Nueva Ronda, esta la paga Rul
desde su blog Tortubeer y nos invita a hablar de las Pale Lager, ese estilo maldito. Es decir, de la rubia de toda la vida.
Reconozco que inicialmente el
tema me gustaba, seguramente porque sería uno de los pocos que defendiera este
estilo y siempre es alentador ir contracorriente ¿no?
De hecho, ayer me puse frente al ordenador y en 5
minutos contesté a las preguntas planteadas y me puse a desmenuzar mi experiencia
con las Pale Lager, recordando las buenas cervezas de este
estilo que me he encontrado sobre todo por Centroeuropa, elaboraciones con mimo
y dedicación elaboradas por pequeños productores locales.
Pero mientras escribía, me iba
dando cuenta que en realidad no hay tema… cuando alguien dice Pale lager quiere
decir cerveza de gran consumo elaborada por grandes compañías cerveceras, si la elabora un productor artesanal creo que ya no es de este estilo ¿no?
Es decir, el tema pide hablar de cervezas industriales y ahí está latente el verdadero tema de
esta ronda “Industriales Vs Artesanales” un tema en el que desde lo más
profundo de mis convicciones cerveceras no creo.
Quizás porque bebo cerveza desde
mucho antes que el movimiento “Craft” irrumpiera en Europa y nunca, en mi vida,
he sido un fanático, ni extremista prácticamente de nada y menos de la cerveza.
En mi baúl, en mi frigorífico y en este blog todos los estilos tienen cabida,
solo se requiere que me guste lo que estoy bebiendo, y cada cerveza tiene su momento.
Pues sí, las Pale Lager, en
nuestros círculos cerveceros se ha convertido en un estilo maldito, quizás
porque a unos les da de comer, a otros por pura convicción y a muchos otros por
desconocimiento.
Filtración química, añadir
conservantes o inyección de gas carbónico no son propias del estilo pale lager, sino de una actividad que pretende estandarizar producto, bajar costes, tiempo
de elaboración… sin embargo se le asumen como propios de este estilo.
Muchos de los procesos llevados a
cabo por las grandes productores privan
a las lager de muchos matices y sabores… pero no lo olvidemos también a las ales. No hace mucho tiempo probaba una ale que hace unas décadas se
elaboraba de manera “artesanal” y ahora la elabora una gran industria… mala
mala, como beber agua de fregar, parece mentira que en la etiqueta pusiese que era la misma cerveza.
Así pues, creo que podríamos decir que el problema no está tanto en el
estilo como en el proceso de elaboración. Aunque tampoco sea un estilo que se pueda estirar mucho, algunos elaboradores tienen sus recursos y los resultados son muy satisfactorios.
Aún asumiendo las prácticas de las grandes corporaciones cerveceras, ¿cómo
voy a decir que una cerveza es mala si se adapta exactamente a lo que busca el
consumidor objetivo? Cuando te tomas una cervecita simplemente para
refrescarte, mientras ves un partido o simplemente como cerveza de sesión mientras conversas con un amigo que hace tiempo no ves.
Quiero terminar con una “anécdota”.
Actualmente estoy llevando a cabo un
concurso/cata de Pale lagers, para ser más exacto de “Cervezas de supermercado”
cuyos resultados espero publicar por aquí en breve.
A la hora de seleccionar al
jurado pensé en un amigo que lleva muchos años como aficionado a la cerveza. El
me descubrió las porter y lo considero buen conocedor de casi todos los
estilos, pero muy habitualmente consume lagers industriales y le pregunté por
ello… su respuesta fue escalofriante:
“Mira ultimamente las Stouts me saben todas igual, las IPAs actuales me cansan, un buen
tinto o un oporto me sabe tan bien como un barley wine y no vale ni la mitad, si quiero
tomar un licor mejor un whisky que una cerveza alcolizada que solo sabe a
alcohol…¿sigo? Pero una lager me refresca más que los refrescos, es sana, algunas saben muy buenas y mira ¿Cuánto
cuestan las que he probado hoy? … ¿0,25 €? ¿menos? Joer, ¡¡¡que buenas!!! ¿Realmente merece la pena pagar
un montón de euros por alguna de esas cuando tengo una por este precio que ya
sabe rica?”
Ya veis, el mundo al revés. Ni que decir tiene, que no comparto esta opinión, pero es muy reveladora de que no todo el mundo piensa como nosotros, e incluso me atrevería a decir que somos nosotros los que no pensamos como la mayoría en aras de un supuesto mejor conocimiento del mundo cervecero.
Y digo supuesto por que he comentado que se trata de una persona
que creo que ha probado más cerveza que muchos de nosotros y que considero de buen criterio.
Bueno quizás me he ido por las
ramas…o quizás no, en cualquier caso aquí acaba mi participación en esta ronda...
y que sigan