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domingo, 15 de septiembre de 2019

5 AÑOS, 5.000 CERVEZAS


Siempre he repudiado lo pretencioso y engañoso de esos titulares que nos encontramos a diario por las redes y que solo buscan que hagas click en el enlace cargado de publicidad para descubrir que el contenido casi nunca está a la altura de lo esperado. Permitirme que por una vez me una a esta mala práctica… Evidentemente no he bebido 5.000 cervezas en 5 años.

En realidad, el título de este post hace referencia a dos eventos cerveceros personales que se dan la mano hoy y que quería compartir con todo aquel que haya entrado en este blog siguiendo la pequeña trampa del titular.

Pues sí, se cumplen 5 años desde que escribiera por primera vez en este blog, pero además coincidiendo con este hecho mi registro de cervezas dice que he probado 5.000 cervezas distintas.

Cinco años: Este blog, hoy “cuasi-abandonado” nacía hace 5 años, en unas circunstancias personales y vitales muy distintas a las actuales. Siempre había “amenazado” con escribir un blog de cerveza y finalmente se materializó un 15 de septiembre de 2012.

Digo “casi-abandonado” porque muchos de vosotros sabéis de mi dedicación contestando dudas, consultas o comentarios que me llegan casi a diario de un pequeño grupo de personas que al igual que yo se encuentran muy implicadas en el envejecimiento de cervezas, otras simplemente buscan referencias de alguna cerveza o algún lugar de los que he visitado.

He de confesar que este blog cesó su actividad en parte “víctima de su éxito”. Nunca pretendí grandes audiencias y llegó un momento que era incapaz de hacer frente a una cantidad de visitas que generaban consultas, trabajo y tiempo extra que no podía asumir, al final esto es una afición y no un trabajo.

En ningún momento se me ha pasado por la cabeza cerrarlo definitivamente, ya que eso me permite escribir aquello que me apetezca siempre que quiera y así seguirá, aunque los blogs estén en desuso y la manera de crea y transmitir en la red contenidos haya cambiado a otras formas.

Cinco mil cervezas: He de reconocer que he forzado para que coincidiera en fecha con el aniversario de este blog. Desde hace unas semanas me había percatado de que me acercaba a la cifra redonda de las 5.000 cervezas distintas y que mejor forma de llegar a ella que celebrando el aniversario de “El Baúl de las Cervezas”.

Esta cifra puede parecer enorme a los ojos de un bebedor convencional o modesta a los de un beerhunter de la época actual. En realidad, sigo siendo bastante tradicional, vuelvo una y otra vez a aquellas cervezas que me gustan y no desperdicio recursos ni fuerzas en probar siempre cervezas distintas, aunque mi curiosidad innata me lleve a probar cualquier cerveza que se cruza en mi camino.

Así pues, esas 5.000 cervezas son fruto de toda una vida bebiendo esta bebida, desde que un día de los primeros años 90 se me ocurrió recoger todas las cervezas que había probado en una hoja de cálculo “Quattro Pro” y que posteriormente se transformó en un “Excel” que ha ido creciendo sin prisa, pero sin pausa.

Por esas 5.000 cervezas han pasado las cervezas industriales españolas y extranjeras, las cervezas de importación que empezaron a llegar a España, las cervezas tradicionales y locales fruto de mis viajes y en los últimos años las cervezas globales del movimiento craft.

Podéis pensar que buscaría una cerveza especial para celebrarlo, pero ante mi incapacidad de decidirme por una de las que tengo en mi baúl, he intentado que todo fluyera de manera natural, así que he elegido aquello que más me apetecía de lo que tenía en el frigorífico en este momento, eligiendo una soberbia “Aupa Tovarich Aged 14 months in porto barrels” que compré en mi reciente visita a la fábrica de Laugar.

Pues nada más, si habéis llegado hasta el final de esta entrada, aun sabiendo que nada tenía que ver con vuestras expectativas del título, agradezco la atención prestada.

Saludos

lunes, 31 de diciembre de 2018

2018: AUTOSUFICIENCIA, SUPERVIVENCIA E INDIFERENCIA


Llega el fin de este 2018 y el momento de hacer balance de cómo ha sido cerveceramente hablando. Recopilar que cervezas he bebido, a que fabricantes he visitado y en qué lugares cerveceros he estado, así como un pequeño análisis del momento actual del mundo de la cerveza.


AUTOSUFICIENCIA

Me alegra enormemente ver las estadísticas de este año, donde el 26% de las cervezas que he bebido han sido cervezas elaboradas en mi tierra, Asturias. Por encima de países como Alemania, Francia, Reino Unido, etc y solo superada por Bélgica. 

Una mezcla de nostalgia me invade al pensar que hace muchos años, en Asturias, se había dejado de elaborar la última superviviente de otra época y que incluso en España era difícil de buscar referentes cerveceros de calidad, por suerte hoy en día esto ha cambiado. Sin duda, hoy por hoy podría ser "autosuficiente cervecero" tan solo con los productos que se elaboran en mi región, quizás tan solo echaría en falta algún estilo en particular.

Pero todavía me invade de sorpresa y orgullo al comprobar que las tres cervezas que más veces he bebido durante el 2018 han sido elaboradas en Asturias: Cotoya Original, Berrea Blonde y Caleya Pale Ale, por ese orden, han sido mis cervezas de este año.


En cuanto a mi afición de envejecer cervezas, durante este 2018 se han cumplido 10 años de la nueva ubicación de mi bodega, eso me ha permitido beber un aluvión de cervezas que han estado en guarda durante este periodo, algunas con mayor éxito que otras y comprobar que el lugar parece mínimamente apto para envejecimientos prolongados.


SUPERVIVENCIA

Ahora hablemos de este blog… requiere ponerse un poco serio. Apenas 12 post publicados este año, frente a los 70, por ejemplo del año 2015. Es un triste bagaje para un año en el que por falta de tiempo y motivación se he ido abandonando la publicación de opiniones y vivencias.

A pesar de todo, quiero pensar en este periodo como una etapa de supervivencia y aunque bien es cierto que otros medios en las redes sociales más inmediatos y atractivos al lector y aficionado de cerveza, creo necesaria la labor del blog escrito más allá de una foto o un fugaz comentario. 

Se necesitan artículos y análisis más concienzudos que nutran al resto de redes sociales de contenido y creo que en parte esa función debe recaer sobre los blogs especializados en el mundo de la cerveza… así que la supervivencia de este blog queda asegurada, aunque el número de publicaciones no sea la de antaño.


INDIFERENCIA

Y a todo esto el mundo de la cerveza actual ha seguido evolucionando en torno a esa dicotomía industrial-artesanal.

Al final, las primeras han seguido esas dos estrategias que bien saben hacer: comprar y sustituir. Así hemos visto como muchas cerveceras craft han sido adquiridas o han firmado acuerdos con grandes corporaciones y hemos observado como los stands de los supermercados se han llenado de productos industriales que trataban de emular a los artesanales pero adaptados a los gustos del consumidor medio.

Por su parte, el mercado de la cerveza artesanal sigue involucrado en esa vorágine sin retorno, su cliente pide novedades pues démosles novedades. Las distintas cervezas se suceden a una velocidad de vértigo sin capacidad para valorar adecuadamente ni de repetir aquello que nos ha gustado… paren el tren que yo me bajo.

Desarrollo de “supuestos” nuevos estilos que no han hecho más que estirar el concepto de IPA como estilo abanderado de movimiento craft…. Tras las NeIPAs, este año nos han invadido las Brut IPA… Personalmente creo que la obligación de sacar nuevos productos que da la vida a este sector puede también acabar con él.

Y ante todo esto mi actitud ha sido de indiferencia, he llegado a un momento de mi vida que soy más práctico que idealista, recuerdo aquella frase de Groucho Marx “Estos son mis principios, si no le gustan aquí tengo otros”, no me meto en batallas improductivas y prefiero quedarme con que nunca hemos tenido más lugares donde beber una cerveza, ni hemos tenido tal acceso a esta bebida y eso es bueno para el aficionado a este mundo. Sin duda uno de los mejores momentos de la historia de esta bebida... aunque para ello necesitemos tener la cartera bien llena.

Quiero terminar con mis compañeros de la blogosfera. La guerra industrial-artesanal también ha llegado a los blogs españoles, visto desde la distancia, los posicionamientos se han radicalizado, entre aquellos que defienden a ultranza el movimiento craft y aquellos que simplemente son generalistas, generando cierta crispación que hace años no veía. Mi actitud, la indiferencia.

Pero lamentablemente mi indiferencia ha llegado hasta el punto de apenas leer nada de lo que se publica sobre cerveza y eso incluye algunos de los blogs que llevo leyendo durante años, me propongo para este 2019 volver a ser seguidor de lo mucho y de gran calidad que se publica sobre cerveza, también en lengua española.


FELIZ AÑO 2019!!!

viernes, 15 de septiembre de 2017

SER BLOGUERO

El Baúl de las Cervezas cumple tres años, teniendo en cuenta que la vida media de un blog amateur suele estar en torno a 5 años, podemos considerar que este blog se encuentra ya en su madurez.

Según muchos, estamos en un momento crítico para los blogs, la aparición de nuevas plataformas y redes sociales hacen tambalear al formato clásico. La inmediatez y la posibilidad de transmitir una idea sencilla que se puede consumir en segundos frente a contenidos que requieren una “inversión” de tiempo que no todo el mundo está dispuesto a ofrecer, han hecho que muchos blogueros se hayan pasado a otras formas de expresar su afición o simplemente desistir ¿Facebook mató a la estrella de los blogs? Sinceramente a pesar de todo, no lo creo.

Se habla de que la era dorada de los blogs cerveceros españoles ya ha pasado, esa generación que nació con la llegada del movimiento craft/artesanal allá por 2010. Es cierto que muchos de aquellos blogs han desaparecido, alguno se ha reconvertido y se ha dedicado profesionalmente a su pasión y otros simplemente desaparecieron por fatiga o por que la experiencia vital del bloguero le llevó por otros derroteros. Todo forma parte del ciclo de vida de los blogs, creo que como lector y aficionado ya he conocido tres generaciones de blogueros, quizás cuatro… y siempre habrá una nueva generación que siga transmitiendo su pasión a todo aquel que quiera leerles.


Pero ¿qué es ser bloguero? ¿Por qué alguien dedica parte de su ocio a escribir sobre cerveza u otra afición? Porque motivaciones hay muchas, incluso quien tiene la errónea percepción de que siendo bloguero va a recibir premios, regalos, beber cerveza gratis y cada vez que va a entrar en una fábrica los elaboradores le harán una reverencia no vaya a ser que luego escriba una mala crítica, forma parte del mito de los blogueros y eso solo está al alcance de muy pocos "influencers".

La realidad es bien distinta, en España la mayoría de los blogueros somos amateurs, tenemos un número de visitas modesto y contamos con muy poca o nula influencia sobre el mercado. En la mayoría de los casos solo nos mueve la necesidad totalmente altruista de escribir sobre aquello que nos gusta.

En mi caso, tras más de 25 años con la cerveza como afición, visitando fábricas en mis vacaciones y amenazando desde los años 90 con escribir un blog sobre cerveza, fue la necesidad de llenar mi tiempo con algo que me hiciera sentir activo. Nunca antes tuve la necesidad de hacerlo, de haberlo hecho podía haber sido un pionero o tener un blog realmente interesante. A comienzos de siglo no había muchas webs en Español que narraran o descubrieran ni la mitad de cervezas, fábricas y lugares que visitaba.

Desde el principio tuve unos principios fundamentales: iba a ser totalmente amateur y libre para publicar cuando y como me apeteciera. No quería llenar mi blog de absurda publicidad, tampoco quería aceptar ningún tipo de compensación o soborno por publicar u obtener de mí un post o una buena reseña.

Desde ese momento solo he aceptado cervezas gratis a cambio de dar mi opinión, en la mayoría de los casos cervezas todavía no comercializadas o a punto de hacerlo o de homebrewing y que solo querían conocer mi opinión a título personal y nunca como pago por alguna reseña positiva. Bien es cierto que si la cerveza me gustaba de una manera o de otra terminaba por aparecer en este blog.


Porque otra de mis directrices desde el principio ha sido publicar solo aquello que me gusta, siempre quedarme con el lado positivo y nunca hacer críticas negativas, como siempre he dicho, aquello que no me gusta no tiene cabida en este blog y es que ¿quién soy yo para hacer una mala crítica? ¿Por qué jugar con lo que da de comer a otras personas?

Esta es mi forma de entender esto de ser bloguero, pero hay muchas otras todas perfectamente válidas y respetables.  Poder expresar libremente tu opinión, incluso aquellas reseñas negativas, también forman parte de la esencia del bloguero como signo de su independencia e imparcialidad. Igualmente es lícito tener mediante publicidad algún ingreso, que evidentemente no suele compensar el trabajo que supone la actividad bloguera.

Finalmente, no quiero dejar de comentar unas palabras de Rodrigo Valdezate (Editor Coordinador del blog “El jardín del lúpulo”) en el que pedía un poco más de reconocimiento por parte del sector a los blogueros cerveceros españoles y que en las redes sociales hicieron correr ríos y ríos de comentarios. 

Posiblemente sus palabras fueron malinterpretadas como una petición de premios, regalos, contraprestaciones, etc, y tras las cuales dejan entre ver una gran realidad, y es que en un país en el que hay una ausencia de prensa especializada (ahora solo me viene a la mente la revista Bar & Beer, que por cierto detrás de ella se encuentra uno de los blogueros más destacados sobre cerveza en este país), son los blogs los que ocupan ese hueco divulgativo y como tal muchas veces se desprecia su labor.


Por hoy nada más, espero seguir muchos años más, lo haré hasta que no encuentre motivación para hacerlo, reconozco que ver las miles de visitas que recibe este blog da vértigo pero es un aliciente más para escribir. Muchas gracias!!!




martes, 15 de septiembre de 2015

ALGUN DÍA ESCRIBIRÉ UN BLOG SOBRE CERVEZA

Hoy “El Baúl de las Cervezas” cumple un año. Para mí una especie de terapia ocupacional y una forma de mantenerme medianamente activo. Como siempre he dicho, este blog lo escribo principalmente para mí y si encima a alguien le interesa o consigue la información que busca, pues mejor. Pero en este día quería haceros participes de una historia, la historia del nacimiento de este blog


Eran los primeros años 90 y los primeros accesos a internet llegaron a España, como buen aficionado a la cerveza mis primeras búsquedas se centraron en conseguir preciada información cervecera en una red todavía sin desarrollar, y donde todo se limitaba unas pocas iniciativas personales de alguien que en alguna parte del mundo decidía abrir una web sobre cerveza. Descubrí la web de un chico con enlaces a una rudimentaria Excel donde comentaba y valoraba las cervezas que bebía… “yo puedo hacer algo similar” pensé y empecé a confeccionar mi propia hoja de cálculo cervecera, pero nunca llegué a colgarla en internet.

Los años 90 siguieron su cauce y las webs cerveceras se fueron desarrollando, algunas eran verdaderas bases de datos y a mí me seguía picando la curiosidad. Pero el verdadero hito fue leer como algunos aficionados empezaron a contar sus aventuras cerveceras. Por aquel tiempo era un “beerhunter” consumado y veía que mis historias podrían tener cierto interés. Entonces todavía no se llamaban “blog” pero fue la primera vez que dije la frase “Algún día publicaré una web sobre cerveza”.

Recuerdo que siempre que hablaba con los amigos o les contaba una historia sobre cervezas o alguno de mis viajes cerveceros, siempre comentaban que tenía que publicar algo, que tenía muchas historias que contar, a lo que yo contestaba “Algún día escribiré un blog sobre cerveza”, aunque en realidad no sintiera la necesidad de hacer públicas mis batallitas.

En mi último día de trabajo, mis compañeros se afanaban en preguntar “¿Y ahora que vas a hacer?” y yo con una sonrisa en los labios contesté “Voy a escribir un blog sobre cerveza”, “Ya os paso el enlace”… que mala persona soy, nunca volví a enviarles ni un mísero email.

Pero lo cierto es que pasaron los años y nunca encontraba el momento de sentarme y abrir ese blog con el que tanto amenazaba.

Era una de esas noches de verano, estaba tomando una cerveza y de repente me llamó la atención un hombre alto y delgado y que llevaba un hábito de monje, la capucha puesta, era imposible ver su cara. En la mano izquierda llevaba un bastón alargado.

Se acercó y sin ni siquiera mediar palabra agarró la copa y se la llevó a la boca, aunque su cara seguía sin distinguirse entre las sombras y la luz tenue de una lámpara. Iba a decirle algo, pero entonces me percaté que lo que llevaba en la mano izquierda no era un bastón, sino una especie de arma terminada en una brillante hoja curva.

Tras saborear la cerveza se dio media vuelta y cuando ya parecía que se iba giro la cabeza y con una voz cavernosa dijo “¿y para cuando ese blog sobre cerveza?” Quedé tan sorprendido que no pude articular palabra, siguió su camino y sin pestañear vi como su silueta desaparecía en el horizonte.

Este extraño encuentro me hizo recapacitar y pensar en abrir el blog de una vez. Y así un 15 de Septiembre de 2014 publiqué aquella primera entrada en la que narraba con nostalgia aquellos hitos que hicieron de la cerveza mi bebida favorita: la primera vez que probé un sorbo, aquellas tardes tomando cervezas con mi mejor amigo, ese momento cuando decidí coleccionar botellas de cerveza y aquellos viajes en busca de lo desconocido.

Y por supuesto, una mención especial a ese lugar secreto donde se encuentra ese baúl, que se ha quedado ya pequeño, y donde guardo mis tesoros más preciados, esas cervezas especiales, añejadas y que, como no, da nombre a este blog.

Mis años de beerhunter quedaron atrás, vestigios de una época que no volverá, eran otros tiempos. Ahora casi puedes conseguir cualquier cerveza a la vuelta de la esquina. Ya no viajo como antaño y ya ni recuerdo la mitad de las batallitas que viví, de hecho creo que poco puedo aportar al panorama nacional de blogueros, muchos de ellos gente a la que sigo desde hace años y que me han acogido como uno más, gracias!!! Aún así permitirme que siga bebiendo cada cerveza como si fuera la última y que lo pueda contar aquí.

Saludos y gracias!!!


Miguel (Trappist 12)



P.D.: ¿Trappist 12? Ya no suelo utilizarlo casi nunca, pero un día me apunté a un foro y tras mucho pensar con qué nick identificarme me salió este, haciendo mención a una de mis cervezas favoritas Westvleteren Trappist 12 (ahora XII). Para todo lo demás soy Miguel… el del baúl de las cervezas, jeje.