta cerveza, podría iniciar de nuevo el tema de los precios hinchados de la cerveza en determinados establecimientos. Pero resulta cuanto menos curioso, que por el precio que se pagaba por una de estas botellas en cualquiera de las tiendas especializadas en cerveza del centro de Bruselas, se podían adquirir 4 botellas en un supermercado cercano del barrio de Molenbeek. Dicho esto, pasemos a hablar un poco del productor y de esta interesante cerveza.


BAVIK DE BRABANDERE

Producen cerveza desde 1894, cinco generaciones de la familia De Brabandere al frente, una familia de “granjeros” de Flandes que administran su pequeño imperio que cuenta con varias marcas de cerveza como Bavik, Petrus o Ezel. Pero además varios bares/cervecerías y ya fuera de lo que es el mundo de la cerveza, también comercializan una marca de agua mineral bien posicionada y una pequeña producción de vino.

Fuente: brouwerijdebrabandere.be
Centrándonos en la cerveza en el siglo pasado tuvieron su momento de máximo éxito comercial con sus Pilsen y sus cervezas de abadía. Pero en mi opinión para ir a lo realmente importante de este productor hay que ir a sus cervezas de inspiración “oud bruin” y cervezas envejecidas. Muy recomendada su Petrus Aged Pale.

En los últimos años, es una cervecera que se ha reinventado y se ha movido comercialmente, destacar el éxito de su exportación a USA.


1894 LIMITED EDITION

Es una edición limitada, Celebra el 120 aniversario de la fundación de esta cervecera familiar. De entrada, como edición limitada que se precie, la presentación se encuentra muy cuidada, botella con corcho, elegante que podría recordar a la de un cava o champagne, o que en el mundo de la cerveza a una de esas las cervezas italianas. Letras doradas quizás mejorables donde puede leerse “1894 y “Oak & Hops” (Roble y lúpulo) suena bien. Acompañando un pequeño tríptico de diseño elegante donde podemos leer información acerca de la cerveza y por supuesto de la familia De Branbandere. Todo a la altura que se le supone a una cerveza especial conmemorativa.

Si nos centramos en la cerveza, haciendo un ejercicio de investigación por las diferentes páginas cerveceras, clasifican a esta cerveza como una Sour Ale, otros como una Belgian Strong Ale y otros como un Triple… Bien, digamos que estoy de acuerdo a un 33% con cada uno de ellos y en realidad con ninguno. Pero esto nos da una idea de que no estamos ante una cerveza al uso.

En mi opinión, de entrada, estamos ante una Triple de 8% ABV. Para la que se han utilizado como base un 30% de la afamada Petrus Aged Pale, lúpulos golding, Saaz y Tettnang y levadura de la casa. Es una cerveza que se ha envejecido dos años en barrica de roble, lo cual también va a determinar el resultado final.

Y con toda esta mezcolanza ¿Cuál es el resultado final? ¿cómo es esta cerveza?

Pues es una cerveza de muy buena apariencia, color dorado y una de las coronas de espuma más impresionantes que recuerdo. Blanca y muy muy densa y buena permanencia que deja alguna que otra lazada.

El aroma no es lo mejor de esta cerveza, pero lo calificaría de interesante, es una mezcla de aromas frutales tipo uva y herbales que se mezclan entre sí. Alguna nota maltosa, a grano y a roble. Al fondo parece que se puede adivinar alguna nota típica de las triples belgas en forma de aroma a plátano… ¿o quizás es sugestión?

El sabor sigue en el empeño de aunar matices muy distintos. El fondo es dulce y a partir de aquí surge una acidez peculiar y muy interesante, no sé si calificarla entre cítrica y láctica. Hay notas a uvas, madera, cilantro y notas herbales que le dan cierto aire "hoppy" a esta, de entrada, extraña mezcla. Pero sorprendentemente el resultado es complejo y equilibrado. En boca puede evocar a un cava o champagne es seca, chispeante, refrescante y un poco astringente.


CONCLUSIONES:

Tras probarla quizás podría calificarla de una "Aged Triple Belgian IPA" con ciertas notas ácidas… En principio es algo desconcertante, la tarea de aunar matices que en principio podríamos pensar como incompatibles se hace de manera magistral. El resultado es una cerveza compleja y equilibrada… todo un logro.

La frase "Oak & Hops" escrita en la botella me parece pretencioso en los tiempos que corren y puede llevar a engaño, ya que aunque ambos matices se encuentran y son detectables en esta cerveza, están lejos de los estándares actuales de cervezas envejecidas o lupuladas y podrían defraudar a alguien, por ejemplo, que buscara una IPA en esta cerveza.

¿Es una cerveza que recomendaría? Pues en realidad me debato entre hacerlo a toda costa o no. Creo que es una cerveza que hay que probar sí o sí, por sus peculiaridades y singularidad, pero también he constatado en mi entorno, que no es para todos los paladares.


Para terminar no quiero terminar este post sin dejar de comentar el tema del precio, que una cerveza tan singular, conmemorativa, con una buena presentación cuidada, en botella de 75 cl. choca un poco que se pueda adquirir en origen por un precio que ronda los 3 euros/botella que parece desmerecer todo el cuidado que han guardado en el resto de aspectos, parece afortunado, le quita cierto aire de elitismo… pero gracias a ello me vine con un buen número de botellas de esta cerveza.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,5/10


Ficha Técnica:
Fabricante:
 Bavik De Brabandere
Elaborada en:
 Harelbeke (Bélgica)
Estilo:
 Triple
Color:
 Dorado
Alcohol:
 8% Alc.
IBUs:
 N/A
Temperatura:
 10º C.
Servir en:
 Copa Tulipa/Copa de Cava.


miércoles, 30 de noviembre de 2016

PILGRIM TRIPLE

Bien es conocida mi devoción por los productos de abadía/convento/monasterio ya sean dulces, quesos, licores y por supuesto, cerveza. Siempre me ha atraído la idea de unos monjes elaborando sus productos de manera artesanal, desde la tradición, con todo el mimo y tiempo del mundo.

Por eso no es de extrañar que cuando me encontré con dos cervezas triples de abadía elaboradas en el monasterio de Fischingen, bajo la marca Pilgrim, no me lo pensara dos veces, a pesar de su elevado precio (unos 8-9 €/botella de 37,5 cl.).


PROYECTO PILGRIM

La realidad es menos idílica, Brauerei Kloser Fischingen, es una nueva cervecería creada en el año 2015 en los antiguos edificios de la granja del monasterio. Ya de paso hay que decir que la abadía fue fundada en 1138 con la idea dar refugio y hospitalidad a los peregrinos que se dirigían a la Abadía de Einsiedeln por el camino de Constanza. Pero que en la actualidad se ha convertido en un lujoso hotel especializado en seminarios. A pesar de ello, todavía residen varios monjes benedictinos en el edificio principal.

Abadía de Fischingen. Fuente: http://www.klosterfischingen.ch/
Centrándonos en el tema de las cervezas, al frente de este proyecto se encuentra Martin Wartmann experimentado cervecero con más de 40 años de experiencia y con alguna receta de éxito comercial. Andreas Schöllhorn (de la familia que dirigio handelgut antes de que fuese comprada por Heineken) y el empresario Fredy Lienhard completan los socios de este proyecto. El resto del equipo lo completan cerveceros experimentados y personal temporal de apoyo.

Martin Wartmann. Fuente: http://www.pilgrim.ch/
La idea era reinterpretar viejas recetas y elaborarlas de nuevo en pequeños lotes artesanalmente. Agua de calidad del manantial de Fischingen y resto de materias primas muy cuidadas para dar un producto de calidad. De hecho la presentación de las dos cervezas que he probado es intachable y muy cuidada.

Dividen sus cervezas en cuatro áreas:

Una gama básica, de orientación hacia los estilos germanos.
Craft beer collection, elaboraciones más orientadas al mercado actual. IPAs, etc.
Cervezas “Triple” de abadía, de todos los colores (Blanca, rubia, tostada y negra).
Grand cru, barley wines e Imperial Stouts exclusivas.


PILGRIM TRIPLE AMBRÉE

Estaría dentro del grupo de cervezas de abadía. Es una Triple de 10% de contenido alcohólico, elaborada con cuatro maltas de cebada, levadura belga, azúcar moreno, lúpulo y cilantro. En botella acondicionada. A priori suena bien, ahora vamos a ver como es.

Es de apariencia “apagada” color ámbar oscuro algo turbia, no muy carbonatada y con una espuma beige más bien escasa y sin lazada. Aroma maltoso y afrutado, con algo de alcohol… muy belga. En el sabor predomina el dulce maltoso y el caramelo. También hay algún matiz tipo uvas pasas y el cilantro es fácilmente detectable. En boca la noto algo floja, no llena. Es algo amarga y el alcohol pasa bastante desapercibido, teniendo en cuenta su alta graduación. 

Está buena pero no apasiona, quizás algo más dulzona de lo que debería, pero en general da la sensación de que le falta algo de "punch".

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 7/10


PILGRIM TRIPLE BLONDE

Al igual que la anterior también sería una cerveza con clara orientación monacal. Es una triple también con 10% de contenido alcohólico. Elaborada con malta de cebada y trigo, azúcar moreno, lúpulo y especias. Igualmente, en botella acondicionada.

Al probarla, ya se nota cierto cambio en la orientación conceptual de la cerveza, aunque recuerda a una triple convencional, hay ciertos matices digamos más germánicos.

Es de color anaranjado oscuro, ligeramente turbia, con una buena espuma blanca que tiene buena permanencia. El aroma es fresco afrutado con notas cítricas (a naranja), a levadura y especias. El sabor aporta nuevos matices, a parte de los detectados en el aroma, y aparecen notas herbales. En boca se aprecia buen cuerpo y una carbonatación animosa. Tiene un final algo seco, muy largo afrutado, especiado y con un toque ácido muy sutil.

Lo cierto es que está bastante conseguida y estoy pensando que incluso la he valorado por debajo de lo que debería, pero prefiero ser cauteloso la primera vez que bebo una cerveza, ya que seguro que repetiré.

Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8/10




lunes, 23 de noviembre de 2015

PHILOMENN SPOUM

Lo normal es que esta semana hubiera elegido alguna de las magnificas y bien conocidas cervezas que he bebido. Clasicazos como esa majestuosa Weihestephaner Korbinian o esa Struise Pannepot. Pero en la red hay excelentes artículos sobre estas a los que yo nada puedo aportar. Además el cuerpo me pedía escribir de una cerveza bretona muy particular que volví a probar hace unos días.

Así que, rentabilizando mi paso por Bretaña este verano, me gustaría escribir sobre la Philomenn Spoum de Brasserie Artisanale Touken
 


BRASSERIE ARTISANALE TOUKEN

Cómo supongo que para la mayoría este fabricante bretón será totalmente desconocido, comento cuatro pinceladas.

Touken, es un elaborador relativamente reciente, abrió sus puertas en el año 2007 con la idea de elaborar cervezas según los métodos trapenses.

La fábrica se encuentra en Tréguier  en una antigua nave del ferrocarril “Petit train de Côtes du Nord” junto al esturario de Jaudy.

Fuente: latetedanslefut.fr
Aunque en la oficina de turismo nos dijeron que se podía visitar únicamente durante el verano, allí nos presentamos en pleno otoño con la única idea de comprar sus cervezas. 

Pero nos enseñaron sus instalaciones sin problema, además la visita incluyó una degustación y todo totalmente gratuito. Eso si nos llevamos un buen surtido de sus cervezas lo cual seguro que les compensó su buena atención.

Su marca Philomenn incluye una selección de cervezas muy cuidada que se pueden incluir bajo la etiqueta: “de fermentación alta, sin filtrar ni pasteurizar y refermentadas en botella”. Junto a las Blonde, Rousse y Blanche típicas de muchos elaboradores franceses, también incluye una Stout, una cerveza ahumada y distintas versiones de su “Tripel” Spoum, que hoy ocupa este blog.


"SPOUM"

Es una cerveza inspirada en las “Triples de abadía” belgas, pero hasta ahí. Porque aunque el resultado final puede recordar a estas, tiene su propio carácter.

La descripción es sencilla, es de color ámbar, anaranjado. Una impresionante espuma blanca persistente, que va dejando alguna lazada en las paredes de la copa. 

La acercamos a la nariz y su aroma es muy fuerte, casi te pega una bofetada. Muy alcohólico donde también predominan los matices a fruta madura.

En el sabor predominan las notas dulces a caramelo y de nuevo el alcohol se encuentra muy presente. En segundo plano parece que quiere aparecer algún matiz a fruta madura, pero el alcohol lo tapa casi por completo. Para completar el sabor se pueden distinguir algunas notas especiadas (clavo y canela).

En algún lugar he leído que es una cerveza compleja y equilibrada. Personalmente no creo que pueda utilizar ninguna de las dos afirmaciones para definir a esta cerveza, el caramelo y el alcohol tapan muchos matices y si no tienes cuidado puede parecer una cerveza plana donde el alcohol desestabiliza el resultado final.


CONCLUSIONES

Es una cerveza que me encanta… quizás alguien que la haya probado no lo termine de entender, pero estas cosas pasan, es como la canción de los Rollings “Es solo alcohol y caramelo… but I like it!!!”

Lo cierto es que es una de esas que o la amas o te empalaga y la odias, no hay término medio. Hoy por hoy, sigue siendo una de mis cervezas bretonas favoritas, así que, me incluyo dentro del primer grupo.

Valoro mucho que esta Philomenn Spoum sea una cerveza con carácter de esas que reconoces en el primer sorbo y que dejan su impronta en el paladar.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,25/10



Ficha Técnica:
Fabricante:
Brasserie Artisanale Touken
Situación:
Tréguier (Francia)
Estilo:
Triple de Abadía
Color:
Ámbar (anaranjado)
Alcohol:
IBUs:
N/A
Temperatura:
10-12º C
Servir en:
Copa Caliz

lunes, 16 de noviembre de 2015

MOINETTE BLONDE

Hay cervezas que recuerdas perfectamente cuando y donde las tomaste por primera vez, y cada vez que las pruebas te vuelve a transportar a aquel lugar.

Lunes por la mañana, paseo tranquilamente por las calles de Bruselas. Un día de relax en un ajetreado viaje durante el verano de 2006. Siempre me voy fijando en qué está bebiendo la gente en las terrazas de las cervecerías, es algo instintivo. Al pasar por delante de una de ellas, no pude retirar la mirada de un anciano de barba blanca que saboreaba una cerveza con verdadero deleite. Al lado, en la etiqueta de la botella se podía leer “Moinette blonde”.

En otra mesa, dos hombres de negocios, supuse por sus trajes, conversaban mientras el camarero les servía esa misma cerveza… y perdonar mi ignorancia, pero yo no conocía aquella cerveza. Miré de nuevo al anciano mientras acercaba la copa a sus labios y bebía lentamente, como si quisiera alargar el tiempo que la cerveza fluía por su boca.

Al instante sentí la necesidad de beber aquella cerveza y sin pensarlo mucho me senté en una mesa cercana al anciano. El camarero se acercó y le dije “quiero una de esas” señalando a la botella. Casi al instante tenía una “Moinette blonde” en mi mesa.



Ah, una Dupont!!! Solo hacía unos meses que distintas publicaciones habían ensalzado su Saison como una de las mejores del mundo. Sí, esa misma que Michael Jackson salvará de su extinción, las vueltas que dan las cosas, es una cerveza espectacular. Pero esta “Moinette”, lo dicho, ni idea.

La vertí en la copa,  su color era entre rubio y anaranjado, ligeramente turbia. Rápidamente se creó una buena capa de espuma blanca. Acerqué la copa a la nariz y descubrí un suave aroma cítrico y especiado… pimienta, clavo y cilantro… era agradable.

El primer sorbo fue inconfundible, ahí estaba la esencia de las grandes belgas, el alcohol por delante y a pesar de todo un sabor sofisticado donde tomaban protagonismo el toque especiado que ya había detectado en el aroma. De entrada, diría que  estaba a medio camino de una “Belgian Strong Ale” y una triple de abadía.

La sensación en boca era seca. A cada sorbo la espuma iba creando bonitas lazadas en las paredes de la copa. A medida que iba adquiriendo temperatura iban revelándose nuevos matices, ahora el cilantro era más evidente. En todo momento muy equilibrada y con mucho cuerpo.

¿Moinette? tendrá algo que ver con “monje”, sí puede ser un pequeño monje… posteriormente descubrí que en realidad hace referencia a la zona donde se encuentra la cervecería, aunque originariamente la cerveza recibió el nombre de “Abbaye de la Moinette” en un claro juego de palabras para una evidente "Tripel" de abadía.

Seguí pensando, ¿Qué tal le sentará el paso del tiempo?  Es una cerveza con 8,5% de contenido alcohólico y con refermentación en botella, así que facultades tiene y así, entre sorbo y sorbo, ensimismado en mis pensamientos la cerveza se acabó, miré a mi alrededor el anciano ya se había ido pero me había dejado una lección, ahora sabía que esta “Moinette Blonde “se convertiría en un clásico en mi bául de las cervezas... y así ha sido.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,5/10




Ficha Técnica:
Fabricante:
Brasserie Dupont
Situación:
Tourpes-Leuze (Bélgica)
Estilo:
Triple de Abadía
Color:
Dorado anaranjado
Alcohol:
8,5º
IBUs:
N/A
Temperatura:
10-12º C
Servir en:
Copa Caliz


miércoles, 22 de octubre de 2014

DULLE TEVE 10º

Con la Dulle Teve (Mad Bitch) he completado el círculo, he degustado todas las cervezas (sin contar las “Reserve”) de uno de mis productores favoritos “De Dolle Brouwers”. Pequeña cervecera situada en Esen (Bélgica).

Antes de meterme de lleno en lo que es esta cerveza, me gustaría comentar unas pinceladas acerca de quiénes son “De Dolle Brouwers” (Los cerveceros locos). La historia comienza cuando el arquitecto, artista gráfico y a la postre maestro cervecero Kris Herteleer y sus dos hermanos compraron y renovaron una vieja fábrica de cerveza en los años 80.

En pocos años encabezaron la revolución de las microcervecerias en Bélgica y se convirtieron en una marca de culto para muchos de nosotros. Algo similar a lo que ha ocurrido con Brewdog para las nuevas generaciones de amantes de la cerveza. Sus creaciones “Reserva” se encuentran entre las más buscadas y valoradas por los amantes de la buena cerveza y coleccionistas.

Dicho esto y centrándonos en esta Dulle Teve, es una “Triple” con malta pálida y azúcar candé, a la que se le añade lúpulo tardío, no se filtra, ni se pasteuriza.

Como explican en su web, al gobierno americano no le gusta el nombre de esta cerveza, Mad bitch (zorra loca), por ello en Estados Unidos se comercializa simplemente como “Tripel”. En cuanto a su nombre circulan por la red distintas versiones, sin contrastar, y que voy a obviar en este momento.

Al abrir la botella ya nos damos cuenta de su primera característica, estamos ante una cerveza muy carbonatada.

Ya en la copa apreciamos su color dorado oscuro, turbio ya que cuenta con bastante sedimento y con una espuma abundante y persistente, que a poco que nos despistemos se nos irá más allá de los márgenes de la copa.

El aroma es fuerte, afrutado y algo alcohólico, no en vano estamos hablando de una cerveza de 10º de alcohol. Para ser una triple sorprende un aroma así.

Ya en  boca, tiene mucho cuerpo. El sabor es agridulce y con cierto regusto amargo. Lo cierto es que equilibra muy bien los sabores. Un compañero apreciaba un final dulce a vainilla que a mí me costó encontrar. Dándole vueltas quizás sea debido a que la botella que degusté llevaba varios años en mi baúl y seguramente con el paso del tiempo ese matiz se ha vuelto casi imperceptible.

Sus 10º de alcohol se notan, pero están bien integrados. Aún así, deja una sensación de ardor en boca y garganta.

El veredicto, no puede ser otro que muy positivo, no conozco cerveza mala a Kris Herteleer y estamos ante otra de sus destacadas creaciones. Aunque dentro de estas la situaría a media tabla, prefiriendo otras como Oerbier, Still Natch o Arabier. Muy recomendable, repetiré.


Valoración del Baúl de las Cervezas: 8,5/10

Ficha Técnica:
Fabricante:
De Dolle Brouwers.
Situación:
Esen (Bélgica).
Estilo:
Triple.
Color:
Dorado oscuro.
Alcohol:
10º
IBUs:
30
Temperatura:
12º - 13º C.
Servir en:
Copa Tulipa/Trapista.