No hace mucho tiempo compré mi
última Traquair Jacobite Ale, el chico de la tienda me dijo amablemente “¿la
conoces? Te va a gustar” acepté el comentario como un cumplido y asenté con la
cabeza.
Como explicarle que la primera
vez que tomé esta cerveza fue a mediados de los años 90, mucho antes de que ni
siquiera llegaran las primeras unidades a España. Y desde entonces siempre que
la veo acaba en el Baúl de las Cervezas.
El peso de la historia:
Traquair House está situada en el
valle del río Tweed y es una de las mansiones escocesas más antiguas que continúan
ocupadas. A lo largo de los siglos, muchos han sido los reyes escoceses que se
han alojado bajo su techo.
El primer registro existente de
que allí se fabricaba cerveza data de 1566, durante la visita de la reina
escocesa María Estuardo.
Se sabe que en 1739 se instaló una cuba de cobre para fabricar cerveza en la propia mansión y hacía 1800 quedó
en desuso. Peter Maxwell Stuart la redescubrió en 1965, para darle uso de nuevo. Desde
1990 la fábrica está a cargo de su hija Catherine Maxwell Stuart.
Hoy en día puede ser visitada
como atracción turística de la zona. Además de la fábrica de cerveza hay una
exposición de antigüedades.
Esta cerveza recibe su nombre de
las Bear Gates (puertas del oso) situadas en la propia finca de la mansión.
Donde en 1745 su propietario por aquel entonces, prometió al despedirse de
Chales Edwart Stuar, quién había estado alojado en la mansión, que las puertas
no se abrirían hasta que la familia Stuart recuperara el trono escocés… y ahí
siguen cerradas.
Si leemos en la etiqueta
descubrimos que la Jacobite Ale se elaboró por primera vez en 1995, con motivo
del 250 aniversario del acontecimiento comentado.
Jacobite Ale:
Es una sensacional ale fuerte, condimentada
con semillas de cilantro y cereal tostado. El agua con la que se produce es de
un manantial del valle del Tweed. Al igual que el resto de
elaboraciones de Traquair, esta se ha dejado fermentar en roble 7 días.
Su color parece prácticamente
negro, pero si ponemos la copa al trasluz vemos un intenso y oscuro color entre
marrón y rojo.
La corona de espuma color crema, tiene
inicialmente poco más de un dedo de grosor y se va reduciendo hasta una fina
capa jabonosa de esas que se aferran a las paredes de la copa.
El aroma es acaramelado, uvas
pasas, cereales y herbáceo. Es bastante complejo y equilibrado. A medida que va
adquiriendo temperatura va ganando en matices vinosos, una delicia.
El sabor es intenso y complejo combinación
de sus ingredientes se dejan notar en el paladar. Predominan de nuevo el caramelo, las uvas
pasas, un toque a manzana, roble y especias, esto último quizás otorgado por el
cilantro en su receta.
El alcohol se encuentra bien
oculto y solo cuando la cerveza va adquiriendo temperatura aparece levemente, tanto en el aroma, como en el sabor, sin romper el equilibrio.
Conclusiones:
Lo cierto, es que al final me he
dado cuenta que mis cervezas favoritas no sorprenden, ni son extremas, sino que son redondas, equilibradas y que te
van cautivando con cada sorbo, poco a poco a medida que vas descubriendo los
matices.
Esta Jacobita Ale, quizás no se
encuentre entre mis 10 ó 20 cervezas favoritas, pero es un buen ejemplo. El conjunto es
una cerveza muy armoniosa, para quitarse el sombrero y hacer una reverencia. Por
lo tanto es merecedora de una valoración de sobresaliente.
A decir verdad mi idea original
al comprar esta cerveza era guardarla en el Baúl durante unos cuantos años ya
que he leído que es una cerveza que se puede conservar durante 10 años por lo
menos y que gana con el tiempo, pero no pude resistirme a sus encantos… será
para la próxima.
Valoración del Baúl de la Cerveza:
9/10
Ficha Técnica:
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Fabricante:
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Traquair House Brewery
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Situación:
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Innerleithen (Escocia)
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Estilo:
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Strong Ale
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Color:
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Rojo muy oscuro
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Alcohol:
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8º
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IBUs:
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N/A
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Temperatura:
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13º C
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Servir en:
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Copa Snifter/tulipa/Caliz
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