Un año más, este no voy a extenderme demasiado, el 22 de diciembre me adentro en la oscuridad de un viejo garaje para buscar dentro de "El Baúl de las Cervezas" estas con las que trataré de celebrar estas fiestas.
Las cervezas elegidas son:
Existe un lugar donde guardo, como si de grandes tesoros se tratasen, las cervezas resultado de mis viajes y adquisiciones. Como buen aficionado a esta bebida, siempre busco nuevas cervezas que beber y coleccionar. En este blog compartiré mis adquisiciones, opiniones, lugares visitados y por supuesto que tesoros almaceno en "El Baúl De Las Cervezas".
Un año más, este no voy a extenderme demasiado, el 22 de diciembre me adentro en la oscuridad de un viejo garaje para buscar dentro de "El Baúl de las Cervezas" estas con las que trataré de celebrar estas fiestas.
Las cervezas elegidas son:
Un año más, llega el momento de echar la vista atrás y analizar como nos ha ido el año que acaba. Este año no quería hacer un resumen más, como he hecho en otras ocasiones, sino un repaso a las cervezas que más me han gustado, y para no repetirme una y otra vez hablando de mis cervezas favoritas, solo voy a hacerlo de aquellas que he probado por primera vez durante este año… que lógicamente no tienen por qué ser novedades, es más en la mayoría de los casos no lo son.
Rochefort Triple
extra / Chimay Green 150)
Mención especial, dado mi devoción por las elaboraciones trapenses a estas dos nuevas cervezas… bueno, la Chimay “verde” no es del todo una novedad, ya que se trata de la misma cerveza que elaboraron por el 150 aniversario hace unos años, pero que no tuve la oportunidad de probar entonces. Belgian strong ale que sigue la pauta de los productos de Scourmount, que no es poco.
Caso contrario es el de la Triple extra de Rochefort, al cual si me sorprendió gratamente, asumiendo ciertos riesgos con una cerveza que según la publicidad respondia a una receta de hace 100 años, pero que podría pasar por una cerveza muy actual, siguiendo la tendencia de las últimas belgian ipas que han aparecido en los últimos años.
Wicked weed – Old
Fashioned (Old ale)
Este año no he tenido la oportunidad de beber muchas cervezas americanas, así que las pocas que ha llegado al baúl las he apreciado enormemente, incluso esta curiosa combinación de cereza, ralladura de naranja y envejecimiento en barriles de whisky que me encantó por su variedad de matices manteniendo siempre un equilibrio perfecto entre las notas dulces y amargas.
BFM - Highway to
helles - Prince De Galles Edition (Double Jurassian Pale Ale)
Soy muy fan de BFM y desde hace ya años de su serie Highway to helles, en la cual realizan una cerveza de orientación americana pero sin abandonar el toque BFM que es lo que siempre inclina la balanza a favor de unas IPA no siempre cercanas a lo que se ve en el mercado últimamente. Este año volvió a convencer.
Põhjala - Talveöö Rum
& Bourbon BA Cellar Series (Imperial porter)
A estas alturas estonios Põhjala ya son un elaborador sobradamente conocido y por su buen hacer alguna de sus cervezas tenía que aparecer en esta recopilación y me he decantado por esta Imperial Porter envejecida en barricas de ron y bourbon.
Dougalls IPA 9 (Hazy
West Coast IPA)
Poco amante de las aburridas IPAs me resulta muy difícil apreciar estos estilos, pero esta de Dougalls me convenció. A pesar de que la llevan elaborando desde 2018, no ha sido hasta este 2021 cuando he tenido la posibilidad de probarla. Aromática, equilibrada en el sabor (maltas y cítricos) y un final largo y amargo… pasará a mi lista de cervezas para repetir.
Anchorade – Tired hands migrating eyes (Farmhouse ale)
Anchorage Brewing Company han sido siempre uno de mis elaboradores favoritos, es una pena que se localicen en un lugar tan lejano como Alaska y sus cervezas siempre lleguen con cuentagotas. Esta, quizás no se encuentre a la altura de sus exuberantes buques insignia, pero la verdad que tiene todo lo que busco en una cerveza. Partiendo de una aparente sencillez van surgiendo capas hasta llegar a un final seco, que puede llegar a recordar a un buen vino blanco.
Lervig - Paragon 2018 (Barley wine)
No voy a negar que bastante a menudo me dejo arrastrar por el “hype” que abruma al mercado cervecero y si es con cervezas como esta, no hay nada que objetar. Lo cierto que llevaba algún tiempo en mi baúl, con los precedentes de otras añadas no era fácil mantener el tipo. La cerveza perfecta para saborear lentamente una fría tarde de invierno.
Thornbridge - Necessary evil (Imperial Stout)
Para finalizar dejo, la que en mi opinión es la mejor
cerveza que he probado en este año 2021. Todo en ella me ha parecido perfecto,
desde el aroma intenso, a su sabor exquisito, complejo y equilibrado con un
final largo y todo acompañado de una sensación en boca excelente. Este es el
tipo de imperial stout que me encantan. Otro acierto de Thornbridge.
FELIZ 2022
Soy un poco como el Grinch. El espíritu navideño, de quién fui muy amigo en mi niñez, hace años que se lo piensa dos veces antes de entrar en casa. Pero a pesar de todo, hay unos seres que se llaman cerveceros, que se empeñan en hacer cervezas especiales como conmemoración de estas fechas y claro uno tiene sus debilidades y año tras año sucumbe ante la idea de hacer una selección de cervezas que beber durante la Navidad.
Como todos los años el pasado año hice la selección con todo
mi afán y esmero, como siempre el día del sorteo de la lotería de la Navidad,
al que como podrán imaginar no juego, quizás por ello empleo el tiempo del
sorteo para seleccionar esas cervezas dentro de mi baúl mientras los números
ganadores hacen nuevos millonario. La de cervezas que se podrían comprar con
ese dinero…
Pero desgraciadamente, las Navidades del año pasado mi
frágil salud no me permitió disfrutar de esas que había seleccionado con toda
mi ilusión, así que muchas de ellas, no todas, repiten este año y esperemos que
en esta ocasión ningún contratiempo evite disfrutar de ellas.
A pesar de mi poco apego por la Navidad, no puedo dejar de
felicitar estas fechas a todo aquel que de una manera u otra ha llegado a leer
estas líneas.
Dupont - Bons Voeux.
La Rulles - Meilleurs Voeux.
St. Bernardus – Christmast Ale.
Spencer – Trappist Imperial Stout
(Oak Barrel-Aged).
Cotoya – D’iviernu 2020.
Chimay Bleue 2016.
Etxeko Bob`s Beer – Eguberriko Garagardoa.
Chimay Bleue Grande Réserve 2016.
De Dolle – Stille Nacht.
Felis – Biére d’Hiver.
Arrobio – Olentzero.
-
![]() |
| Abbaye Notre-Dame de Scourmont. Fuente: scourmont.be |
![]() |
| Auberge de poteaupré (Espace Chimay). Fuente: chimay.com |
Originariamente elaborada como una cerveza de Navidad. Según
las fuentes a las que se acuda nos dirán que es una Belgian Stron Ale o incluso
una Quadrupel. Lo cierto, es que si decimos que es una cerveza fuerte y oscura
de abadía tendremos una buena descripción de lo que es realmente. Con 9% de
contenido alcohólico y elaborada con agua de sus propios pozos, agua pura y
blanda que contribuye al resultado final.
La curiosidad inicial por beber una cerveza de Estonia fue la motivación,
aunque después al consultar mi base de datos me he dado cuenta que, aunque hace
ya muchos años, tengo una larga lista de cervezas de este país. En cualquier
caso, últimamente había visto bastantes cervezas de este productor por las
redes sociales y me picaba la curiosidad.
La Chimay “azul” es, sin duda, una de mis cervezas favoritas
y posiblemente una de las que más me gusta dejar que pasen los años por ella
antes de beberla. Quizás por ello, siempre siento cierta curiosidad al probar
la versión envejecida en barricas de madera. Por cierto, una versión en la que
últimamente Chimay está poniendo mucho esmero, solo hay que fijarse en su
“Grande Reserve 2015 – Vieillie en fûts de bois”.
Hacía años que no bebía una Hoegaarden, ya se sabe, muchas veces no encuentras tiempo para estas cervezas tan accesibles. Me ha dejado con muy buen sabor de boca, sinceramente creo que la
comunidad cervecera la subestimamos habitualmente. A parte de un clásico que
muchos hemos bebido hasta la saciedad en nuestra juventud, es una cerveza cuya
receta funciona.
Seguimos desgranando los clásicos bretones que adquirí en mi
visita veraniega a aquellas tierras. En esta ocasión, Tantad (hoguera en
bretón) del elaborador An Alarc’h, cerveza que descubriera hace ya unos años y que a pesar de estos la sigo viendo como una cerveza
muy actual. Ciertamente este elaborador realiza unas cervezas muy interesantes y es una pena que haya que viajar hasta tierras bretonas para descubrirlas.
No hace
mucho tiempo que probé por primera vez una cerveza de To Øl y si una cosa tengo clara, es que son capaces de elaborar cervezas muy afinadas. Últimamente esta
Black Malts & Body Salts aparecía en demasiados lugares y listas de "lo mejor de..." como para no
probarla.
Siempre tengo alguna cerveza con chocolate para las frías
tardes de invierno, así que, he comprado unas cuantas, entre ellas una de mis
favoritas de siempre, la Chocolate Porter elaborada por Meantime y como hace tiempo que no la probaba no he
podido esperar a un día desapacible.
Otro clásico belga, originariamente llamada Liefmans
Ljzeren y que durante su larga historia su receta ha sufrido cambios bastante perceptibles, ahora menos ácida y con mayor graduación alcohólica. Seguro que muchos la calificaréis como mejor ejemplo de Oud Bruin y por lo
tanto de las mejores en su estilo, yo lógicamente no voy a llevaros la
contraría, ya que me apasiona.
Esta cerveza de la japonesa Baird Brewing estuvo “perdida”
por casa todo el verano, no me atraía demasiado la combinación anunciada de
Wasabi y té verde. Aprovechando las altas temperaturas de este Otoño y que
entendía que era una cerveza refrescante, por fin le he dado una oportunidad,
dado que se anuncia como híbrida entre una Pale Ale e IPA.
Sin embargo este es el caso contrario a la cerveza anterior.
Había oído buenas críticas desde que se presentara en una de las tiendas de
cerveza que frecuento y había conseguido llamar mi atención. Durante el verano
me fue imposible probarla, así que como se suele decir “Nunca es tarde…”.
De entrada aclaro que a pesar de su merecida fama, no se encuentra entre mis cervezas
favoritas, ni siquiera entre las Mikkeller que más me gustan, pero aun así es
una cerveza que me impresiona por sus increíbles características.
Hasta hace muy poco, Chimay reservaba esta cerveza para el consumo de los monjes y huéspedes de la
Abadía de Scourmont, así que, había que realizar una visita a las instalaciones de la congregación trapense y no he tenido muchas oportunidades de probarla.
No sé si en un acto de rebeldía o de snob hubo un tiempo en el que me dio por sustituir a Guinnes por O’Haras y así descubrí que en Irlanda había vida
cervecera más allá de las marcas más conocidas de ese país y que además hacían
cervezas muy buenas.
Este verano me sorprendieron las elaboraciones de esta marca
Suiza que ha desarrollado un proyecto descomunal en la ciudad de Winterthur y de nuevo he tenido la oportunidad de probar otra de sus cervezas, en
este caso esta Black IPA que me ha dejado muy buen sabor de boca.