sábado, 4 de noviembre de 2023

BØGEDAL BREW

Me encuentro en un lugar idílico, una granja en medio de la campiña danesa. Me detengo un instante para tomar una foto de la singular edificación que se encuentra ante mí. Lo había imaginado mil veces pero ahora me parece totalmente diferente.  Hermoso lugar!!! 

Traspaso la puerta y entro en el patio interior, los ladridos de un perro anuncian mi llegada. Alertado Casper Vorting maestro cervecero de Bodegal Brew sale por una puerta a ver qué ocurre...

BØGEDAL

En realidad, la historia de este post comienza hace unos 10 años, cuando leí una reseña del autor y periodista británico Ben McFarland sobre una cervecería escandinava con “cervezas de todas las densidades” y que era un claro exponente del movimiento “Goodbeer”. La reseña consiguió llamar mi atención, a pesar, de que obviamente contenía un error de traducción o de concepto, que aclararemos posteriormente.

Tardé unos 5 o 6 años en beber mi primera cerveza Bøgedal, la cual no hizo sino incrementar mi interés por visitar a este pequeño elaborador danés. Por fin, este verano, aunque fuera en una visita rápida y más centrada en comprar sus cervezas, pude conocer el lugar donde se elaboraban.

 

Bøgedal

Como ya se intuye por la introducción Bøgedal Brew es un pequeño elaborador danés situado en la granja de dicho nombre, un lugar pintoresco, en el valle del río Vejle en la región de Jutlandia. Se fundó en 2004 y tiene una pequeña producción de unos 35.000 litros anuales.

Bøgedal brew
Pero no es un elaborador cualquiera, según la afirmación extraída de su web son la única cervecería comercial que mantiene la antigua tradición de elaboración preindustrial Godtoel (Goodbeer). Esto implica una ausencia total de la tecnología. Donde a lo largo de toda la elaboración, el mosto fluye de tina en tina sin la utilización de bombas u otros artilugios. Simplemente utilizando la gravedad como instrumento, elevando las ollas con cadenas, lo que se conoce como “All gravity”. El fuego a base de leña o la ausencia total de mediciones de temperatura nos llevan a aquellas cervezas de otros tiempos.

Bøgedal brew
El sistema de producción por gravedad, más común en la elaboración de algunos vinos, es extremadamente raro en el mundo de la cerveza. En toda mi vida como apasionado “beerhunter” únicamente he encontrado algo similar en una ocasión y para la elaboración de una cerveza en particular, pero utilizado de manera habitual y como filosofía de elaboración es el único elaborador que conozco y me atrevería a decir que actualmente es el único en Europa que lo utiliza.

Las instalaciones, como no podían ser de otra manera, son pequeñas, una sala alargada donde se realiza la elaboración, con ollas colgadas de cadenas a ambos lados y presidida por esa cabeza de… no me atrevería a decir si es ¿una vaca?¿un caballo? Pero que ya se ha convertido en símbolo de Bøgedal. 

Bøgedal brew

Contiguo a la sala de elaboración una zona de exposición de cervezas donde podemos encontrarnos con barriles en los que reposan algunos de los caldos que elaboran y donde podemos intuir que se realizan las catas que se organizan en la granja. Y para finalizar una zona de almacenaje, que a pesar del calor que hacía el día de la visita guardaba una temperatura óptima para la conservación de la cerveza. La granja cuenta con un lugar para aparcar y una bella área natural alrededor que me consta que han sabido utilizar para realizar alguno de sus eventos.

Bøgedal brew
Bøgedal brew
Este apasionante proyecto se personaliza en Casper Vorting (maestro cervecero) y Gitte Holmboe (Marketing, ventas, catas, etc) que fue quién nos atendió en nuestra breve visita a Bøgedal.


SUS CERVEZAS

El concepto de que todo se desarrolle de manera natural nos lleva a que no haya dos cervezas iguales, aun siguiendo la misma receta. Con buen criterio las cervezas nunca se denominan de manera idéntica, están numeradas. Las que he podido probar van desde la Nº627 hasta la Nº771.

Bøgedal beers

A pesar de ello sus cervezas están agrupadas por “tipos” o estilos de cervezas, así Flowerhop, Nectar, Hvede … podemos identificarlas con Pale ales; las Gylden son Golden ales, Sour’ish son, como su nombre indica, cervezas sour; Mørk, tripleoak y Trap’en son cervezas potentes con ciertas reminiscencias a las cervezas belgas; y por supuesto también tienen sus Stouts. Por lo tanto estamos ante un amplio abanico de estilos.


Me gustaría destacar La estética de las etiquetas, se adaptan perfectamente a la imagen que podemos tener de una elaboración artesanal. Son sencillas y elegantes a la vez, simplemente un nombre, el tipo de cerveza, ingredientes clave, graduación alcohólica, fecha de elaboración y embotellado y por supuesto la numeración que hemos comentado. Todo ello en letras negras, salvo el nombre de la cerveza que se encuentra en rojo, sobre un fondo blanco. A mí personalmente me encantan, dan una imagen muy cuidada del producto, afianzada por unas botellas también de gran calidad. Únicamente embotellan en 75 y 36,5 cl. en botellas similares a las utilizadas para el champagne.

Viendo el equipo con el cual Casper elabora cerveza cabría esperar que el resultado fuesen unas cervezas rudimentarias y toscas. Y en cierta medida lo son, si no fuera así todo esto perdería su encanto ¿no? Cuando te aproximas a un elaborador artesanal, sobre todo si se trata de “Farmhouse ales”, quieres notar su origen rústico, que esa cerveza ha sido realizada de manera natural, que ha sido “hecha a mano” y eso en el caso de Bøgedal se nota. Pero a su vez, me ha sorprendido la elegancia, la suavidad y el equilibrio de sus elaboraciones, lo cuidada que es la selección de los ingredientes y que realmente dan carácter a sus cervezas. Si estuviéramos ante un vino estaríamos hablando de “terruño”.

Del tema de los ingredientes utilizados por Bøgedal, también hay mucho que decir y es que no hay una buena cerveza sin unos ingredientes de calidad y eso aquí lo llevan al pie de la letra. Si se observan las etiquetas de sus cervezas es fácil intuir un buen componente de experimentación en los ingredientes. Solo comentar que utilizan cebada del banco genético nórdico y están trabajando en la selección de cereales de alta calidad a partir de viejas variedades de grano danesas.

En definitiva, como amante y apasionado de las cervezas de granja y después de probar sus cervezas, puedo decir que me he encontrado con uno de los porfolios más interesantes y que más me han gustado de todo lo que he probado los últimos años. Chapeau!!!


CONCLUSIONES

Sin duda el concepto de “fábrica de cerveza” no cabe en la definición de Bøgedal Brew, summun de lo artesanal, de cómo se elaboraba cerveza antes de la era industrial. Seguro que no ha sido un camino fácil, pero ha convertido a este elaborador danés en único en su especie, dentro de un mundo actual de la cerveza donde en muchas ocasiones el concepto artesanal pierde su sentido original. El concepto de Bøgedal Brew cautiva de principio a fin y demuestra que es posible elaborar cerveza totalmente artesanal con altos estándares de calidad.

Nota final: Para finalizar, agradecer a Gitte Holmboe su hospitalidad, por atenderme, enseñarme las instalaciones e ilustrarme sobre el apasionante “mundo Bogedal”. Volveré!!!




martes, 25 de abril de 2023

STRUISE AARDMONNIK / EARTHMONK

Lo primero que hice al llegar a Bruselas aquel verano de 2009 fue comprarme un ejemplar del libro de Tim Webb y Joris Pattyn “100 belgian beers to try before you die”. No porque no fuera conocedor del mercado cervecero belga, pero su atractivo título y la posibilidad de encontrar alguna joya que desconociera me llevaron a una compra compulsiva… de hecho, por aquel entonces ni siquiera sabía quién era Tim Webb.

Ya en el hotel pasé hoja tras hoja mientras tomaba notas en mi agenda cervecera ¡Me faltaban 6 cervezas por probar!!! Así que dediqué los sucesivos días a buscarlas. Puedo considerar un éxito aquella búsqueda ya que al final del viaje solo tenía pendiente dos, una de ellas esta “Aardmonnik”

Por aquel entonces Struise Brouwers estaban en plena conversión desde un modelo Gypsy a uno con fábrica propia. De hecho, me acerqué hasta las viejas escuelas de Oostvleteren, muy cerca de la abadía de Sint Sixtus, donde acababan de asentarse, pero respuesta fue algo así como “estamos en ello, pero ahora no la tenemos”, quizás por las exigencias de maduración que tiene esta cerveza.

Fue en el año 2011, en una nueva visita a Bruselas, cuando llegué a la “casa del libanés”, como la había bautizado años antes mi pareja. Una especie de tugurio donde si le caías en gracia al dueño podías descubrir verdaderas joyas cerveceras. Presenté mi Wishlist al “Libanés” y torciendo la boca en una mueca que parecía ser una sonrisa, creí entender “¿cuanto estás dispuesto a pagar por ellas?”…… “¿perdón? (sorry?)” y me invitó a entrar en la trastienda, a una pequeña sala, encendió la luz y la cueva de los tesoros apareció ante mi… alguien podría decir que era un cuchitril donde se guardaban viejas botellas desordenadas, llenas de telarañas y suciedad, pero a mí me pareció poco menos que un hallazgo arqueológico sin precedentes… para los estándares de la época pague una auténtica barbaridad, pero me vine con varios tesoros cerveceros, incluida una botella de la Struise Aardmonnik elaborada en las instalaciones de DECA.

Por suerte, hoy en día resulta mucho más sencillo adquirir esta cerveza, primero porque Struise Brouwers sigue elaborándola con cierta periodicidad, que teniendo en cuenta los 18 meses de maduración en barrica, suele ser cada dos o tres años y segundo porque por suerte tenemos tiendas especializada y tiendas on-line.


AARDMONNIK/EARTHMONK

En la etiqueta ya nos indica que estamos ante una Flemish sour ale de 8% ABV de contenido alcohólico, de fermentación mixta, la cual se envejece durante 18 meses en barricas de roble.

En algún lugar he leído que debe servirse a temperatura de bodega y se recomienda verter el contenido de la botella en una copa tulipa desde una altura aproximada de 15-20 cm. (un mini escanciado, como diríamos en Asturias). Lógicamente he seguido estas recomendaciones ya que entiendo que favorece la oxigenación de una cerveza envejecida como es esta.

Inicialmente la cerveza forma una pequeña cabeza de espuma beige de burbuja grande, que se reduce rápidamente. De carbonatación suave y color marrón oscuro, algo turbio.

En el aroma ya se vislumbra ya el carácter “sour” de la cerveza, aunque los más sagaces ya comenzarán a darse cuenta de la complejidad de esta cerveza.

Pero donde esta cerveza desarrolla todo su potencial es en el sabor. Por un lado, notas a chocolate, bourbon, en un perfil afrutado compensa en su justa medida el otro lado de la balanza dominante y dominado por notas ácidas (lácticas). Al final, hay armonía y permite también descubrir las notas de roble que completan el sabor. Realmente compleja, deleitará a todo aquel que intente descubrir todos estos matices y más. El final es seco, derivado del embarricado y limpio.

Hay que decir, para finalizar la descripción, que no es una cerveza corpulenta, todo lo contrario, o al menos no tanto como esperaba.


CONCLUSIONES

Quizás ya en estos tiempos sea una cerveza que no llame tanto la atención como antaño, por suerte el mundo de las “Sour” nos ha acostumbrado a beber cervezas de este perfil de gran calidad. Pero en su día supuso una bocanada de aire fresco en el estilo y hoy no deja de sorprender por los pequeños/grandes detalles. Su acierto en el proceso de elaboración. Y al menos, en mi caso, me han hecho recordar buenos momentos en mis viajes a Bélgica, ya solo por eso se merece este post.


Valoración de El Baúl de las Cervezas: 8,75/10

 

 

 

Ficha Técnica:

Fabricante:

De Struise Browers.

Elaborada en:

Oostvleteren (Flandes – Bélgica).

Estilo:

Oud Bruin/Sour Flemish Ale.

Color:

Marrón oscuro.

Alcohol:

8% Alc.

IBUs:

N/A

Temperatura:

10º C.

Servir en:

Copa Tulipa.

viernes, 23 de diciembre de 2022

MIS CERVEZAS NAVIDEÑAS 2022-23

Un año más, este no voy a extenderme demasiado, el 22 de diciembre me adentro en la oscuridad de un viejo garaje para buscar dentro de "El Baúl de las Cervezas" estas con las que trataré de celebrar estas fiestas.


Las cervezas elegidas son:

Dupont - Bons Voeux (2021).
To Øl - Yule M%&?!&k Bourbon Barrel Aged (2021).
De Dolle - Stille Nacht Reserve (2018).
Rodenbach - Vintage (2012).
Chimay Grande Reserve (2017).
BFM - Abbaye de Saint Bon-Chien Grand Cru (2019).
Tilquin - Oude Gueuze à l'Ancienne (2010).
Birra del Borgo - 25 Dodici.




Solo me queda desearos a todos  ¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!







sábado, 19 de noviembre de 2022

INTERNATIONA STOUT DAY 2022

El pasado jueves 3 de noviembre se celebró uno de esos eventos cerveceros que año tras año forman parte de esas citas que no dejo pasar por alto... No es otro que el Stout day. Este año regresamos a la costumbre de escribir unas líneas en este blog: que cervezas hemos bebido y cuales ha sido nuestras impresiones.

El año pasado por estas fechas me encontraba de viaje, aún así una providencial parada en Laugar Brewery me permitió disfrutar de su "Aupa Tovarisch" envejecida 14 meses en barriles de oporto, que hizo mis delicias y dadas las circunstancias pude festejar de manera más que digna el Stout Day 2021.

Ha pasado un año y aquí tenemos el Stout Day 2022, así que nuevamente había que buscar la mejor forma de celebrarlo. Normalmente selecciono alguna de mis cervezas favoritas de entre los estilos más oscuros, pero este año ha sido algo distinto, he elegido dos cervezas que he probado por primera vez: "Midnight Harvest" de Laugar y "Death of the Sun" de Drake's Brewery Company.


MIDNIGHT HARVEST

Laugar Midnight Harvest
Sí, nuevamente Laugar para celebrar un Stout Day, y es así por que en mi mente cervecera se han posicionado en los últimos años como el mejor elaborador de Imperial Stout del panorama nacional. Tengo la fortuna de pasar habitualmente muy cerca y siempre me desvío para comprar su cervezas y tomar algo en su Tap Room.

De la última visita me traje esta Midnight Harvest, una Russian Imperial Stout de 12,4% ABV y que se integra dentro del proyecto #BarrelProject  en este caso envejecida en barricas de oporto (Tawny) y whisky escocés. 

Negra como el petróleo, totalmente opaca, pongo la copa a la luz de la lámpara que ilumina el escritorio y no deja pasar ni un atisbo de luz. La espuma es casi inexistente y tras derramar la cerveza en al copa queda reducida a un anillo beige. Balanceo la copa y la espuma va dejando un leve encaje color café.

De fondo suena un programa de radio de heavy metal que realiza un amigo y que siempre me gusta escuchar, quizás no es la música adecuada para una cerveza que pide ser bebida lentamente, sin sobresaltos, intentado escudriñar cada uno de sus matices.

Acerco la nariz a la copa y me esperaba unos primeros indicios de ese embarricado en barricas de Oporto y Whisky escocés, pero no, en el aroma se hace muy evidente ese cacao que según la etiqueta es cacao ahumado de Papua Nueva Guinea… siempre ha sido interesante esos ingredientes con los que siempre nos sorprende Laugar.

Me levanto y miro por la ventana, un ruido ha hecho desviar mi atención, dos conductores discuten abiertamente parece ser que por una de las tan cotizadas plazas de aparcamiento de la calle donde resido.

Mi atención vuelve a la cerveza, el sabor es bastante limpio, dulce, donde predomina el cacao que ya habíamos diferenciado en el aroma, pero tras el cual se empieza a notar ese carácter licoroso derivado del embarricamiento en oporto y whisky para hacerse finalmente evidente cuando la cerveza va adquiriendo temperatura. Si escudriñamos cada sorbo podemos encontrar alguna nota ahumada y la madera como cabía esperar

La sensación en boca es inmejorable, es una cerveza corpulenta, tampoco en exceso y tras cada sorbo deja esa sensación de calidez típica del whisky no tengo muy claro si es debido a su graduación alcohólica o a esa guarda en barricas. El final no es muy largo en el que se van desvaneciendo poco a poco cada uno de los matices.

El tiempo me ha pasado volando y casi como de una regresión vuelvo a la realidad cuando mi amigo despide su programa y yo lo celebro con el último sorbo... otra gran cerveza de la gente de Laugar.


DEATH OF THE SUN 2020

Drake's Brewery Death of the Sun
"Death of the sun" bajo este curioso nombre se encuentra la cervecera americana Drake's Brewery Company. Es una Imperial Stout de 12,5% de contenido alcohólico envejecida durante más de un año en barricas del famoso bourbon Heaven Hill. Es una recomendación de un amigo cervecero del que sé que cualquier cerveza de la que habla bien,  se que me va a gustar.

Cambio de registro y desempolvo un viejo vinilo de Herbie Hancock, me gusta escuchar Jazz siempre que bebo este tipo de cervezas y su disco "The new standard" es  muy recomendable.

Derramo la botella en la copa Snifter, saco la foto de rigor y empiezo a observar. No es tan oscura como la cerveza de Laugar, aunque si ponemos la copa a trasluz difícilmente traspasa nada a través. Una fina capa de espuma marrón adorna la copa.

La noche ha caído y bajo el nivel lumínico para disfrutar plenamente, miro por la ventana y en la calle apenas un vecino paseando junto a su perro. Acerco la copa a mi nariz y... noto un aroma raro y al fondo alcohol. Me cuesta sacar matices y los que saco no son del todo agradables.

Inicialmente el sabor me parece un poco insulso, eso sí, el alcohol calienta mi gaznate, en boca es muy fina, parece que le falta cuerpo. Las primeras impresiones son importantes, pero muchas veces nos llevan a conclusiones equivocadas.

Por suerte, la pinta, es una medida que proporciona más margen a errores como el que acababa de cometer. Evidentemente la stout y en particular las imperial/russian stout deben tomarse a una temperatura que permita disfrutar todos sus matices y yo como un principiante estaba bebiendo esta cerveza demasiado fría.

A medida que iba cogiendo temperatura, la cerveza iba desplegando todas sus virtudes, el embarricamiento en bourbon Heaven Hill deja su impronta en el sabor de manera sublime. El final no muy largo con notas amargas hacen mis delicias. Cuando parecia que tenía más que ofrecer se acabó... una pena no sé si esta cerveza se volverá a cruzar en mi camino.

La celebración del Stout day 2022 acaba con un sabor agridulce, pero una vez hemos cumplido una de mis tradiciones cerveceras, el próxima año, más.

martes, 19 de julio de 2022

YUNQUE FACTORY

Hay que remontarse a principios de 2020, cuando leía la noticia de que en Ponferrada, Yunque Factory, un nuevo establecimiento cervecero se veía obligado a cerrar sus puertas por que se había quedado sin la cerveza que se producía en el.

Evidentemente la noticia captó mi atención, no tanto por la noticia en sí, que también, como por el hecho de que yo visitaba Ponferrada con cierta frecuencia. Así que Yunque Factory pasó a formar parte de mi agenda de lugares a visitar… después vino la pandemia y la imposibilidad de viajar. Finalmente hace unos días por fin pude visitar Yunque Factory y no podía menos que escribir por aquí unas pequeñas notas.

Simplificando, podemos decir que es un Brewpub, que elabora su propia cerveza y que a su vez cuenta con una carta para picotear o incluso comer, que podríamos llamar de “comida rápida” (Aperitivos, dips, hamburguesas, perritos calientes e incluso postres). Se encuentra localizado en la Calle José Luís Pécker, en la que es una de las zonas de expansión de la ciudad.

Si empezamos por el local, lo primero que me sorprendió es lo grande que es, en el interior tiene dos áreas diferenciadas (una presidida por una larguísima barra y otra sala más reservada, donde tengo entendido que se pueden ver partidos) y en el exterior una amplia terraza que cuenta con una zona de mesas al uso y otra de sillones más…digamos “chill out”.

Quería tomar una cerveza a mi llegada a Ponferrada a media tarde, así que he de decir que el número de clientes era discreto y la estancia tranquila, cosa que agradecí. No quiero ni pensar cómo puede estar este local en horas de máxima afluencia.

La atención del personal exquisita y deseosa de contestar a mi ingenua curiosidad. Estéticamente me recuerda a un gran número de los establecimientos de este tipo abiertos en Europa en los últimos años, sin duda influenciados por, permitirme la expresión, el “hipsterismo cervecero”.

La carta de cervezas abarca lo suficiente para satisfacer tanto a los cerveceros como a los no tanto y van desde una lager y Ale Limón, hasta la posibilidad de probar una Dubbel marca de la casa, una curiosa cerveza negra de trigo y por supuesto una IPA al uso. 

Finalmente pude probar todas y no sabría por cual decantarme, lo que, si podría decir que todas ellas son cervezas muy correctas y disfrutables, cosa que, aunque parece muy algo básico en este tipo de negocios, no siempre me he encontrado. Quizás se eche en falta una Stout o Imperial Stout, pero con 37ºC os aseguro que no la eché en falta.

Por otro lado, en botella únicamente tenían su IPA y su Dubbel, lo cual no permitió que me pudiera llevar a casa todas las variedades para probarlas más detenidamente y realizar una descripción de cada una más exhaustiva.

He leído que también se pueden hacer visitas guiadas a la fábrica, una pena no haberlo sabido antes para buscar un hueco y ver qué hay detrás de todo lo visto y saboreado en mi visita. Pero sin duda habrá más ocasiones




domingo, 13 de febrero de 2022

CERVEZAS AMERICANAS

Todavía en la segunda mitad de los años 90 la inmensa mayoría de aficionados a la cerveza teníamos en mente esa sencilla clasificación de cervezas nacionales y cervezas de importación. Bajo esa clasificación la sociedad cervecera de la época englobaba prácticamente el 100% de las cervezas que podías tomar en un bar/cervecería/restaurante.

Bourbon County Stout - Goose Island
Pero pronto un hallazgo haría tambalear todo lo que por aquel entonces sabía de cerveza. Cada noche me conectaba a internet con una rudimentaria conexión, con la que la paciencia se convertía en la mayor de las virtudes, y escaneaba aquel peculiar ciberespacio cual astrónomo con un sencillo telescopio tratando de descubrir una nueva estrella en la inmensidad del cielo. Mi búsqueda buscaba nuevos hallazgos cerveceros, que es lo que se hacía más allá del mundo conocido.

Finalmente, un buen día llegue a un foro/chat de cerveza americano que cambiaría para siempre mi percepción del mundo cervecero. Ante mí, innumerables hilos y chats que hablaban sobre un mundo del que apenas tenía referencias, por no decir ninguna. Fue la primera vez que escuché conceptos hasta entonces desconocidos… Barrel Aged, Aging, hops, etc. A partir de ese momento en mi mente pasaron a existir cervezas nacionales, de importación y…… cervezas americanas.

Los chats eran la parte menos didáctica, pero donde realmente podías reconstruir como era la vida del aficionado a la cerveza en un universo tan lejano como era Norteamérica. Paradójicamente aquellos cerveceros americanos veían con la misma curiosidad y admiración las historias cerveceras de la antigua Europa, sentían verdadera devoción por Bélgica y por aquel entonces yo ya había comenzado mis viajes por ese mundo que a ellos les parecía fascinante, así que siempre había espacio para intervenir.

Para mayor sorpresa no tardé en encontrar a Angus, madrileño que poseía una pequeña cervecería, era como encontrarte a tú vecino cuando estás de vacaciones en Finlandia. Pero no era el único y al final conseguí entablar amistad con otros 3 ó 4 españoles más, que al igual que yo, se adentraban cada noche en el mundo desconocido de las cervezas americanas.

A estas alturas del relato os habréis dado cuenta que nos faltaba lo fundamental…. Cerveza, para ser más exactos cerveza americana. No tardó en surgir la oportunidad, una auténtica locura. Angus había contactado con un tipo, llamémoslo a partir de ahora John, que decía tener una tienda especializada en cervezas en Nueva York, surtida de las mejores cervezas americanas del momento. En realidad, no sé si la idea salió de Angus, de John o de la necesidad que teníamos todos por probar aquellas cervezas de las que tanto habíamos leído en los últimos meses en aquel foro. Pero la propuesta era cuanto menos tentadora “os puedo hacer llegar a España nuestras cervezas, al menos si pedís lo suficiente”.

A pesar de la euforia inicial, los números sobre cuánto nos iba a costar traer un puñado de botellas nos hizo desistir inicialmente. La clave estaba en unir a más “locos” a la causa, así en poco menos de una semana teníamos nuestro propio “room” en el chat del foro donde un grupo de españoles debatían si finalmente aceptar la propuesta de John.

A principios de octubre, 6 españolitos estudiaban el suculento listado de cervezas con sus respectivos precios de la tienda de John y una semana más tarde habíamos hecho nuestra selección. Recuerdo con condescendencia mi primer pedido, una mezcla de falta de presupuesto y precaución ante lo desconocido: la archiconocidas hoy Anchor, Samuel Adams y Brooklyn, Celis (si sorprendente, ignorando totalmente que quién estaba detrás era Pierre Celis)… y alguna no tan conocida Old Detroit o Pete’s Wicked, de la que ahora me enorgullezco de haber probado su famosa “ale” en su época de apogeo.

El primer pedido estaba hecho, el dinero se fue y solo quedaba esperar cruzando los dedos. Recuerdo que estaba obsesionado con el tipo de cambio, que consultaba casi a diario para ver si la operación había sido ventajosa.

Pasaron uno o dos meses, si he dicho “meses”, entonces las cosas no funcionaban tan rápido. Seguíamos en contacto con John, que nos aseguraba que todo iba bien. Todos temíamos la estafa, pero un buen día Angus nos dio la noticia, “Las cervezas han llegado!!!”. La distribución entre nosotros cada uno de una parte de España tampoco fue fácil. Pero al final, con las cervezas en nuestro poder, nos sentíamos los “reyes del mambo”. Cada noche compartíamos nuestras opiniones sobre cada una de las cervezas y no era raro encontrarnos a alguno de nosotros alardeando en foros nacionales, donde otros se preguntaban cómo habíamos conseguido esas cervezas.

Así para el segundo pedido, teníamos a tres chicos más en la lista de pedidos. En esta ocasión, no escatimé en gastos y me lancé a la piscina, quería probar lo mejor que se estaba haciendo en USA y mi pedido incluía marcas como Smuttynose, North Coast, New Glarus, Bell's y no recuerdo si Deschutes y su The Abyss también se incluyó en este o en el siguiente.

Hubo un tercer pedido en el que me centré en algunos productores emergentes como Allagash, Alesmith y Stone. Después poco a poco empezaron a llegar algunas cervezas americanas a Europa y nuevos canales hicieron que perdiéramos interés en estos costosos pedidos. El cambio de los tiempos hizo que poco a poco fuese perdiendo el contacto con aquellos compañeros de aventura.

Estas Navidades me encontré con un regalo muy especial, bajo el árbol de Navidad una misteriosa caja contenía una selección muy cuidada de cervezas americanas. Verdaderas joyas en el mundo cervecero actual. Cervezas que a pesar de mi afición habían sido esquivas hasta ahora.

Hoy bebiendo la primera de ellas, esta maravillosa Bourbon county de Goose Island me he vuelto acordar de esta aventura y me he vuelto a preguntar qué será de aquellos viejos compañeros, quizás alguno de ellos pueda ser lector de este blog o sin saberlo ser amigos en Facebook. Por eso, no quiero desaprovechar la oportunidad de lanzar un pequeño grito al ciberespacio cervecero español y poder contactar con alguno de aquellos, que, como yo, un buen día descubrimos un nuevo mundo…. El de las cervezas americanas.

viernes, 31 de diciembre de 2021

MIS CERVEZAS DEL 2021

Un año más, llega el momento de echar la vista atrás y analizar como nos ha ido el año que acaba. Este año no quería hacer un resumen más, como he hecho en otras ocasiones, sino un repaso a las cervezas que más me han gustado, y para no repetirme una y otra vez hablando de mis cervezas favoritas, solo voy a hacerlo de aquellas que he probado por primera vez durante este año… que lógicamente no tienen por qué ser novedades, es más en la mayoría de los casos no lo son.


Rochefort Triple extra / Chimay Green 150)

Mención especial, dado mi devoción por las elaboraciones trapenses a estas dos nuevas cervezas… bueno, la Chimay “verde” no es del todo una novedad, ya que se trata de la misma cerveza que elaboraron por el 150 aniversario hace unos años, pero que no tuve la oportunidad de probar entonces. Belgian strong ale que sigue la pauta de los productos de Scourmount, que no es poco.


Caso contrario es el de la Triple extra de Rochefort, al cual si me sorprendió gratamente, asumiendo ciertos riesgos con una cerveza que según la publicidad respondia a una receta de hace 100 años, pero que podría pasar por una cerveza muy actual, siguiendo la tendencia de las últimas belgian ipas que han aparecido en los últimos años.



Wicked weed – Old Fashioned (Old ale)

Este año no he tenido la oportunidad de beber muchas cervezas americanas, así que las pocas que ha llegado al baúl las he apreciado enormemente, incluso esta curiosa combinación de cereza, ralladura de naranja y envejecimiento en barriles de whisky que me encantó por su variedad de matices manteniendo siempre un equilibrio perfecto entre las notas dulces y amargas.


BFM - Highway to helles - Prince De Galles Edition (Double Jurassian Pale Ale)

Soy muy fan de BFM y desde hace ya años de su serie Highway to helles, en la cual realizan una cerveza de orientación americana pero sin abandonar el toque BFM que es lo que siempre inclina la balanza a favor de unas IPA no siempre cercanas a lo que se ve en el mercado últimamente. Este año volvió a convencer.


Põhjala - Talveöö Rum & Bourbon BA Cellar Series (Imperial porter)

A estas alturas estonios Põhjala ya son un elaborador sobradamente conocido y por su buen hacer alguna de sus cervezas tenía que aparecer en esta recopilación y me he decantado por esta Imperial Porter envejecida en barricas de ron y  bourbon.


Dougalls IPA 9 (Hazy West Coast IPA)

Poco amante de las aburridas IPAs me resulta muy difícil apreciar estos estilos, pero esta de Dougalls me convenció. A pesar de que la llevan elaborando desde 2018, no ha sido hasta este 2021 cuando he tenido la posibilidad de probarla. Aromática, equilibrada en el sabor (maltas y cítricos) y un final largo  y amargo… pasará a mi lista de cervezas para repetir.


Anchorade – Tired hands migrating eyes (Farmhouse ale)

Anchorage Brewing Company han sido siempre uno de mis elaboradores favoritos, es una pena que se localicen en un lugar tan lejano como Alaska y sus cervezas siempre lleguen con cuentagotas. Esta, quizás no se encuentre a la altura de sus exuberantes buques insignia, pero la verdad que tiene todo lo que busco en una cerveza. Partiendo de una aparente sencillez van surgiendo capas hasta llegar a un final seco, que puede llegar a recordar a un buen vino blanco.


Lervig - Paragon 2018 (Barley wine)

No voy a negar que bastante a menudo me dejo arrastrar por el “hype” que abruma al mercado cervecero y si es con cervezas como esta, no hay nada que objetar. Lo cierto que llevaba algún tiempo en mi baúl, con los precedentes de otras añadas no era fácil mantener el tipo. La cerveza perfecta para saborear lentamente una fría tarde de invierno.


Thornbridge - Necessary evil (Imperial Stout)

Para finalizar dejo, la que en mi opinión es la mejor cerveza que he probado en este año 2021. Todo en ella me ha parecido perfecto, desde el aroma intenso, a su sabor exquisito, complejo y equilibrado con un final largo y todo acompañado de una sensación en boca excelente. Este es el tipo de imperial stout que me encantan. Otro acierto de Thornbridge.



FELIZ 2022

miércoles, 22 de diciembre de 2021

MIS CERVEZAS NAVIDEÑAS 2021-22

Soy un poco como el Grinch. El espíritu navideño, de quién fui muy amigo en mi niñez, hace años que se lo piensa dos veces antes de entrar en casa. Pero a pesar de todo, hay unos seres que se llaman cerveceros, que se empeñan en hacer cervezas especiales como conmemoración de estas fechas y claro uno tiene sus debilidades y año tras año sucumbe ante la idea de hacer una selección de cervezas que beber durante la Navidad.

Como todos los años el pasado año hice la selección con todo mi afán y esmero, como siempre el día del sorteo de la lotería de la Navidad, al que como podrán imaginar no juego, quizás por ello empleo el tiempo del sorteo para seleccionar esas cervezas dentro de mi baúl mientras los números ganadores hacen nuevos millonario. La de cervezas que se podrían comprar con ese dinero…

Pero desgraciadamente, las Navidades del año pasado mi frágil salud no me permitió disfrutar de esas que había seleccionado con toda mi ilusión, así que muchas de ellas, no todas, repiten este año y esperemos que en esta ocasión ningún contratiempo evite disfrutar de ellas.

A pesar de mi poco apego por la Navidad, no puedo dejar de felicitar estas fechas a todo aquel que de una manera u otra ha llegado a leer estas líneas.



Dupont - Bons Voeux.

La Rulles - Meilleurs Voeux.

St. Bernardus – Christmast Ale.

Spencer – Trappist Imperial Stout (Oak Barrel-Aged).

Cotoya – D’iviernu 2020.

Chimay Bleue 2016.

Etxeko Bob`s Beer – Eguberriko Garagardoa.

Chimay Bleue Grande Réserve 2016.

De Dolle – Stille Nacht.

Felis – Biére d’Hiver.

Arrobio – Olentzero.

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sábado, 13 de noviembre de 2021

¿EL MOVIMIENTO CRAFT MATO AL PEQUENO CERVECERO TRADICIONAL?

¿Nunca habéis deseado volver a realizar de nuevo ese viaje de la juventud que cambio vuestras vidas?

Tras el duro paso de la pandemia y la verdad, un mercado cervecero actual que considero bastante aburrido, sentí la necesidad de conocer que había sido de aquellos pequeños cerveceros tradicionales que elaboraban productos locales que descubrí en mis primeros viajes por Europa. Siempre he supuesto que fueron arrasados por la nueva corriente Craft reclamando ese espacio de lo artesanal elaborando unos estilos ya universales.

Previo al viaje, un esfuerzo de investigación bastante importante, partiendo de mi vieja agenda llena de nombres y comentarios de cervezas que nunca llegaron a ratebeer ni nada que se le pueda parecer. Tras más de 25 años, una crisis económica, la Revolución Craft y la pandemia lo lógico hubiera sido que casi la totalidad de ellos hubieran desaparecido, pero sorprendentemente algunos seguían existiendo, al menos de nombre. 

Así pues, inicie el viaje que podría sacarme de mi apatía actual por el mundo cervecero y reeditar todo aquello que en su día me hizo decantarme por la cerveza frente al vino, a pesar de haber nacido en una familia más cercana a este último.

Cruzamos los Pirineos, entre las primeras visitas una muy especial. Llegamos a la granja, con la emoción que se siente al reeditar viejas sensaciones. El dueño ahora es un anciano curtido por el trabajo en el campo, pero nos recibe un joven. 

- ¿Seguís elaborando el queso de cabra y aquella maravillosa cerveza?

- Por supuesto, entre por aquella puerta, allí le atenderán.

El sueño de aquel anciano hecho realidad: granja ecológica, productos bio y aprovechando todos los subproductos de la pequeña producción para el resto de actividades ganaderas y agrícolas de la zona, creo que a esto se le puede llamar sostenibilidad sin ningún lugar a dudas. Y por supuesto una de mis cervezas favoritas, elaborada como siempre, estás son las cosas que todavía te hacen pensar que la tradición tiene lugar en este mundo tan globalizado.

Si el viaje hubiera acabado me hubiera llevado una visión totalmente distorsionada de la realidad. A partir de aquí, el resto de visitas fue un poco desconcertante. Pequeñas cerveceras locales que habían aguantado los avatares de estos últimos años, pero cuando llegabas lo primero que te ofrecían era su producto estrella .... una IPA?

Vamos pasando a otros países, pequeño paso por Italia, Suiza, zona norte de Francia para llegar a Bélgica, donde salvo las excepciones que todos conocemos, me encuentro con unas cerveceras que empiezan a rendirse a los estilos universales.... 

Huyendo del mundo actual cervecero y me encuentro que lo más profundo de la producción tradicional local me ofrecen productos bien conocidos. Mejores o peores copias y reediciones de las cervezas que podemos encontrar en cualquier cerveza de moda cervecera... está claro, renovarse o morir. 

Como es lógico en la mayoría de lo pequeños negocios tradicionales ha habido un cambio generacional o se han tenido que adaptar a los nuevos tiempos, la supervivencia está en juego. Algunos, lo más afortunados, han podido crecer y nada tienen que ver con el negocio que conocí hace décadas, ahora tienen grandes y modernas instalaciones y ya no te recibe el cervecero en persona sino un empleado que en muchos casos ni siquiera sabe como se elabora el producto del que está hablando.

Me siento un poco defraudado a no ser por  que todavía algunos de ellos todavía guarda entre sus recetas "la cerveza del abuelo", ese producto de otro tiempo, peculiar, tosco y único que a mi me hace sentir la autenticidad a la hora de beber una cerveza.

Llegamos a Alemania, es como si hubiésemos llegado a un universo paralelo donde la cerveza "craft" y los estilos universales no fuesen cerveza, sino un producto distinto, al que no pudiésemos llamar cerveza. Ni el más mínimo acercamiento o intento de elaborar una IPA o una Imperial Stout.

El modelo cervecero Alemán sigue vigente fiel a sus viejas costumbres e inalterable. Bien es cierto que sus productores tradicionales superan en tamaño y medios a los pequeños elaboradores de media Europa y eso les ha permitido junto con una clientela inalterable, superar cualquier amenaza. Aquellos lugares que visité hace décadas siguen ahí y aparentemente con buena salud.

Es más para mi satisfacción, perdura el viejo modelo de restaurante que elabora su propia cerveza, especialidad de la casa. Lugares donde se respira la verdadera tradición cervecera alemana.

Tampoco quería abandonar Alemania sin visitar algún nuevo productor que han aparecido con los nuevos tiempos, fieles de la cultura "Craft" que se siente como un verdadero gueto donde incluso la legislación incluye sus productos fuera del termino "cerveza". De todas formas nos dicen "Algo está cambiando" sin saber que a mi sus palabras me producen cierta decepción, sus IPAS, Stouts, Brown ales, etc, me parecen el mismo producto que puedo encontrar a pocos kilómetros de mi casa, nada especial.

Al final, regresé a casa con cerca de 200 cervezas, muchas ponián en la etiqueta IPA, Barrel aged, "Edición limitada", este es el mundo que cervecero que nos ha tocado vivir, la globalización ha llegado al mundo cervecero más allá de las grandes corporaciones cerveceras y lo cierto que cada vez tienen menos sentido aquellos viajes "epicos" por europa en busca de cervezas únicas.

Muchos aficionados a la cerveza, entre los que me incluyo, repetimos comoun mantra que vivimos unos tiempos inmejorables para la cerveza, pero eso ha tenido un coste y la globalización de la cerveza artesanal nos está privando de la "biodiversidad cervecera" que algunos apreciábamos tanto. Las especies invasoras bien las conocemos IPAS y demás estilos de moda que terminan por echar del mercado a las especialidades locales.

Regresando a aquella vieja pregunta que me hacía en un artículo allá por 2010 ¿el cervecero artesanal (craft) y global matará al pequeño productor local y tradicional? la respuesta es obvia y tiene también respuesta en la analogía de la ley natural, "evolucionar o morir".