Me considero un fiel seguidor de las porter, stouts y todas
sus variantes, pero no siempre fue así. En una España donde lo más aceptable que
se podía beber de estos estilos era una Guinness, estas cervezas nunca fueron de mi devoción.
El primer paso hacia la conversión ocurrió cuando para
ampliar mi colección de etiquetas de cerveza me hice con varios clásicos
ingleses. El salto definitivo tuvo lugar de la mano de las cervezas nórdicas y más
concretamente de una Slottskällans Imperial Stout, la primera cerveza negra en
alcanzar una valoración de sobresaliente en mis notas allá en el año 2005.
Fue entonces, cuando comencé a probar las versiones
americanas, más atrevidas y transgresoras y un buen día leyendo un foro
americano de cervezas descubrí que existía un día que se dedicaba a estas
cervezas y por lo tanto había que celebrarlo.
Paralelamente un blog nacional del que era y soy asiduo
lector registró su celebración particular de dicha fecha, El blog era “http://misaventurascerveceras.blogspot.com/”
más conocido como “Rubias, morenas, negras,… hablo de cerveza”.
Desde ese momento, siempre he celebrado dicha fecha, primero
a título individual y posteriormente uniéndome a la propuesta del blog de
Teddy.
Este año, mi participación comenzaba durante la sobremesa, momento en el que abría una Närke
Romkaggen! Stormaktsporter 2016. Con muchas expectativas, dado que el
precedente que tenía de ese elaborador era su maravillosa Kaggen
Stormaktsporter. Pero las expectativas en cierto modo no se vieron satisfechas,
el envejecimiento en barricas de ron jamaicano restó, en mi opinión, cierto
protagonismo a la cerveza. Perfil dulce, caramelo, vainilla… en boca se nota la
fuerza de su 12% de contenido alcohólico pero increíblemente fácil de beber, la bebí con una rapidez poco habitual en mí… danger!
Conclusión: Purasangre
sin pulir y mejor sin ron.
La tarde terminó con una Lost Abbey Serpent’s Stout una de esas joyas que guardaba desde
hace 5 años en mi baúl, inicialmente predestinada a estar mucho más tiempo
allí, pero que por puro capricho ha terminado por formar parte de esta
celebración… y no me arrepiento de ello. Realmente maravillosa como la mayoría
de las cervezas que elabora esta cervecera californiana. Menos dulce que la
Närke, notas a chocolate negro, madera, uvas pasas. Buena sensación en boca y alcohol
bien integrado.
Conclusión: Un escalón por debajo de las grandes cervezas del
estilo, pero sin mucho que envidiar a estas.
Y hasta aquí mi participación de este año, como siempre
agradecer a Jose (Teddy) todo el trabajo de movilización, promoción,
recopilación y publicación que realiza todos los años y que esperamos que siga
realizando. Gracias!!!

